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martes, 4 de octubre de 2011

Un relato: El Mirón


(NOTA del autor: Desgraciadamente últimamente no tengo tiempo para atender este blog como se merece pero aprovechando el relato que hice para el blog "Quiero tus ojos" me permito reeditarlo aunque ya no sea en primicia. Me encantaría poder escribir relatos como este más a menudo pero vivimos castrados en la creatividad a base de "actividades más productivas" Espero que guste.)

Como casi todas las noches, tras adormilarse frente al televisor, Luis decidió irse a acostar. Por costumbre, antes de meterse en la cama miró en dirección a la ventana de su “musa” al otro lado del patio de luces; las persianas de su dormitorio como siempre, estaban bajadas.
Con la frustración del mirón burlado él también se disponía a bajar su persiana cuando vio como una tenue luz azulada salía de la única ventana abierta del piso de su mojigata amazona.
La posible imagen de aquella deseable mujer acostada en el sofá atenta a la televisión, por vista, aún continuaba enardeciendo su imaginación; de forma que pese a estar somnoliento  se fue en busca de los prismáticos.
Puso una silla al lado de la ventana y se sentó en la impune oscuridad de su habitación; dirigió entonces su atención al otro lado del patio. ¡ Cómo describir la sorpresa que hizo saltar a su corazón del pecho!
Su vecina estaba en el sofá como había supuesto, pero en esta ocasión la bata no estaba cerrada dejando al descubierto su cuerpo desnudo; aquel cuerpo con el que Luis había soñado tantas  y tantas veces.
Sus sostenes, sus braguitas de encaje, habían sido el pequeño fetiche a observar en la cuerda de la ropa... pero aquella noche, el rotundo y fantástico misterio le estaba siendo desvelado.
Los prismáticos no eran muy potentes, y la luz del televisor no permitían una visión clara, pero era perceptible que “la diosa” estaba desnuda sobre el sofá mientras acompasadamente hacia unos extraños movimientos.
El deseo y la excitación más salvaje de adueñaron de aquel sorprendido voyeur que dando tumbos por la oscura habitación  se encamino al armario en busca de su viejo telescopio. Aunque no veía nada  y los golpes se sucedían sobre su cuerpo, poseído de una poderosa energía encontró su telescopio y en un minuto, todo volvía a estar dispuesto para ver, para mirar, para sentir...
El espectáculo que se le ofreció fue entonces sublime; su vecina, desnuda sobre el sofá tocaba rítmicamente su sexo mientras una de sus manos acariciaba su vientre y sus turgentes pechos. ¡Cuantos días había soñado con ver aquello!, ¡cuantas pajas se había hecho con aquella imagen!.
Centro su objetivo en los pechos, y casi pudo distinguir como sus pezones erectos reflejaban el placer que aquel cuerpo estaba disfrutando...
Luis no pudo contenerse más y quitándose los pantalones dejo en libertad su polla, la ley de la gravedad ya no le importunaba pues la erección era intensa y su capullo hinchado se sentía descubierto. Con la intensidad de la terrible excitación que le dominada, empezó a marturbarse con violencia mientras su objetivo se deslizaba por el cuerpo de aquella Venus en dirección a su pubis.
Una delicada mano cubría gran parte de aquel coño dejando ver  algo de su bello púbico; sus dedos, pulgar e índice, acariciaban la zona del clítoris mientas el dedo corazón se perdía en la vagina...
La lujuria  y el placer traspasaron el espacio entre aquellos dos seres perdidos en las sensaciones del sexo más íntimo; en la oscuridad de la noche, aquellos solitarios  cuerpos se hermanaron en busca de la infinitud del placer.
Luis pronto sintió como le sobrevenía  una imparable convulsión, sin tiempo para reaccionar, un grito acompaño su intensa eyaculación;  hasta dónde había regado con su leche la alfombra, solo la luz de la mañana lo diría, pero su rojo e hinchado capullo aun goteaba semen cuando se derrumbó sobre la silla.
Simultáneamente, al otro lado del patio, una mujer se perdía en la voluptuosidad de un orgasmo largamente buscado; tras media hora de un sensual juego de caricias e imaginación, los espasmos se apoderaron de ella. Se corrió con fuerza e intensidad, mojando su mano con el liquido del placer que brotaba abundante de su vagina.
Permaneció tumbada en silencio mientras regresaba del cielo a las sensaciones del mundo...
Eran las doce de la noche y todo había terminado, una primaveral noche empezaba para dos solitarios que habían compartido un instante; un orgasmo








viernes, 2 de septiembre de 2011

La invitación


He encontrado un texto muy hermoso titulado “la invitación” de Oriah Mountain. Espero que os guste, a mi personalmente me ha encantado y he decidido compartirlo pues; “no solo de sexo vive el hombre”


“No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con lo que tu corazón anhela.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa qué planetas están en la cuadratura de tu Luna.
Quiero saber si has llegado al centro de tu propia tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores. Quiero saber si puedes vivir con el dolor, con el mío o el tuyo, sin tratar de disimularlo, de atenuarlo ni remediarlo.
Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con frenesí y dejar que el éxtasis te penetre hasta la punta de los dedos de los pies y las manos sin que tu prudencia nos llame a ser cuidadosos, a ser realistas, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.
No me interesa saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar tu propia alma (...).
Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea agradable, cada día, y si puedes hacer que tu propia vida surja de su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle a la plateada forma de la luna llena:”¡Si!”
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperanza, agotado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.
No me interesa saber a quién conoces ni cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.
No me interesa saber ni dónde ni cómo ni con quién estudiaste. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.
Quiero saber si puedes estar solo contigo y si en verdad aprecias tu propia compañía en momentos de vacío.”

martes, 30 de agosto de 2011

La Masturbación

“Eso se podría conseguir con la simple vibración de mi mano.¡Mira cómo se excita a medida que lo sacudo!  Este movimiento de denomina masturbación y, en la jerga de los libertinos, menear,” (Filosofía en el tocador-El Marqués de Sade)

 De todas las prácticas sexuales sin duda la más común es la masturbación, pues es la más accesible al solo necesitarse a uno mismo y ser igual de placentera que las demás sino incluso más.
Precisamente por su facilidad de ejecución, la moral judeo-cristiana desde tiempos pretéritos ha condenado la masturbación  inventando y ejecutando crueles castigos para sus practicantes, aunque, pese a ello, la naturaleza se ha impuesto incluso en las épocas de mayor represión. Siempre hay algún osado que decide pajearse aunque ello le ocasione “ceguera”, el deseo del orgasmo es muchas veces incontenible y descubre entonces la falsedad de esta afirmación haciéndola pública.¿ Hemos de suponer que todas las personas que llevan gafas son obsesivos masturbadores?
Otro mito señala que solo aquellos que no disfrutan de una vida sexual satisfactoria recurren a la masturbación; pero si bien es la adolescencia la “edad dorada” de las pajas, en ello no solo influyen las menores posibilidades de sexo, sino principalmente las hormonas desatadas que dan una “constante potencia de fuego”
Bien es cierto que en los tiempos en los que las circunstancias obligan a una carencia de sexo compartido, uno recurre con mayor frecuencia a la masturbación, pero disfrutar del sexo individualmente permite también mantener tonificados los genitales  y en perfecto “orden de batalla” para disfrutar de la lluvia después de la sequía.
Yo personalmente en el sexo en pareja no excluyo nunca la practica de la masturbación, bien recíproca o la excitante visión compartida de un acto tan íntimo.
La cantidad y variedad de juguetes sexuales que  permiten mejorar la masturbación de ambos sexos daría por si solo para varias tesis doctórales pues en el mercado se puede encontrar de todo. Placer, placer y más placer es lo que nos anuncian estos juguetes sublimes cada vez mejores y más sofisticados que tanto nos hacen disfrutar.
No me gustaría terminar, sin hablar de la desigualdad que lamentablemente aun existe entre los hombres y las mujeres a la hora de practicar el saludable onanismo; parece que años de represión han hecho que un número aún importante de mujeres consideren algo “malo” masturbarse, afortunadamente cada día hay más chicas que deciden tocarse y disfrutar, desde estas lineas las animo vivamente a ello.
Debo confesar que por “salud” cuando llevo un tiempo sin eyacular recurro a la masturbación además de por placer, para evitar desagradables “mojaduras”de cama: las poluciones nocturnas no son un mito son una verdad.
Es una realidad fisiológica que una abstinencia prolongada produce que, la noche más insospechada, un intenso sexo onírico nos haga eyacular sin miramientos un semen más líquido que el ordinario. Lo bueno de las poluciones es que manifiestan que se ha tenido un intenso sexo en la libertad que siempre dan los sueños.
Termino ya esta entrada pues de tanto hablar del tema me han entrado ganas de meneármela, ya continuaré escribiendo sobre tan prolijo asunto en otra ocasión...

domingo, 21 de agosto de 2011

Inmoralidades


“¡Temías la locura de la inmoralidad! Pues bien, follando, mi querida, es como permanecerás en la memoria de los hombres” ( Filosofía en el tocador-El Marqués de Sade)

Por casualidades de la vida esta mañana di en poner la radio justo cuando un sacerdote que participaba  de la misa Papal señalaba: “Los jóvenes que han participado en el JMJ han mostrado una gran urbanidad; tras de si no han dejado ni basura, ni condones, ni litronas...”
Como buen seguidor de Voltaire no seré yo quien censure las actividades de cualquier secta religiosa que decida celebrar culto, pero estas absurdas pretensiones de “superioridad moral” me irritan profundamente.
Definitivamente si Dios es tal cual lo pintan estos “santos”, yo me bajo al infierno a divertirme un rato. (Prefiero una orgía infernal que una acampada celestial) 
Creo más sensato con todas sus exageraciones el ateismo materialista de Sade,  pues presuponer que hay un Ser que se preocupa de nuestra actividad sexual es suponer mucho.
Si a los peregrinos del JMJ no les gusta ni  follar ni beber, me parece estupendo, pero igual de bien me parecería si en la responsabilidad personal de cada uno, decidieran follar y beber durante estos días. ¿Puede haber alguna superioridad moral en este hecho?.
Opino que no hay ninguna, yo como Kant considero que: “Todo lo que, aparte de la buena conducta de vida, se figura el hombre poder hacerse agradable a Dios es mera ilusión religiosa y falso servicio a Dios”.
Actúa con bondad, no hagas daño a los demás, y ayúdalos en lo que puedas...pero lo que hagas en la cama y como te diviertas, si respetas esto,¿puede ser tan terrible?.
Estoy cansado de ver ejemplos de castos hombres y virtuosos hipócritas que cuando salen de la iglesia se dedican a jorder al prójimo, no es en las rodillas donde esta el sentido trascendente de la existencia.
El ateo, el agnóstico y el creyente están en igualdad de condiciones respecto a la conducta debida. Si el ateo decide matarse a pajas o el creyente decide morirse a base de ayunos es cosa de su particular locura.
He decidido que nunca más voy ha aceptar la “superioridad” de nadie; y menos que nadie, de unos sacerdotes presuntamente castos que en ocasiones deciden montárselo  en los seminarios.
Participar en una orgía, acostarse con zutanita o ser homosexual no significa nada desde el punto de vista de una verdadera moral racional. Ser mala persona y hacer daño conscientemente a los demás si lo es, aunque seamos castos y no bebamos ni una gota de alcohol. 
Los católicos se llenan la boca condenando el presunto “relativismo moral” de una sociedad que no sigue ciegamente sus igualmente “relativas” normas.
Es curioso que en la época de la ciencia, donde el hombre ha descubierto tantas cosas y a desarrollado de manera sobresaliente la tecnología, el ser humano se encuentre perdido en el mar de lo desconocido sobre las cuatro grandes preguntas: ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, qué me está permitido esperar? y ¿qué es el hombre?.
Quizás deberíamos pensar menos, y como dice la frase del Divino Marqués que introduce este post, pasar a la posteridad follando...

sábado, 20 de agosto de 2011

Tormentas, virginidad y JMJ.


“La prosperidad del despreciable no es sino una prueba a la que nos somete la Providencia, es como el rayo cuya luz engañosa embellece por un instante la atmósfera para precipitar luego en los abismos de la muerte al desventurado a quien deslumbra”
(Los infortunios de la virtud-El Marqués de Sade)


En esta pesada tarde en la que se anuncia la tormenta y el sofocante calor impide todo sosiego, retorno a la escritura del blog que durante unas semanas he dejado abandonado.
Regreso cuando en Madrid con motivo del JMJ (Jornadas Mundiales de la Juventud) hay más vírgenes que de costumbre, pero pensando sobre el asunto, concluyo que seguramente hay muchas menos de las que parece y menos de las que llegarón.
Desde hace muchos años, aprendí que en temas sexuales las apariencias no tienen ninguna consonancia con la intimidad del sexo.
La virginal chica que parece que no ha roto un plato en su vida puede resultar una experimentada amazona que te folla sin miramientos, mientras que una “chica mala” puede ser una delicada amante de una ternura casi infinita.
En este mundo de apariencias, casi nada es lo que parece y el reino de la hipocresía todo lo domina.
Las imágenes idílicas de los peregrinos que andan por Madrid cantando y rezando tienen una trascienda sexual; jóvenes en la flor de la edad y con las hormonas desaforadas pueden tener mucha fe, pero la naturaleza siempre reclama sus compensaciones.
Algún día tratare sobre la castidad pues creo que de las costumbres sexuales es una de las más singulares, y de ella se pueden derivar un gran numero de otras. Tratar de eliminar del hombre su sexualidad es querer negar al propio hombre, y con ello, se crean un gran numero de singularidades.
Miremos más allá de las cortinas de la hipocresía para ver la verdad desnuda, y si es menester, acostarnos con ella.
(Mi más sincero agradecimiento a los 50 seguidores que amablemente me han regalado su adhesión, muchas gracias a todos)

sábado, 30 de julio de 2011

Interludio de Verano


“Así, pues, diré como ellos: “Lector, adiós, riqueza y placer; si mis habladurías te han proporcionado todo esto, ponme en un agradable rincón de tu gabinete; si te he aburrido, recibe mis excusas y arrójame al fuego” ( Cuentos, Historietas y Fábulas – El marqués de Sade)

Con la próxima llegada del mes de agosto he decidido tomarme unas semanas de asueto en las que no podré atender como se merece el presente blog. Aprovecho estas líneas para agradecer a los lectores y seguidores de este espacio la favorable acogida que me han dispensado y reiterarles mi  compromiso de escribir siempre con libertad de pensamiento y sinceridad de opinión.
En un mundo que poco a poco se desmorona victima de su hipocresía y contradicciones, me gustaría hacer de este pequeño espacio un lugar en el que la persona pueda pensar en la persona;  poder llevar la sexualidad a una normalidad que aún se encuentra perdida.
El verano, es por otro lado, la estación del sexo por antonomasia pues, calor, tiempo libre, fiestas y tentadores cuerpos nos incitan a desarrollar los deseos del libido más allá de otras razones.
Las noches de verano son pues las mejores noches del año para disfrutar a la luz de la luna y de las estrellas de los placeres del cuerpo; nada hay más gratificante de unir nuestros gemidos a la orquesta sonora de los grillos. ¡Cuántas virginidades de todo tipo se pierden en estos mágicos días!
Es el tiempo del manido “Carpe Diem” ya sea en una calurosa ciudad, en una recóndita playa o en un bucólico bosque de tilos; cada minuto cuenta, cada placer nos espera, cada orgasmo nos llama.
Con todo, mi estación anual preferida es el otoño, tiempo en el que la naturaleza se desnuda y los humanos de visten, tiempo de melancolías... (septiembre ya está a la vuelta de la esquina aunque no lo parezca)
Deseo a todo aquel que lea estas líneas que disfrute de estos hermosos y lujuriosos días sea cual sea su situación o condición, pues el sexo y el tiempo son muy igualitarios para todo aquel que sepa disfrutarlos; las oportunidades se presentan siempre, en nosotros está aprovecharlas o no.
Yo como Voltaire creo que: “Siempre la felicidad nos espera en algún sitio, pero a condición de que no vayamos a buscarla”
Un saludo y hasta dentro de unas semanas, cuando el presente escribiente regrese a las realidades del mundo para compartir sus reflexiones con sus “amigos desconocidos”.
¡ Libertad, alegría y democracia real!

martes, 26 de julio de 2011

Doble penetración


“Sin duda ella se servirá de ambos al mismo tiempo con el objetivo de encontrar mayor placer aún; que las sacudidas voluptuosas con las que agitará al que la penetre por delante sirvan para precipitar al éxtasis a aquel que introduce el miembro en su trasero, y que, inundada por el semen de ambos, se muera de placer derramando el suyo”
(Filosofía en el tocador-El Marqués de Sade)


Una de las practicas sexuales que más me impactaron cuando empezaba a descubrir el sexo fue sin duda la “doble penetración”; la pornografía ha buscado incesantemente esta practica que une a la vez morbo, exotismo y sexo grupal.
Si siempre mi fantasía erótica ha sido la del manido trío con dos lesbianas, no es raro encontrar amigos que tornan su fantasía en participar en una “doble penetración”. Eso si, curiosamente el lugar que les gustaría ocupar por amplia mayoría suele ser el del trasero de la mujer; dos morbos en uno, el sexo grupal y el sexo anal.
Efectivamente en el  imaginario de las practicas sexuales la “doble penetración” no es algo extraño ni raro, pero como me gusta señalar, lo mental dista mucho de lo real.
Yo reconozco que no he participado nunca en esta práctica, pero si bien solo tengo una referencia directa de alguien que si lo ha hecho, quiero expresar mi opinión.
Un primer asunto que llama mi atención es que, aunque pueda parecer lo contrario, creo que la persona que menos disfruta de este “trío” es la mujer. En toda practica sexual un elemento importante es la libertad de acción, y en el caso de la doble penetración la mujer esta realmente muy limitada, pues con una polla en el trasero y otra en el coño su movilidad esta realmente constreñida. La mujer así, se vuelve más que un sujeto, un objeto.
En mi opinión seria necesario antes de llegar a esta practica disfrutar de sus dos componentes por separado. Por un lado el sexo grupal, que no es ni mucho menos tan común como podría parecernos, (al menos en el entorno social en el que yo me muevo).
La imaginación lo soporta todo, pero la realidad no, y son cosas bien distintas excitarse  pensando en un grupo que participar realmente de él.
Por otro lado, el sexo anal si bien es bastante común en las practicas homosexuales, es raro en las practicas heterosexuales. Puede que yo viva en un mundo muy “reprimido”, pero me basta una mano y me sobran dedos para contar el sexo anal que he tenido con tías.
Normalmente se tienen muchos reparos al sexo anal, y las chicas en particular mucho más; puede ser muy gratificante, pero las primeras veces no suele ser agradable y hay que reconocer que no deja de ser una practica sexual de “gusto minoritario” en su vertiente pasiva.
Siempre parto de que el buen sexo tiene que nacer del libre y gustoso consentimiento de las partes de forma que, analizados los elementos que componen la “doble penetración”, si bien es relativamente fácil encontrar dos hombres, la mujer capaz de disfrutarlo es muy difícil de encontrar. Evidentemente no todas las chicas son como la heroína de Sade y “mueren de placer” mientras se corren inundadas por semen de dos folladores acompasados; ya es difícil lograr un orgasmo simultaneo entre dos...con que entre tres...
Una vez escuche por personas interpuestas la historia de una pareja en la que el chico propuso a su chica esta práctica. No habían ni tan siquiera practicado un intercambio de parejas cuando de tanto insistir y casi mediante “chantaje emocional” la chica accedió a dejarse hacer una doble penetración.
El resultado fue tan desastroso y desagradable que  la pareja rompió unos días después; lo dicho, la imaginación lo aguanta todo, pero la realidad es muy diferente.
Las actrices porno están acostumbradas al sexo anal, al sexo grupal y para ellas una doble penetración no significa buscar el “placer doble”, significa una actuación más.Por cierto, el trío muchas veces pasa a cuarteto cuando un “tercer hombre” mete su polla en la boca de la mujer doblemente penetrada; una variación más sobre el mismo tema.
Precisamente uno de mis propósitos a la hora de escribir este blog es el de tratar el sexo desde un punto de vista real, no mitificar nada sino escribir las cosas con naturalidad.
Me resulta mucho más comprometido y personal escribir “entradas filosóficas” que entradas puramente sexuales, en el fondo, en las primeras trato de cosas mucho más íntimas. Mi verga, mi vida sexual, mis orgasmos o la calidad de mi semen, son francamente comunes, en poco me diferencian de otro hombre; el pensamiento, mis creencias y mi forma de ver la vida, como las del lector, son únicas.
Un amigo suele repetir una frase muy grosera cosecha de su abuelo, que seguramente viene del saber popular: “Todas las mujeres son iguales si se las mira por donde mean”; (es igualmente aplicable a los hombres con más o menos centímetros de polla)
Durante un tiempo yo también mitifiqué la “doble penetración”, pero sintiendo un poco de consideración respecto a las personas que comparten el placer del sexo, es muy complicado lograr la satisfacción real en el trío que la pone en practica.
Puede que sea una de esas cosas que es mejor dejar en el pensamiento o ver en la televisión mientras uno de hace una  generosa paja, que ejecutar en la realidad; pues  como señaló un revolucionario: “ Cuando los placeres que uno se niega no resultan un placer, uno se siente doblemente decepcionado pues no solo pierde una ilusión sino que además siente que ha perdido el tiempo”


viernes, 22 de julio de 2011

Catarsis: del sexo a la filosofía


“El mayor acierto de la filosofía será el de encontrar los medios de que se sirve la Providencia para alcanzar los fines que se propone con respecto al hombre y trazar, según ellos, algún plan de conducta que le permita a ese desdichado individuo Bípedo__que vive eternamente sujeto a sus tiránicos caprichos__ saber cómo ha de interpretarlos”.( Los infortunios de laVirtud- El marqués de Sade)

En estos días he sufrido una singular catarsis respecto a mis fantasmas interiores que ha afectado a mi propio Mister Hyde.
Reconozco que quizás he sufrido una “sobresaturación” de temática sexual e inevitablemente el puritano Doctor Jeckyll pugna por gobernarme. Curiosamente creo que en lo relativo a la satisfacción sexual, un “obseso” y un “puritano” beben del mismo agua; no podemos olvidar que el sadismo de la Inquisición era de un refinamiento difícilmente superable por cualquier sadomasoquista actual.
Así, los extremos se tocan y es algo evidente que los más fanáticos suelen ser las personas “conversas” en sus posturas; el peor y más intransigente “puritano” es quien fue un “libertino”, mientras que grandes libertinos fueron antes puritanos.
La necesidad de tener que reafirmarse todos los días en una postura, es clara evidencia de inseguridad y de mala conciencia.
En todo caso, este “puritanismo circunstancial” solo puede alimentar la vuelta a las más vivas pasiones del libido, aunque por ahora los relatos sexuales, las imágenes voluptuosas o la búsqueda del orgasmo, no me agradan tanto como antes. 
Quizás, el hombre de tanto buscar el placer y desatender el sentimiento ha retornado a una especie de animalidad fría y gris; puede que el sexo sin afecto termine llevando a un callejón sin salida muy oscuro y tétrico. Pero nuestras pulsiones interiores nos llevan a la búsqueda del placer, de la satisfacción de nuestros instintos mediante la liberación de nuestra energía en un orgasmo eterno...
La terrible pregunta es:¿y después?
De esa pregunta nace un vació infinito, el vació de la soledad después del placer: ¿qué hacer con el ser desconocido que está a nuestro lado ahora que estamos satisfechos?. Nos usamos mutuamente para después despedirnos en busca de nuevas e inciertas satisfacciones; como Sísifo, subimos la roca para que, instantes después de llevarla a la cima, vuelva a precipitarse al vacío.
Hay una hermosa máxima kantiana que estos días me sirve de referente, dice: “ Obra de tal modo que uses la humanidad tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca como un medio”
¡Cuántas veces hemos de culparnos por haber usado a personas como medios de nuestro propio placer!. Esa chica que usamos una noche para no volver a verla nunca más o esos polvos de “amigos” que nos salvan un finde que de lo contrario seria de pajas...
Debo reconocer que muy pocas veces he disfrutado en el sopor posterior al sexo de las reconfortantes caricias del afecto; esa agradable sensación de comunión con el otro que puede prolongar incluso el placer físico. Despertar junto a alguien que es más que un simple objeto de placer, es despertar a unos afectos que van más allá de lo sexual y lo llevan a lo sensual. La despedida de un "objeto" es fría y mentirosa, llena de promesas falsas que colorean el gris de lo que ya ha pasado; la despedida de un "ser hermano" es una despedida cálida, que solo desea volver al reencuentro.
En la meditación de la soledad y de una buscada castidad muy pronto recuperaré el deseo, la pasiones y el gusto por todo lo que tenga que ver con el sexo, pero en este tiempo, no dejo de considerar que mis libres reflexiones me llevan al otro lado del abismo; al mundo del sentimiento

martes, 19 de julio de 2011

Franceses, un esfuerzo más si queréis ser republicanos


“Acabo de ofrecer grandes ideas: deben oírlas y reflexionar sobre ellas; espero que al menos algunas agraden; quedaré satisfecho de haber contribuido al progreso de las luces. No niego que veo con pesar la lentitud con la que nos encaminamos hacia la meta; me inquieta sentir que estamos en vísperas de echarlo todo a perder una vez más”
(La filosofía en el tocador o Los instructores inmorales- El Marqués de Sade)

De toda la obra sardiana,el extraño texto de “Franceses, un esfuerzo más si queréis ser republicanos” que esta inserto dentro de la obra menor “La filosofía en el tocador” es el que más a las claras expone sistemáticamente el pensamiento “moral” del Marqués de Sade.
La originalidad de este texto “contracultural” es aún hoy infinita, pues desde la otra orilla nos habla de cómo seria una sociedad planteada desde valores completamente diferentes a los que han imperado en los últimos 2000 años.
Ningún autor ha llegado a este singular planteamiento, el planteamiento de una libertad absoluta en la que el hombre sin límites, es a la vez victima y verdugo de si mismo; la república sardiana es una especie de “antimateria moral” que nos inquieta por su sistemática y radicalidad
Para cualquiera que quiera ampliar sus puntos de vista sobre la libertad, el sexo o la religión creo que esta lectura puede ser muy catártica, una cosa tan diferente, que hoy es aún más vanguardista que hace 200 años.
La cadenas de los prejuicios muchas veces nos impiden ver más allá de nosotros, ver que lejos de lo “lo políticamente correcto” hay un mundo diferente.
No puedo compartir ninguna de las ideas sadianas, y creo que casi nadie podrá admitirlas, pero gracias a su formulación podemos ser capaces de obligarnos a pensar, a considerar que no debemos dar nada por supuesto. Sade es un hijo de la ilustración que obligado a vivir en una celda casi toda su vida, caminó en la soledad de unas ideas diferentes y originales.
El Divino Marqués sigue fascinándome, pues en su pensamiento, rompe nuestras cadenas para llevarnos a las extrañas fronteras de un mundo sin límites. El sexo es un medio que lleva a la libertad, pues precisamente es la faceta humana más reprimida; la liberación sexual es en realidad una revolución de libertad.
Mi maldición es la de ser capaz de entender mis prejuicios, de ver más allá de ellos, de entender que el sexo lejos de ser algo “pecaminoso” es un hermoso camino de placer, alegría y libertad, pero también veo mi solitaria cárcel de “hipócrita corrección”.
Capaz de mirar hacia las estrellas no puedo volar hacia ellas, capaz de ver las imponentes cumbres no puedo caminar hacia ellas, como Moisés, he llegado a las fronteras de la “tierra prometida”, pero no puedo pisarla.
Hay días en los que siento que la felicidad no está en el conocimiento, seguramente está en la ignorancia...

sábado, 16 de julio de 2011

Nudistas.


“Tomo, pues, de su fruto y comió; dio también de él a su marido, que estaba junto a ella, y él también comió. Entonces se abrieron sus ojos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos; cosieron una hojas de higuera y se hicieron unos taparrabos” (Génesis 3-7)

En estos días de vacaciones, sol y playa me he decidido a escribir unas líneas sobre mis pensamientos en torno al nudismo y en general al desnudo como forma de contacto con la naturaleza.
Parto de mi ignorancia sobre la historia del nudismo, pero desde un pensamiento medianamente liberal, uno no puede dejar de simpatizar, admirar y envidiar a sus practicantes.
¿Qué hay más placentero que el contacto directo con la naturaleza , sentir en viento, el sol y el agua como acaricia el cuerpo sin barreras textiles de por medio?. ¿Quién no a experimentado o sentido la tentación en un apartado lugar de desnudarse y liberar junto al alma el cuerpo?.
Igual que nuestras mentes visten sus pensamientos con prejuicios que las dan calor y abrigo, así el hombre cubre su cuerpo con ropa para abrigarse, no solo del frió sino de la mirada de los demás.
Nada hay menos lascivo y erótico que un cuerpo desnudo, pues no dejando nada a la imaginación todo recupera el estado natural de las cosas; desnudos todos somos mucho más iguales que vestidos. El vestido se ha convertido en una especie de “plumas de pavo real” que sirve para ponernos un status social, un carácter e incluso para proclamar nuestra ideología y nuestra forma de pensar.
Al desnudarnos en una playa o en un río, junto a la ropa dejamos también la imposición social y las vanas apariencias, desnudos somos nosotros libres, sin prejuicios y sin limitaciones.
El nudista es por naturaleza un ser moral de pensamiento cristalino dispuesto a disfrutar de la libertad, dispuesto a volver a ese mítico paraíso perdido. Por el contrario, el mirón, el voyeur es la muestra evidente de donde la represión y la corrupción moral pueden llevar al hombre.
Ángeles y demonios en estos días cohabitan en las playas, y mientras unos rompen su cadenas otros las aprietan más fuerte.
No me gusta la represión legal en ninguna de sus formas pues creo que es el hombre y no el Estado, es quien tiene que tomar sus propias decisiones para establecer sus limites y desarrollar sus ideas. Pero mientras el nudismo y el naturismo nunca deberían ser prohibidos ni exceptuados de ninguna playa o lugar natural, los mirones y voyeur si lo deberían de ser. El que ahora sea todo lo contrario muestra bien a las claras el pervertido orden de valores que tenemos; esta sociedad sigue enferma y acomplejada, y la revolución sexual que se pretendió hacer en los años 60 del siglo pasado, esta muy lejos de poder triunfar.
El voyeur de playa muestra su corrupción, su miseria moral al mundo entero; su mente trabaja en la oscuridad de un alma atormentada quizás por la represión, por los complejos o simplemente por no estar bien follado. Es a estos individuos a los que se debería multar y perseguir, pues son ellos los peligrosos.
¿Qué puede haber de malo en que un menor vea un cuerpo desnudo en una playa?. Un simple anuncio de televisión es cien veces más erótico, y ocultando la naturaleza de las cosas, lo único que se consigue es pervertirla.
En este campo reconozco que soy de los pervertidos, pues mi cultura y educación judeo-cristiana me imposibilitan ejecutar mis pensamientos. No renuncio a practicar el nudismo, pero también debo confesar que, hasta que llegue a acostumbrarme, el como controlar mi erección en la playa será un serio problema.
El hombre comió la manzana del árbol del bien y del mal; el pensamiento libre por naturaleza también tienen sus oscuridades, pero volver a la primigenia pureza me parece un hermoso sueño aunque solo sea durante unas horas en la playa.
Adan y Eva en todo caso fueron unos cretinos, deberían haber comido del “árbol de la vida”; ahora iríamos desnudos, no tendríamos prejuicios y además viviríamos eternamente...

martes, 12 de julio de 2011

Sexo y revolución

“Ejerced, por el contrario, procedimientos diferentes, imponed sobre esos objetos de la lujuria pública las ridículas trabas antiguamente inventadas por la tiranía ministerial y por la lubricidad de nuestros sardanápalos: el hombre, que pronto se volverá tan agriado como su gobierno, celoso del despotismo que os verá ejercer de manera absoluta, se sacudirá el yugo que le imponéis y cansado de vuestro modo de gobernarlo, lo cambiará, como acaba de hacerlo.” (Franceses, un esfuerzo más si queréis ser republicanos-El marqués de Sade)


Cada vez creo más que el sexo, si no mueve el mundo, si mueve una gran parte del mismo. La satisfacción sexual es un anhelo eterno, pues inmediatamente después del orgasmo y pasado el “reposo del placer” los deseos empiezan a inflamar nuevamente el alma y recuperadas la ganas, todo comienza de nuevo.
Desde la masturbación, pasando por la prostitución el ser humano encuentra infinitos caminos a la hora de satisfacer ese volcán interior de deseos que le inunda.
Coincido en señalar que un hombre satisfecho sexualmente es con independencia de otras facetas de su vida un hombre satisfecho y con ello “socialmente” poco peligroso.
Si estoy satisfecho no tengo razones para tratar de cambiar, pues estoy donde quiero estar.
En nuestra sociedad hemos vivido un tiempo de amplia satisfacción sexual, donde rotos los viejos corsés y miedos, se ha permitido aparentemente su pleno disfrute. Pero la libertad sin educación degenera en pueriles simplicidades; a los políticos les ha interesado que follemos, pero no que pensemos, y follar sin pensar es tan prosaico que hasta los perros nos llevan ventaja en estas lides.
Si un humano “bien follado” es normalmente un ciudadano tranquilo y cumplidor de las leyes, un insatisfecho es por naturaleza un revolucionario. Las pulsiones sexuales pueden no volcarse en el sexo, y aunque desconozco los caminos que llevan a ello, pueden terminar satisfechas en otros ámbitos vitales que nada tienen que ver con su primitiva creación.
Ejemplos de personajes históricos hay muchos pero el más paradigmático es el de Maximiliano Robespierre; fue lider de una revolución que pretendía alcanzar la libertad, y no vacilo en aplicar la guillotina de forma sistemática para el sostenimiento de unos ideales que en los medios, estaba traicionando. Un casto varón que en el fondo era un reprimido sexual y que decidió en su estrecha y puritana moral que todos debían seguir su ejemplo. Es curioso, pero los años del Terror 1793-94 si los comparamos con los del “ancien regime” son infinitamente mucho más represores en lo sexual. La libertad política llevó a la represión sexual mientras la tiranía permitía una amplia libertad sexual “bajo cuerda”
El marqués de Sade fue encarcelado no por sus practicas sexuales, más o menos comunes en su época, sino por la indiscreción de hacerlas públicas. En una tiranía la hipocresía es consustancial, se admite todo sin más molestias, salvo que trascienda al público.
Es la vieja Europa consideramos excesivo el puritanismo sexual que aplican en EEUU a sus políticos; pero sin caer en la hipocresía americana hay un sustrato de verdad en considerar importante la vida sexual de los políticos, pues el sexo, es parte de la persona. No se trata de esconder a la opinión pública si un político participa en orgías, se trata de que la sociedad, informada de ello, no le juzgue hipócritamente.
Si en el futuro aparecen cambios políticos y conatos de revolución, se podrá constatar la verdad de lo que digo. Actualmente nuestros políticos son muy prosaicos en lo sexual, normalmente casados con pareja estable y familia; en un panorama de cambio este elemento será la excepción. Yo diría que si bien la revolución devora a sus hijos, también es su amante y por eso, hay caminos diversos que también conducen al placer.
Debemos buscar vivir en una sociedad equilibrada en sexo y de pensamiento, un mundo donde cada cual pueda usar su libertad como más le plazca con el único límite del respeto a los demás.

viernes, 8 de julio de 2011

Carta a un Viajero para Avalón


Querido y estimado Viajero:

Seguramente cuando leas estas líneas hará ya algún tiempo de tu partida hacia las soñadas tierras de Avalón, un viaje tan peligroso y duro como heroico.
Viajar hacía lo desconocido es siempre desconcertante, pero si logras alcanzar  con éxito tu objetivo, todo sufrimiento habrá sido pequeño en comparación con la recompensa hallada. Yo, que vivo encadenado soportando insidias, vejaciones y sometimiento no puedo dejar de alentar tu camino. Avalón es un sueño de vida y de libertad al que debes encaminar todos tus esfuerzos, tanto los materiales como los del espíritu pues una vez emprendido este viaje, bien sabes que el fracaso significa la nada.
El que te escribe las presentes líneas ya no es más que un triste fantasma sin más esperanzas que las de saber de tu llegada con éxito a la nueva vida. En la Isla de las Brumas, parte de mí vivirá en ti y mi extinción no habrá sido en vano.
La abulia y la pereza te seducirán para que naufragues, pero si eres fuerte, a estas alturas del viaje sabrás como someterlas para tornarlas en esfuerzo y perseverancia. No vuelvas la vista al pasado pues nada de interés queda ya en él, mira al presente, al día a día y que tu imaginación sueñe con el futuro.
Viajero, aquí ya no queda nada, tan solo desesperación y decadencia, restos de antiguos fuegos que no fueron y nunca serán, calor frio y fatuo.
En tu destino se encuentra la verdad, pues quien alcanza la libertad mediante si mismo y su propia dedicación no tiene deudas que satisfacer ni ingratitudes que cometer; ya no habrá temor en tu vida, solo ilusión y felicidad. El miedo es la mayor de las cadenas que nos hace esclavos de nosotros mismos e impide materializarse a las libres ansias del espíritu.
La austeridad y restricciones que mi vida soporta no nacen de mí y no son consecuencia de los deseos de mi alma, nacen del miedo de un espíritu cobarde incapaz de mirar al cielo. Yo ya solo puedo aspirar a la tranquilidad de los cementerios o ha disfrutar de tu luz en Avalón.
Amigo, tu que puedes, disfruta cada instante de tu viaje hacia la libertad, esa lucha ya por si misma te hace libre y aunque perezcas en el camino, habrá merecido la pena morir en esta digna empresa. Tu miseria es una miseria guerrera, tus sufrimientos y padecimientos diarios lo son de hombre libre, el dolor de tu alma es el dolor de aquellos que aspirar a renacer, tu soledad casi absoluta es la soledad del viajero antes de alcanzar la feliz meta... Un segundo dedicado a caminar hacia Avalón es un segundo maravilloso que no se consumió en vano; una bella flor  en el altar de los sueños y la felicidad.
¿Qué le puede señalar un alma sumergida en la tinieblas a otra que camina hacia la luz?.
Yo soy una pútrida laguna que en un tiempo disfruto de cristalinas aguas pero a la que su propia quietud llenó de podredumbre; tu ahora eres un naciente arrollo que busca desaguar en una nueva corriente para llegar al mar. Solo puedo desear con toda mi alma el éxito de tu formidable empresa.
No quiero causarte distracciones absurdas e innecesarias, pero he creído oportuno adjuntarte en la presente carta una estampa del amor, no como algo real sino como un aliciente más en la lucha que te dé mayor determinación en mirar hacia delante sin perder el tiempo en mirar hacia atrás. Puede que el amor esté tan distante de ti como Sirius de la Tierra pero con sus luminosos anhelos puede ayudarte a alcanzar la Luna; el primer lugar donde los sueños se hacen realidades.
Sostén en tu viaje tu mente por la libertad y el corazón por el amor, entonces tu meta, por difícil que esta sea, será siempre posible .
Viajero, sueña, sueña cada noche mientras cada día luchas por acercar tus sueños al mundo; hacer los sueños realidades no depende enteramente de nosotros, pobres mortales, pero es nuestra responsabilidad hacer lo posible por ello.
Tu batalla es la de aquellos que encadenando error tras error aspiran a tener ante si una última oportunidad, una definitiva absolución donde un nuevo nacimiento nos dignifique para siempre. Para llegar a Avalón deberás enfrentarte a tus miedos, perdonar tus errores y puesto frente a frente con el destino, determinar la dirección a la que quieres dirigir la vida.
Si no alcanzas las doradas arenas de las playas de Avalón aquí ya no habrá  esperanza, pero tu recuerdo siempre será el de un héroe que pudo levantar su mirada clara a las estrellas y gritar:¡Allá voy!
Desde estas líneas te deseo lo mejor, pues tu lucha es la de todos los que un día soñamos con el amor y la libertad y fuimos sepultados por la cruel realidad; pobres victimas de nuestras dudas y errores.
Un fuerte abrazo de tu más fiel amigo:
                                                               Tu Mismo
“En el corazón de todos los inviernos vive una palpitante primavera, y detrás de cada noche, viene una  sonriente aurora” (Khalil Gibran)


miércoles, 6 de julio de 2011

La importancia de la impotencia


“Daos prisa con vuestras demostraciones, señora, pues no puedo contenerme más. Voy a descargarme, muy a pesar mío, y este terrible miembro, reducido a la nada, no podría ya servir para vuestras lecciones.” (Filosofía en el Tocador-El marqués de Sade)

Después de mucho tiempo, la enfermedad decidió hacerme una visita aunque gracias al Gelocatil y a los antibióticos ya estoy casi plenamente repuesto; no obstante,  durante mi convalecencia, encontré en mi cuerpo el tema que en las próximas líneas voy a tratar.
Si hay un asunto sexual que genera en el hombre miedo y vergüenza ese es el relacionado con la impotencia; la semilla del mal cuando el sexo es tratado simplemente como grosera genitalidad. Nunca en la historia de la humanidad ha tenido el hombre a su disposición tal cantidad, y tan variada, de medios para disfrutar de su sexualidad y satisfacer sus apetitos sexuales que en la actualidad, pero no es menos cierto que en la practica general, la mayoría de la población esta anclada en la pobreza de los tiempos pasados.
El sexo es muchísimo más que el simple acto sexual, pero en la sublimación del coito parece estar empeñada nuestra sociedad y sus altavoces mediáticos. Antes, al carecer de los actuales medios de anticoncepción en las clases cultas la imaginación trabajaba para buscar formas de placer que no llevaran necesariamente el semen a la matriz; hoy el riesgo de embarazo no se considera aunque existe,  pero tanto las clases altas como la más bajas han confluido en considerar el coito como la culminación del acto sexual. Es decir, en esta simplificación no hay sexo sin penetración.
En este contexto social es evidente que la “impotencia” supone la total postración sexual de quien la sufre; si la polla no se te pone tiesa, sexualmente no vales nada.
¿Cómo nuestra brillante sociedad ha llegado a conclusiones propias de la Edad Media?. ¿Acaso el fin del sexo sigue siendo la concepción?. ¿El no tener una verga dura incapacita para dar y recibir placer?.
Con esta presión social no me extraña que muchas veces una simple impotencia coyuntural  pueda trasformarse en una impotencia duradera gracias a los fantasmas creados en la mente del hombre.
No me avergüenza señalar que hoy aun no estoy plenamente restablecido y por ello soy “stricto sensu” impotente; mi polla flácida recuerda los tiempos de su niñez mientras mi espíritu alumbra la pervertida imaginación que genera la castidad.  Perder la capacidad de erección significa perder un pequeño elemento dentro de la capacidad general que la sexualidad nos ofrece; y aunque es deseable tener el “arma” en perfecto estado de revista, el mundo no se acaba en ello.
Psicológicamente es una liberación relativizar en el sexo la genitalidad en favor de la sensualidad, abrir el campo de juego a un mundo casi infinito de sensaciones corpóreas, más allá de los genitales.
Las mujeres creo que en este aspecto están menos embrutecidas y entienden el sexo más como un todo de sensaciones y placer que como un singular acto de penetración y eyaculación; quizás porque durante siglos han sufrido la tiranía del falo padeciendo los perjuicios del sexo ( ETSs y embarazos no deseados) y ninguno de sus placeres.
Incluso ahora, muchas mujeres padecen en silencio una profunda satisfacción sexual sintiéndose incluso culpables por no sentir el placer que se supone que deberían sentir.
Vivimos la era de la “rapidez”, de la satisfacción inmediata, sin entender que el placer no está solo en el fin, está en disfrutar plenamente el camino que lleva a ese fin.
Yo entiendo que lo importante y lo maravilloso del sexo está en dar y recibir, en sentir y trasmitir; mi placer no es más importante que el de la otra persona, pero tampoco lo es menos.
Esta mañana mi polla dio algunas señales de vida, pero tanto hoy, como ayer, como hace un mes, con independencia de la verga, me siento un ser sexualmente pleno. Como suelo decir, el órgano sexual más importante del hombre no son su genitales, es su mente; ¡qué triste sería hacer depender nuestra integridad sexual de una polla tiesa o flácida!
Mi opinión puede resultar chocante y minoritaria en relación con la generalidad, pero siempre me resulta más hermoso ver el bosque, que un simple árbol. 



lunes, 4 de julio de 2011

Orgullo Gay


“Por inspiración de la naturaleza o por lo que se quiera, la señorita de Villebranche detestaba a los hombres y entregada en cuerpo y alma a lo que los castos oídos entienden por la palabra lesbianismo, no disfrutaba más que con las de su propio sexo”
     (La estratagema del Amor-El marqués de Sade)


Este fin de semana se ha celebrado el “Día del Orgullo Gay” y me gustaría aprovechar esta circunstancia para poner negro sobre blanco algunas reflexiones sobre el tema.
Parto de considerar la libertad absoluta que el hombre tiene a la hora de determinar la forma de ejercer y disfrutar su sexualidad lejos de tiranías religiosas y discriminaciones sociales; el sexo libre entre hombres o entre mujeres es igual de “digno” que el que practican  los heterosexuales.
En relación a la polémica pasada sobre si los homosexuales tienen o no derecho a casarse no encuentro ninguna objeción válida para negárselo; si el matrimonio en el fondo es un contrato entre personas, ¿qué problema hay en que se firme libremente por dos hombres o por dos mujeres?.
Algún día me meteré a hablar sobre el terrible daño que la moral judeo-cristiana ha causado durante siglos al natural desarrollo de la sexualidad, emponzoñando la sociedad con prejuicios y miedos absurdos.(Si masturbarse produce ceguera, lo raro seria encontrar a alguien con vista)
Aunque pueda parecer lo contrario, aún hoy en día el yugo de esta terrible superstición y perjudicial moralina nos sigue influyendo y atenazando.¿Qué daño causo a la sociedad si en lugar de acostarme con una mujer lo hago con un hombre?.¿Qué Dios puede ser tan fatuo como para condenarme eternamente por amar con todo mi corazón a un ser hermano con independencia de su sexo?.
En los dogmas más absurdos se parapetan las más terribles aberraciones, y ese agua ponzoñosa se ha visto en muchos seminarios, donde los “paladines de la doctrina” se aplicaban al crimen más terrible: el abuso de menores
Yo mismo, antes de definirme sexualmente pensé en si la homosexualidad era o no un terrible crimen moral, una perversión propia de degenerados. Pero las luces del pensamiento muy pronto me llevaron a descartar estas ideas y a no sentirme culpable de disfrutar del sexo con otro hombre.
Curiosamente mi primera practica sexual, a los 13 años, fue un inocente juego con cuatro compañeros del colegio y nuestras “colitas”, mientras que el sexo con una mujer no llego hasta los 19.
Desde el punto de vista de la naturaleza, el sexo es verdad que tiene un finalidad reproductiva, y sin entrar en más consideraciones, pensar que la heterosexualidad es lo“natural”, podría ser defendible. Pero el hombre es un animal racional, de forma que la simplificación anterior solo puede ser defendida de forma dogmática por instituciones como el Vaticano, ya que basta el más mínimo análisis para ver lo pueril de este razonamiento. Practicar el sexo con condón, o una penetración anal con una mujer es igual de estéril para la procreación que hacerlo con un hombre, desde este punto de vista seria igual de “antinatural”.
Si lo analizamos desde la perspectiva del placer sexual y la razón, la conclusión lógica nos lleva a considerar al hombre como un ser bisexual que conforme a sus personales gustos es libre de optar por seguir siendo bisexual, o bien optar por la heterosexualidad o la homosexualidad.
Aunque mis experiencias homosexuales no han sido muchas puedo decir sin temor que he disfrutado de las mismas igual que con las heterosexuales, incluso más, dadas las novedades que las prácticas homosexuales han supuesto para mí.
La mejor mamada que me han hecho en mi vida me la hizo un hombre, y es normal, pues por mucho que me aplique, reconozco que yo nunca podría “comer un coño” igual de bien que una mujer, pues ella juega en “campo propio” como yo lo hago al chupar una buena verga.
En el campo de la razón, el hombre como ser racional no puede limitar “a priori” sus afectos respecto a un sexo o a otro; ¿si me enamoro de un “alma hermana” que más me da que esta sea de un hombre o de una mujer?, ¿acaso no venimos de un mismo lugar y nos dirigimos al mismo final?.
Como se puede ver, me posiciono abiertamente en el campo de la total libertad del hombre a la hora de definirse y disfrutar de sus singulares tendencias sexuales. Si bien genéricamente me declaro bisexual y mi culo ya no es virgen, me considero heterosexual; igual que aunque me gustan muchos colores, mi preferido es el azul.
Socialmente parece que las cosas poco a poco están cambiando y sin ir más lejos, hace unas semanas cuando caminaba por la calle vi a unas jovencitas paseando cogidas de la mano mientras se hacían arrumacos y se besaban; no tenían más de 16 o 17 años pero pensé que dos lesbianas de 30 años en idénticas circunstancias no se atreverían a mostrar aquel natural descaro que me pareció tan encantador.(mis fantasías sexuales como las de muchos hombres, giran entorno a las lesbianas)
Es un pequeño consuelo ver que, en una sociedad enferma en que cada vez se limitan más las libertades individuales de los ciudadanos, en el campo de la indemnidad sexual, algo se ha avanzado.  


miércoles, 15 de junio de 2011

La condición de Single.


“Esta felicidad debe estar dentro de nosotros mismo; no depende más que de nuestra conciencia, y quizá  todavía un poco más de nuestras opiniones, que son las únicas en las que deben apoyarse las instrucciones más firmes de la conciencia” (Julette-El marqués de Sade)


En las próximas semanas me enfrentaré a varias celebraciones familiares; actos sociales en los que mi condición de single será la excepción que confirme la regla general.
Aunque aparentemente pueda resultar la mía una posición incómoda  en mi foro interno no solo la considero agradable, sino hoy por hoy la mejor. Supongo que en el corazón de todo hombre y toda mujer reside el intimo anhelo de encontrar ese alma hermana con la que compartir afectos, ilusiones y decepciones, pero ello no puede no debe llevarnos a forzar las cosas. Si uno se empeña desesperadamente en buscar algo es muy probable que termine encontrando algo equivocado; una cosa es encontrar alguien con el que tener sexo y otra muy distinta alguien con el que compartir la vida. Lo normal es que  por un acierto haya dos fracasos o bien aparentes o bien camuflados.
No he buscado ser un single, pero no estoy descontento con mi situación y sin cerrar ninguna ventana tampoco estoy ansioso de abrir la puerta; como en tantas cosas de la vida, el estar a gusto con uno mismo es el principio de toda evolución positiva.
Me resulta curioso observar como una sociedad que presuntamente ha evolucionado respecto a las relaciones afectivas y familiares, sigue decididamente llena de prejuicios tradicionales conforme a la sucesión novios-boda-casa-hijos ( en esto el orden de los factores no altera el producto)
¡Cuántos errores se cometen por aplicar este plan!, desde la no aceptación de las tendencias sexuales a disfrazar la insatisfacción de una vida en pareja mezquina y sin ilusión.
Soy un ferviente defensor de la libertad de la persona y por ello, considero que en el campo afectivo y sexual antes de adquirir cualquier compromiso hay que sincerarse con uno mismo y eliminando los factores externos, ver lo que se quiere, se sueña y se desea.
Sin confianza, sin conocer de verdad lo que piensa y desea nuestra compañera, se vive un patético autoengaño; no concibo que dos personas que deciden vivir una relación afectiva puedan no pensarse ni sentirse mutuamente.
Según pasan los años temo más encontrarme con personas que en  prioricen más los fines que los medios para escapar de su indeseada condición de soltero. Quizás la soltería como la soledad sean temibles compañeras  para la gran mayoría de los humanos, pero a poco que se las comprenda, su compañía es sumamente instructiva y aleccionadora, resulta paradójico que la más difícil compañía sea la propia.
Nunca juzgo ninguna actividad sexual ya sea libre o pagada siempre que sea acordada y voluntaria; pero nunca aceptaré la miserables coacciones afectivas que en nuestra sociedad tanto se prodigan. El sexo se puede comprar, el afecto nunca pues su precio es inasumible.
Brillantemente en una ocasión un amigo señaló: “Deberíamos ser más selectivos con la persona con la que quedamos a tomar un café que con la que follamos”,
Tenia mucha razón, pues en cierta medida, el primer acto puede ser más afectivo que el segundo y sin embargo nos vamos con cualquiera a tomar café.

domingo, 12 de junio de 2011

La erótica del poder


El que me fornicaba y al que te he hecho chupar está en la misma situación –me dice el ministro- es un decidido criminal: ya lo he salvado seis veces de la rueda.¿ Has visto cómo me ha jodido, y el hermoso miembro de que está provisto? (Juliette-El marqués de Sade)


En estos días en los que se están constituyendo los ayuntamientos y eligiendo los alcaldes he disfrutado de la visión de muy hermosas concejalas, lo que una vez más, me ha llevado a profundas reflexiones sexuales.
Quien piense que la virtud es la cualidad indispensable para la política puede ir pidiendo un pasaje a “utopía”, como la antigua aristocracia o el patriciado romano detrás de las cortinas de la hipocresía, el poder es sexualmente muy activo.
Un mujer o un hombre si saben ser seductores y encamarse con quien deben, tendrán una provechosa carrera política. Ser la “amante de” o la “pareja de” hacen que de la postura horizontal de pasé a la vertical; el deseo y el placer conducen también al poder.
El poderoso ama el nepotismo mientras pueda disfrutar y satisfacer sus necesidades y después, las satisfará con otro.
No se muy bien la razón, pero ser poderoso y tener dinero hace al más gañan de los hombres un seductor nato, mientras que un desgraciado que no tiene donde caerse muerto, con idénticas cualidades, no pasa de ser un pintamonas.
Si ahora el ex presidente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss está donde está, es por ser un absoluto sátiro y obseso; si hubiera sido un simple mileirista, hace años que ya estaría en la “sombra”. (Seguramente además saldrá absuelto)
Hoy hablo de poder y no de dinero pues aún teniendo nexos comunes, no son la misma cosa, si hablamos de poder en sentido limitado claro está; el poder absoluto hace absolutamente irresistible a quien lo pose, bien por lo civil o bien por lo criminal.
En las principales novelas del Divino Marqués lo libertinos son siempre nobles o gentes que tienen poder, pues gracias a ello, son impunes ante los constantes crímenes que cometen. Sade era el chivo expiatorio que sirvió de ejemplo a la sociedad hipócrita que le condenó, no por sus acciones, si no por no saber ocultarlas.
El poder es más que erótico es sexual, incluso por si mismo; en la historia hay muchos ejemplos de políticos y dirigentes completamente célibes pero completamente poseídos por el deseo...el deseo de poder.
Entiendo perfectamente todo lo relacionado con la sumisión pues en el acto de mandar y obedecer hay poder, y cualquier poder cuanto más absoluto sea, más placer provoca; esa es la naturaleza humana. Como he escrito, en este mundo los hombres se dividen en dos clases: los lobos y las ovejas y unos sirven a los otros.
Un simple concejal, hoy es lago más atractivo que ayer, y si fuera nombrado ministro... seria todo un Adonis.
El poder y el sexo llegan a unirse de tal manera, a relacionarse tan íntimamente que es difícil no dejar correr la imaginación hacia las orgías al estilo “Eyes wite shut”.
Cuanto más poder se tiene más facilidades hay de disfrutar de los placeres más refinados, los que estamos en la base de la pirámide solo podemos llegar a vislumbrarlo, pero... “haberlo haílo”.
En cualquier caso, la felicidad y la satisfacción están en la conformidad con lo que se tiene, y por fortuna, los orgasmos del más rico y poderoso de los hombres seguramente no sean tan intensos como míos o como los del lector de estas líneas; la imaginación es patrimonio de todos mientras que el órgano sexual más poderoso es la mente. Pero veo mejor que el poder venga del pueblo que de la verga o la vagina; aunque Sasha Grey seguramente sería mejor alcaldesa que el impresentable borrico que ha tomado posesión como alcalde de mi ciudad.

martes, 7 de junio de 2011

Alcohol y sexo

“Los humos de Baco vinieron a acabar de encadenar unos sentidos que embotaba el exceso de lujuria, y nuestro héroe pasó del desvanecimiento a un sueño tan profundo que se vieron obligados a llevarlo a su cama” (Las 120 jornadas de Sodoma-El marqués de Sade)


Este fin de semana he sufrido los “efectos secundarios” del exceso de alcohol y así he encontrado un tema interesante sobre el que escribir unas líneas.
Solo con el paso del tiempo y de las borracheras, uno llega a conocerse lo suficiente  como para evitar la mayoría de las batallas que no se pueden librar victoriosamente aunque el deseo sea mucho.
Siempre he considerado el alcohol como el lubricante social por excelencia y lo suelo resumir en la frase: “A los hombres el alcohol les infunde valor mientras a las mujeres las hace más promiscuas”
Pero muchas veces es difícil saber hasta donde uno se encuentra “contento” o abiertamente ebrio, y en esa diferencia se encuentra la barrera entre una polla inerte o una verga con capacidad de erección.
Aún recuerdo la sensación de ridículo que sentí la ver como mi pene decidió seguir durmiendo morcillón mientras mi cabeza quería disponer de sus servicios de forma inmediata. Fue mi primer gatillazo y desde entonces, con las simples dudas de estar más bebido de la cuenta, me basta para evitar las más prometedoras batallas y preferir corteses retiradas.
Contrariamente a lo que ahora se estila no me gusta mucho la “genitalidad” en el sexo, y personalmente considero que la penetración es simplemente un elemento más, pero si uno esta bebido, todas las demás practicas sexuales también resultarán penosamente ejecutadas y lo que es peor, muy poco sentidas.
En estas líneas me refiero exclusivamente a la impotencia alcohólica, pues si es por otras causas, evidentemente “ancha es Castilla” en lo que a otras practicas sexuales se refiere. 
Como recomendación si uno no sabe como “puede estar” y no renuncia a la lucha, aconsejo la bebida de un par de Red Bull, en situaciones comprometidas puede “dar alas” y la cafeína unida a la taurina, levanta lo que en otras circunstancias permanecería dormido.
No todos los efectos del alcohol son malos para el sexo, si se consume moderadamente sin ser afrodisíaco, si aumenta el grado de desinhibición y retrasa el orgasmo, lo que aumenta el placer que se puede proporcionar. Los orgasmos no son tan intensos pero el aumento del tiempo de aguante, al menos por mi experiencia personal, es considerable; respecto a las eyaculaciones, son siempre menos abundantes y más líquidas.
Muchas son las experiencias que cada uno puede relatar respecto al sexo y al alcohol, pues en definitiva sus efectos en cada uno de nosotros son muy diferentes, y en cada sexo más aun.  
En fin, siempre nos quedarán las fresas con champagne en una calurosa noche de verano, un buen prólogo para refinar el placer.

lunes, 23 de mayo de 2011

El vello púbico


“En mayo, florecen los pubis de los ángeles” (Rafales Pérez Estrada)

Hace unos días mientras conversaba con una amiga y ojeaba la edificante revista seudo-erótica de Interviú, dimos en iniciar una conversación sobre un asunto que la verdad me excita sobremanera: el vello púbico
La chica de la revista estaba perfecta y totalmente  rasura, cosa muy común en las revistas y en la pornografía, pero rara en la realidad.( al menos en la experiencia de este humilde servidor).
El pubis rasurado era una moda ya implantada en Grecia y Roma, donde el vello no era muy apreciado; por el contrario, en la oscura edad media parece que la implantación del dicho: “hombre y el oso cuanto más vello más hermoso” fue total.
Hoy, aunque hay muchas tendencias, parece que prioritariamente el rasurado total y más aún, el rasurado genital el lo “políticamente correcto”
Yo, como mi amiga, coincido en que lo mejor es un termino  medio entre la “selva amazónica” y la “carita de niño” No me importa señalar que mientras he disfrutado de alguna selva, nunca me he encontrado con  un pubis recién depilado, todo lo más en periodo de crecimiento.
Evidentemente para el sexo oral es conveniente que los alrededores del “Monte de Venus” la situación este “controlada” y uno pueda disfrutar sin miedo a llenarse la boca de pelos; pero chupar y cariar un pubis limpio de todo pelo... es extraño.
Una cosa que se suele pasar por alto  es que cuando de depila el vello púbico, por mucha higiene que se tenga y máximo cuidado, si no se depila con cera y solo se rasura con maquinilla, inevitablemente cuando el vello empiece a crecer algunos pelillos se van a quedar enquistados en la piel; entonces aparecerán unos días después  unos antiestéticos y desagradables granitos hasta que el pelo logra liberarse. Consejo para solventar cuanto antes el problema : enjabonar y masajear la zona con un guante de crin de caballo, rompe las capas superficiales de la piel y libera antes el vello eliminando los antiestéticos granitos. Un pubis recién rasurado puede ser hermoso, una semana después es completamente antiestético, sin contar los picores asociados.
En una zona tan delicada, francamente, solo hiendo a un profesional me inclinaría por la depilación a cera.
Como tantas cosas en nuestra sociedad, la realidad es mucho menos edificante que lo que nos venden, y  creo firmemente  que unos genitales con el vello bien arregladito son más eróticos y excitantes que unos completamente  depilados.
Ahora, época de bikinis y tangas evidentemente toca la siega de primavera pero esta poda en la mayoría de los casos es parcial  y no total. Yo mismo, por razones puramente morbosas, hace unos  días decidí arreglarme el pubis, asunto delicado que he de reconocer que me “calienta”.(no pude evitar masturbarme al terminar mi “obra”)
Al finalizar la noche y aunque no somos amigos con derecho a roce decidimos enseñarnos nuestros pubis para ver nuestro sentido estético y la verdad,  ambos parece que quedamos satisfechos. (En pettit comité he de confesar que el pubis de mi amiga es hermoso y me pone, aunque ahora en primavera, se cumple eso de que: “en tiempo de guerra cualquier agujero es trinchera”)
Si a alguien le sirven los consejos que aparecen en este post, ya me doy por satisfecho y animo a quien sea más experto en estos menesteres del arreglo genital que no dude en compartir su saber con este escribiente. 

miércoles, 11 de mayo de 2011

Reflexiones Sadianas

“El mérito de Sade reside no solamente en haber quitado lo que cada uno confiesa vergonzosamente(...) Contra la indiferencia, prefirió la crueldad. Por eso sin duda encuentra hoy tanto eco, en momentos en los que el individuo se sabe menos víctima de la maldad de los hombres que de su conciencia limpia(...) Lo que constituye el valor supremo de su testimonio es que nos inquieta. Nos obliga a volver a plantearnos el problema esencial, que bajo otras apariencias obsesiona a nuestro tiempo; las verdaderas relaciones del hombre con el hombre” (Simone de Beauvoir)


Este Blog lo cree una fría noche de enero cuando las ilusiones rotas del corazón retornaron a las verdades de la razón. En el puro materialismo de la obra del marqués uno encuentra escapatoria para su frustrado sentimentalismo.
Hoy en día leer a Sade exige romper las barreras del prejuicio y disponerse para entrar hasta la nausea de los infiernos del mundo y de la mente humana. Efectivamente como señala Simone de Beauvoir, la obra sadiana nos inquieta .
Basta con leer solo algunos pasajes de las obras señeras de Sade para darse cuenta que en esa prosa fría y sistemática, narradora de crímenes casi inimaginables, no hay erotismo. En mi opinión su valor radica en escribir aquello que nadie escribiría, y por ello, siempre será único e irrepetible; nos transporta a un infierno imaginable que sospechamos existe en la realidad. Cualquier practica sadiana por criminal que sea y monstruosa que parezca nos parece posible y admitir eso, es admitir que todo ser humano es una bestia en potencia.
El siglo XX nos ha dado muestras sobradas de ello y las practicas nazis en los campos de concentración son la plasmación real de lo que es capaz de hacer el hombre cuando degrada a sus semejantes a la condición de objetos.
Nuestros sentimientos frustrados nos llevan a la desilusión, y en las negras tinieblas de un mundo desecho hay que tratar de reconstruirse sobre los restos de lo que fuimos, somos y seremos.
El hombre absoluto de Sade es el ejemplo de dónde lleva el odio y el poder cuando quedan disociados de la moral y la empatía hacia nuestros hermanos de especie. Las personas nos pueden hacer daño, y podemos ir haciéndonos más o menos insensibles al dolor y a los sentimientos; pero el tiempo y la naturaleza siempre ponen un sólido muro para que sigamos siendo humanos. El marqués nos enseña que pasa cuando esos límites fallan, y el sexo como principio motor de nuestros instintos es por naturaleza un ariete frente a ellos.
Una frase que nos extraña ver en los escritos personales de Sade dice: “Dónde no hay intimidad no existe sexo refinado”.
En el mundo literario de putas, orgías y macabras ceremonias ningún protagonista aceptaría tan  “moral” diatriba; pero el Sade de la literatura no es el Sade que vivió y respiro en aquella cambiante época de finales del sXVIII .
En este aspecto, he de reconocerme más erotómano que pornógrafo y acepto más la frase del hombre que las del literato. Verdaderamente dónde no hay intimidad no existe sexo refinado; el conocimiento ayuda al placer pues cada ser humano es un mundo desconocido de sentimientos y sensaciones.