Seguidores

lunes, 23 de diciembre de 2013

Felicitación de Navidad

A todos los que amablemente pasáis por este blog os deseo unos alegres días y muy buen sexo.¡Feliz Navidad!. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Sasha Grey y las “ex” del cine porno

“Y mi amiga de desnudó como yo; a continuación nos examinamos durante varios minutos, en silencio. Clairwill se inflamaba a la vista de las bellezas que me había prodigado la naturaleza” (Juliette- El marqués de Sade)

Sasha Grey ha sido una de las más reconocidas estrellas del porno, aunque hace ya 5 años que decidió abandonar las películas del género cuando estaba en la cima de su carrera.
Siguen apareciendo referencias sobre las nuevas actividades de esta ex-diva del porno tan aclamada por crítica y público en su tiempo; hace no mucho ha publicado una novela erótica titulada “La Sociedad Juliette” y muy pronto pasará su prueba de fuego como protagonista de una película “convencional” cuyo título es “Open Windows” dirigida por Nacho Vigalondo.
La verdad es que no es raro encontrar grandes actrices porno que en pleno éxito deciden abandonar el género para dedicarse a otras actividades aunque “a priori” no parece un cambio fácil.
Desde mi punto de vista, es más facil dejar un pasado como prostituta que como actriz porno, pues el estigma social que siempre acompañará a la actriz será siempre permanente y general, no siéndolo en el caso de la prostitución. Quede claro que no comparo las “actividades” sino la censura social que las acompaña.
Un pasado pornográfico nunca desaparece pues como una “letra escarlata” estará siempre presente en la espalda de la persona que participo de él; como en el caso de las reinas, su pasado será siempre presente.
Puede que psicologicamente sea mucho más dura la prostitución que el porno, pero en lo que reproche inquisidor respecta, este último no admite redención posible por mucho que se aparente lo contrario.
La terrible hipocresía radica en que en cuanto una ex-actriz porno adquiere notoria popularidad por otras actividades vitales diferentes, todo el mundo recupera su pasado y las imágenes perdidas de “cintas” olvidadas, milagrosamente se recuperan y son puestas en circulación universal por Internet. 
En la serie “Juego de Tronos”, hace unos meses fue noticia mundial el pasado porno de una de sus actrices (Sibel Kekilli)  con lo que se recuperó inmediatamente su filmografia, y eso que era una actriz del "montón" en ese ámbito.
En España pondría como ejemplo el caso de Lucia Lapiedra (ahora Míriam Sánchez), una mujer que alcanzo notoriedad en el cine X  y que lo abandono justo cuando el porno americano llamaba a su puerta.
Por “raro” que parezca, hay personas que tienen un especial don para la pornografía y verdaderamente son muy buenos profesionales en este campo; pero ello no asegura ni excluye que en otras actividades vitales tengan también relevantes virtudes. Las personas podemos ser muy buenas en una determinada actividad, e incluso sobresalir en ella, pero podemos estar en la más absoluta mediocridad en las demás. Sasha Grey fue una gran actriz porno, pero ello no prejuzga que pueda ser una escritora erótica buena, o una buena actriz convencional.
Puede haber geniales futbolistas que a la vez lleguen a ser geniales financieros; pero lo normal es que la genialidad en el fútbol no lleve más que a una “medianía” financiera respecto al mundo de los negocios. En el fútbol fue “único” en las finanzas “uno más”.
La cuestión radica en que nadie reprocha al futbolista que juegue al fútbol y sea buenísimo, y sanciona duramente a la actriz porno que se dedica a la pornografía y es buenísima. ¿Alguien piensa que un Cristiano Ronaldo o un Mesi en la plenitud de su carrera dejarían el futbol para dedicarse a la asesoría fiscal?
Nuestra sociedad consume futbol y porno, pero el porno es condenado por nuestra hipócrita doble moral a vivir tras las  sucias cortinas de “lo pecaminoso”. Dar patadas a un balón es admirable, pero follar y que te graven no lo es; uno es un modelo social, el otro un “degenerado” que no vale para otra cosa.
Sasha Grey puede ser una gran literata, y quizás una gran actriz “convencional”, pero mucho me temo que nunca llegará al éxito que tuvo como “diva porno” y ahora siempre cargará con el estigma de su mochila de películas X.
El tiempo en el que el sexo pueda ser visto con “normalidad” está aún muy lejos, y el porno hoy por hoy es una actividad marginal que consume muchísima gente pero nadie admite como una realidad.

Confiemos en que algún día las grandes actrices porno sean reconocidas no por ser “famosas ex” sino por ser buenas profesionales, útiles a la sociedad que ahora las condena.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El calendario con Olvido Hormigos desnuda

“Los hombres tienden a desear una mujer con cuerpo de virgen pero mentalidad de puta” (El Marqués de Sade)

Una vez más la inefable Olvido Hormigos sirve de desnudo reclamo para aumentar las ventas de la revista Interviu. Parece que en la ley de la oferta y la demanda, Olvido tiene éxito, el éxito de un producto demandado; el cuerpo desnudo de esta mujer vende y despierta interés, además de morbo y polémica.
Dejo a cada cual el análisis de las implicaciones que subyacen al convertir a una mujer en un objeto de consumo, y más cuando ella misma lo promueve y promociona. En todo caso no podemos escandalizarnos por el hecho de que en el sentir general de esta sociedad, hace mucho que las personas son medios, y no fines.
Cualquier modelo, en cierta forma, vende su “cuerpo” en forma de un objeto donde poder exhibir unas prendas; e incluso, mucho se ha analizado el tema de que en cierta forma, cualquier trabajador se “vende” respecto a la persona que lo contrata.
No se nos puede escapar que la existencia de “calendarios eróticos” con desnudos es tan vieja como la propia existencia de los calendarios y la fotografía. En estas fechas no dejan de abundar todo tipo de almanaques de los más diferentes pelajes, desde paisajes urbanos o naturales a los más calientes y eróticos.
Nada mejor para aumentar las ventas de un calendario que el que este venga acompañado de la polémica; y nada más polémico que el erotismo más o menos explícito a la hora de ilustrar los meses del año. Amas de casa, bomberos, estudiantes... todo el mundo se despelota por la “buena causa” de aumentar las ventas de unos calendarios, ilustrados con mejor o peor gusto, pero que indudablemente tienen su mercado.
La revista Interviu nos obsequia esta semana con el calendario ilustrado de Olvido Hormigos y mucho me temo que va ha ser un éxito para la revista; en este hipócrita país se volverá a despedazar a la polémica profesora pero como señaló: la polémica vende.
En la pagina web donde he leído la noticia he visto el primer comentario: “guarra”. Un comentario muy explicito que no deja de resultar muy común entre los “virtuosos torquemadas” que circulan por este país y que no dudarían un instante en ver desde la primera a la última página del calendario.
Yo personalmente me quedo con el siempre elegante estilo del famoso calendario Pirelli; pero como suelo decir y más en estos temas erotico-festivos, cada persona es un mundo y tiene pleno derecho a disfrutar de lo que más le gusta. En estos temas nada diferencia al “calendario de camioneros” del “calendario más snob”

Quizás la salud afectivo-sexual de una sociedad no se mida tanto por la calidad y cantidad de calendarios eróticos que consume, sino por la polémica que estos generan. Nada más digno de una sociedad verdaderamente avanzada que tratar igual un calendario erótico que uno de gatitos; siempre que hablemos de adultos, claro.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Epílogo nocturno de una chica


“No había nada más fresco, más estilizado, más bonito que todas las partes del cuerpo de esta encantadora muchacha, no había nada más elocuente que la voz de sus pasiones, nada más lúbrico que su cabeza” (Juliette-El marqués de Sade)

Últimamente tengo la mala costumbre de llevar una vida prusiana llena de orden y madrugadoras jornadas; pero las pequeñas anécdotas de la vida, me hacen recordar que el placer y el sexo no se detienen fuera de la monacal existencia que cada cual puede disfrutar o padecer.
Me gustaría señalar que este sábado a las nueve de la mañana estaba despertando junto a un cálido cuerpo desnudo de mujer, preocupado por si las fresas con champagne del desayuno estarían o no en su óptimo punto ; pero la realidad es que a esa hora, me encontraba pasando frio en una solitaria parada de autobuses. En esa tesitura fue cuando el epílogo de una noche se cruzó en mi camino.
Al fondo de la solitaria avenida intuí una figura de mujer que en el desolado vacío existente llamó inmediatamente mi atención; poco a poco aquella mujer se fue haciendo más presente al irse aproximando hacia donde yo me encontraba. Pronto detecte que aquella chica no estaba iniciando su jornada sino más bien terminando su historia nocturna.
No hace falta ser Sherlock Holmes para entender que aquella mujer estilizada de tez morena, ataviada con un elegante vestido de encaje “blanco crudo”, resultaba extemporánea en aquel lugar. Nadie lleva una indumentaria sofisticada propia de una salida nocturna por la mañana, salvo claro está ,que no se haya podido poner otra cosa o esté en el epílogo de esa noche.
Como aquella aparición cada vez estaba más cerca, me dispuse en lo posible a disimular mi atención hacia ella ya que uno puede ser “prusiano” pero también cumplir las normas de urbanidad. Para mi sorpresa, nada más llegar a mi lado, la chica me hizo una pregunta prosaica pero a la vez muy clasificadora de dónde venía y a dónde iba.
__ ¡Hola!, buenas. ¿No sabrás el número de un taxi?
Con rapidez reaccioné, recordando que como “hombre precavido”, llevo almacenado en el móvil el número de una empresa de taxis.
Cuando le dí el número, inmediatamente hizo uso de él y para mi desgracia en apenas un minuto, aquella valquiria nocturna se montó en un taxi y desapareció para siempre; y allí me quedé yo, pasando frio, esperando el maldito autobús y embarcado en mis calenturientos pensamientos.
Aquella chica parecía tener mucha prisa, sin duda la mañana la había mostrado que no solo a Dinio “la noche le confunde”. Razones muy poderosas deben llevar a una dama a lanzarse tan de mañana a la calle en busca de un salvador taxi que la haga retornar a su hogar.
Si había pasado la noche con alguien, deducción que yo suscribo, es evidente que ese alguien o no era una caballero, o simplemente aún estaba dormido. ¿No es lo más propio llamar a un taxi desde la casa donde se está?. Si una mujer pasa la noche en mi casa, con independencia de como hayamos ocupado esa noche, la mínima cortesía obliga a ofrecer un desayuno o  llamar a un taxi.
La experiencia propia que aplico al caso, fue la ocasión en la que me desperté con el sonido de la puerta de la calle cerrándose, anunciando la escapada de la compañía nocturna.
Suele pasar que la luz de la mañana, al levantar el velo de la noche, nos desvela también los aciertos y los errores; aquella mujer de hermosas piernas y pelo negro algo alborotado, cuando tomo el taxi, voló feliz hacia la libertad de saberse fuera del alcance de los actos de la noche de viernes.
Siempre me ha fascinado ese momento en las mañanas de los fines de semana en los que confluyen en un mismo tiempo y espacio dos planos existenciales completamente opuestos: el de los trasnochadores y el de los madrugadores.
El autobús y en mayor medida el metro, son lugares donde se ve claramente como unos regresan y otros van; dependiendo de las circunstancias, a uno le gustaría estar en una posición u otra ya que ir y venir a la vez es solo posible en estado de piltrafa humana.
La chica que inspira el presente post era sin duda un hermoso búho capaz de calentar la imaginación de esta alondra mientras especulaba sobre: ¿cómo pasan estos búhos la noche?.
La noche es siempre un tiempo mágico y por eso me fascina, pues si la vida no tiene magia... ¿es vida?

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Isabel Pantoja y su hija embarazada

 “Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre” (Proverbio)

Hay ocasiones en las que los acontecimientos en la vida de las personas públicas nos muestran de forma ejemplar la realidad social que vivimos.
Hace mucho que vengo señalando que en el tema sexual la sobre-saturación de información y extensión descontrolada de connotaciones sexuales a todos los ámbitos de la vida no solo no está “normalizando” la sexualidad y logrando un alto grado de cultura sexual, sino por el contrario nos está sumiendo en la más banal y prosaica ignorancia.
Desde mi personal punto de vista, una menor embarazada es la muestra evidente del fracaso rotundo de la educación afectivo-sexual que ha recibido esa niña. Una menor puede y debe experimentar su sexualidad, pero debe aprender a tomar responsabilidades sobre la misma y saber controlarla.
Parece que el caso de la hija de Isabel Pantoja y su embarazo conformarán un caso paradigmático de como la sociedad española y la juventud en particular, viven el sexo y los efectos que ello tiene.
Es claro que la mayor parte de la juventud vive el sexo de una forma sana, libre y placentera; pero no es menos cierto que cada vez son más comunes los embarazos en adolescentes y si no vivimos un autentico “baby boom” es por el uso anticonceptivo que se está haciendo de métodos abortivos empezando por la archifamosa “píldora del día después”
Un anticonceptivo como su nombre indica es un método que previene la concepción, los demás métodos señalan el fracaso de estos y la necesidad de tomar medidas excepcionales que eviten “males mayores”
Todos estamos expuestos a que un día se nos rompa el condón en plena faena y por eso esta bien poder acudir a soluciones de emergencia; pero hoy en día se a extendido entre nuestros adolescentes y jóvenes de que el sexo sin protección es perfectamente aceptable pues se puede acudir al medio de “emergencia” como si este fuera el método normal.
No se nos puede escapar además el importante matiz de que los preservativos no solo son eficaces para prevenir embarazos no deseados, sino que además protegen de infinidad de enfermedades de transmisión sexual (ETS), elemento este que no acontece con la píldora del día después.
Las “medidas excepcionales” deben de ser usadas de forma excepcional, pues de lo contrario estaremos caminando por el peligroso sendero de la ignorancia que lleva a resultados arbitrarios.
Lamentablemente en el campo sexual como en otros muchos ámbitos de la actual sociedad pos-moderna, la gente está perdiendo todo interés por los medios asumiendo el “todo vale” en relación con los fines.
Lo mejor de la intelectualidad occidental, durante siglos, a tratado de analizar y comprender la conducta humana y establecer los medios adecuados para lograr los fines que se proponían; la religión también asumió este elemento como necesario aunque invalidando acciones sobre la más que dudosa base de la superstición.
Pero nuestro tecnologizado mundo, sobre la base del relativismo moral e intelectual nacido del sueño de la razón que aconteció en el SXX, solo valora ya los fines con una visión muy estrecha de las cosas. ¡Qué lejos está el vacío hedonismo de nuestros días en relación que el antiguo epicureismo!
¿Todo esto es posible deducirlo del embarazo de una adolescente hija de una famosa?. Es evidente que no, pero no lo es menos que los “famosos” siempre han sido ejemplo y modelo de la gente común, que aspira a iluminar sus grisáceas vidas interesándose por las de los que cree más importantes. Algún día escribiré sobre el fenómeno “Belen Esteban” que lejos de ser una frivolidad, es digno de todo un tratado sociológico.
Nuestra sociedad lleva décadas conviviendo con el problema de los embarazos de adolescentes, pero hoy, gracias a esta muchacha famosa, el problema se presenta a la luz pública más allá del morbo y la anécdota.
Aún conservo la esperanza de que nuestra sociedad sea capaz de regenerarse y educar a la juventud dentro de la libertad que necesariamente lleva a la responsabilidad. El sexo, no solo es placer, es también responsabilidad y precisamente cuanto más se hace uno responsable de sus actos, más lejos puede llegar en el conocimiento y por lo tanto, más placer puede obtener.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Moral sexual gubernativa

“Huid de la antigua manía que los gobernantes tenían de querer gobernar demasiado. Dejad a los individuos, dejad a las familias el derecho de hacer aquello que no perjudique a los demás” (M. Robespierre)

Parece que los que estamos en favor de la libertad, estamos condenados a estar siempre contra el poder establecido; pero cada día que pasa, veo con dolor como las libertades van retrocediendo en favor de la miseria y el intervencionismo estatal.
La sexualidad y la moral sexual son territorio de las personas, de los individuos, y nadie debe inmiscuirse en estos territorios. Si defiendo el matrimonio homosexual, es precisamente porque supone reconocer una realidad y reponer en sus derechos a personas que de otra forma estaban discriminadas por la sola razón de amar y querer libremente.
Pero en este post debo alzar mi voz contra el intento de imposición de una moral sexual y religiosa por parte del gobierno y del parlamento. ¿Deben nuestros legisladores establecer leyes morales respaldadas por la fuerza coactiva del Estado? ¿Qué clase de democracia es esta?.
Hace unos meses se quitó el derecho a la inseminación artificial a las mujeres lesbianas y ahora usando el Código Penal se pretende subir la edad de consentimiento legal de los 13 a los 16 años; el sexo para nuestros católicos y apostólicos legisladores parece un campo de lucha moral.
¿Pero, se puede legislar sobre moral?, y ¿sobre moral sexual?. ¿Quién es el gobierno para decir con quien me acuesto, como lo hago o cuando?.
La moral católica hace mucho que esta en decadencia y en franco retroceso, pero parece que se resiste a morir y lo pretende hacer sobre la base de la imposición; para eso usa del poder civil que atesora el gobierno.
Nos condenan a la miseria y además ni tan siquiera nos dejan disfrutar de una mínima libertad sexual.¡Hasta cuando hay que soportar tanta mentira y tanta infamia!.
La única verdad que veo es que vivimos bajo un régimen tiránico que bajo formas más o menos livianas, nos trata como súbditos y no como ciudadanos.
El sexo por mucho que moleste a los puritanos, es libertad, es placer y es democracia. Hay una frase genial de Orwell en su libro 1984 que respalda mi pensamiento cuando dice: “El acto sexual, bien realizado, era una rebeldía. El deseo era un crimen mental”
El propio marqués de Sade pasó media vida encarcelado por no someterse a la hipocresía moral y sexual de su tiempo.
En el lejano 1789 establecieron los limites a la libertad, y por lo tanto los límites que deben marcar también la libertad sexual cuando en el artículo 4 se dijo: “La libertad consiste en poder hacer todo lo que no perjudique a otro. Así, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene más límite que los que aseguran a los otros miembros de la sociedad el goce de idénticos derechos.”
Seguimos inmersos en un espíritu judeo-cristiano en el que todo lo relacionado con el sexo es “pecaminoso”, y hay que esconderlo y perseguirlo.¿Por qué tanto empeño en cercenar la inclinaciones naturales del hombre, en reprimir las cosas que la madre naturaleza ha querido regalarnos?
Mi espíritu se revela contra la resignación de que este mundo debe ser un “valle de lágrimas” y que la felicidad esta en otro sitio. ¡Y si no hay otro sitio! .Y si lo hay, ¿que perjudica haber disfrutado de este?.
Kant en su libro “La religión dentro de los límites de la Razón” señala muy acertadamente: “Las inclinaciones naturales son, consideradas en sí mismas, buenas, esto es: no reprobables, y querer extirparlas no solamente es vano, sino que sería también dañino y censurable; más bien hay que domarlas, para que no se consuman las unas a las otras, sino que puedan ser llevadas a concordar en un tono llamado felicidad”.
Es una pena que hoy en día la filosofía de Kant esté tan de moda, y a la vez siga siendo tan hermética y desconocida para la gente común, cuando tantas armas nos da contra la falsedad de las "religiones reveladas".
Parece que el empeño de este gobierno es ordenar que hacer con nuestros genitales, con quien compartirlos y si se puede también reglamentar adecuadamente nuestros orgasmos.

Eso si, al menos me queda el consuelo de que frente a ellos, hay una minoría capaz de comprender lo que es el sexo y defender en este campo su dignidad y su libertad. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

El Sexo Multitarea

“Vivimos en la era del exceso de trabajo y de la incultura; una era en la que la gente es tan laboriosa que que vuelve completamente estúpida” ( O. Wilde)

El los últimos días de las vacaciones, uno tiende sin quererlo a pensar en todo lo que le espera de regreso a la “normalidad” y con ello vea turbada la calma que pretendía disfrutar.
Consideramos como normal que en nuestra vida ordinaria se nos exija hacer infinidad de tareas mientras, compartimentamos nuestro tiempo de la forma más “eficiente” para así poder atender a todos y cada uno de los compromisos adquiridos en los diversos ámbitos de nuestra vida.
La paradoja radica en que nuestro celebro y nuestra mente no están por naturaleza hechos para vivir en este ir y venir constante, en un estado de “multitarea” que indefectiblemente nos lleva al estrés; incluso esto es aplicable a la mente femenina. (la capacidad de las mujeres para hacer varias cosas al mismo tiempo sigue causándome sincera admiración)
La cuestión está en que nuestro cerebro esta preparado para centrar su atención en una cosa concreta a la vez y el hombre moderno le exige cada vez hacer , más, más y más cosas. No nos causa sorpresa escuchar frases tan aterradoras como: “La semana que viene no puedo ni ponerme enfermo ni tener una crisis, tengo la agenda a tope”.
Así las cosas, ¿alguien se puede extrañar en esta época de libertad sexual el sexo continúe mayoritariamente cayendo en la mediocridad?
Yo mismo en estos días de descanso he notado con alegría la sorpresa matinal de ver en plenitud mis erecciones mañaneras. El cuerpo humano en una “maquina” muy agradecida y a poco que se le cuide, el responde; no es un mito que el estado “erectoral” de un hombre habla mucho y claro del estado general de su cuerpo y su salud, tanto física como mental. (Con poner en Google: “problemas de erección”; uno se da cuenta de la magnitud del problema y del inmenso negocio creado tras él)
Pero pasando por alto el estado de la “maquinaria”, lo que yo denomino “sexo multitarea” se encarga de hacer del placer sexual una rutinaria sombra de lo que debe ser el buen sexo.
Yo denomino “sexo multitarea” al sexo estandarizado como una tarea rutinaria más dentro de un horario y en el que, si pudiéramos simultanearlo con otra cosa, lo haríamos.(poder mandar ese e-mail importante mientras practicamos un cunnilingus o nos hacen una felación)
Disfrutar de la vida significa disfrutar del presente, que nuestra atención consciente se centre en el aquí y ahora y no divague en la infinidad de preocupaciones pasadas y futuras que no tienen solución.
El sexo es una fuente de placer y satisfacción y nos permite compartir nuestra sensualidad más escondida, pero si lo estandarizamos o no le prestamos la atención que requiere, lo estamos rebajando a la consideración de una simple actividad fisiológica como comer, dormir o defecar.
Nada más triste que estar follando con el cuerpo mientras nuestra mente se pierde en la infinidad de problemas que la vida no se cansa de proporcionarnos; y cuando el sexo es cosa de dos, a esto se une una total falta de respeto en relación a nuestra pareja sexual.
Dignificar el sexo empieza por poner en su practica el cuerpo y la mente, en perderse en sensaciones en no dejar que el “mundo” también nos frustre este íntimo paraíso vital.
Invito pues al lector y a su compañía a que cuando se desnuden para disfrutarse el uno al otro, se desnuden también de sus preocupaciones y problemas, en el mundo en crisis que nos ha tocado vivir sé que es complicado, pero por eso es más necesario; al igual que hacer que los relojes desaparezcan y fuera del tiempo se puedan sumergir en el reino del placer.

sábado, 31 de agosto de 2013

Un Nuevo Comienzo

“Acostado en un mar de decepciones donde el viento me susurra en el oído que no me rinda y el cielo me plasma una imagen de lo pequeño que fui y me convence de lo grande que puedo ser”

A lo largo de el pasado "curso" me he visto imposibilitado a atender como se merecía este querido blog; no me escudaré en la falta de tiempo, pues si bien pude tenerlo para escribir, no me acompañaron las ganas que nacen de la inspiración.
Considero que para llevar convenientemente un espacio como este son necesarios siempre dos elementos: hábito y motivación. Si falta cualquiera de los dos, es muy posible que el abandono y la desidia ganen la batalla y todo vuelva al olvido, como le han sucedido a estas 120 Jornadas de Sodoma.
En esta nueva temporada que ahora empieza, espero atesorar hábito y motivación para impulsar como se merece la plasmación de la idea que en su día hizo nacer este blog y que hoy, más que ayer, me sigue ilusionado: hablar de la realidad del sexo y de la vida con sinceridad luchando contra el fanatismo y los mitos que aún hoy oscurecen la libertad en este campo.
Es cierto que no siempre que escribimos nos acompaña la brillantez y el ingenio, pero no lo es menos, como decía el escritor, que es conveniente que la inspiración nos pille trabajando.
Así pues, con ánimos renovados anuncio el nuevo comienzo de este espacio y mi vuelta a su adecuada atención; como el marqués de Sade, regreso a mi celda en la Bastilla para en la soledad del mundo, volcar mis pensamientos sobre el papel.
Mi idea de la escritura, parte de que para escribir adecuadamente el ser humano necesita poder volcar en el papel un cierto grado de frustración, la necesidad de viajar a mundos de imaginación, ideas o pensamientos partiendo de las decepciones de este mundo de fenómenos.
Todos habitamos nuestras propias prisiones con muros más o menos gruesos, pero espacios como este me gustaría que fueran ventanas de luz por las que mirar nuevos horizontes, y especialmente horizontes sexuales... Un prisionero poco puede decir a otro prisionero, pero su sola presencia permite recuperar la esencia de la vida, que yo creo que no es otra que la esperanza.
Confío en que todos los que lean estas líneas hayan disfrutado de la estación del sexo por antonomasia, el verano; por suerte, el placer no tiene estación y las promesas de un sensual otoño deben animarnos a todos... ¡Acompañadme en este nuevo viaje!

miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Cuál sería tu modelo de mujer?


Me despierto para dormir y lo hago lentamente.
Siento mi destino en lo que no puedo tener
Aprendo yendo a donde tengo que ir
Estas sacudidas me mantienen firme.
Yo debería saberlo.
Lo que se va es eterno y siempre está cerca.
Me despierto para dormir y lo hago lentamente.
Aprendo yendo a donde tengo que ir


Hace unos días en una conversación me preguntaron: ¿Cuál sería tu modelo de mujer?.
Esta pregunta, en apariencia simple, encierra muchos e interesantes aspectos que la respuesta nos rebela de la persona.
En el fondo todos tenemos más o menos definido un modelo de persona, tanto en el plano físico como en el mental, que nos gustaría encontrar; podemos incluso tener varios modelos pero ese ideal indudablemente existe en nosotros.
Se entiende así que un hombre tenga por ejemplo, un especial agrado por las rubias, otro por las de amplias caderas, otro por las delgadas, otro por las de ojos negros, otro por los grandes pechos...
Incluso juntando el modelo predominante de “hombre o mujer ideales”, la misma sociedad crea un estereotipo general.
Yo me centraré no tanto en las respuestas, como en la aptitud abierta o cerrada que hay en las mismas; si bien la aptitud respecto a este modelo ideal es igualmente variada y va desde la más absoluta ( y tonta) intransigencia, al simple referente de un etéreo modelo que no impide valorar el contrario.
Respecto al modelo moral o psicológico de persona, al ser la definición mucho más etérea y difusa que la física, en el inicial conocimiento de una persona resulta menos importante en la mayoría de los casos.
Así, pensando sobre este asunto he llegado a la conclusión de que verdaderamente lo importante no es el “ideal de persona” o el “modelo” que nos hemos creado sino la aptitud que tenemos en la búsqueda de ese modelo y como llega a mediatizar nuestra relación con los demás.
Quien busca una morena y encuentra una rubia, dependiendo de esa aptitud ante el ideal aprovechará la oportunidad que se le presenta o bien directamente renunciará a ella.
Limitar “a priori” nuestras relaciones sobre la base de una simple inclinación del gusto, desde luego me resulta ahora que lo he razonado, sumamente infantil. En este mundo se puede ser idealista en el pensamiento pero serlo en los fenómenos no tiene sentido.
Incluso hay veces que elegimos “anti-modelos” y estos nos sorprenden muy agradablemente y además, tienen algo que nuestra “ mujer u hombre ideales” nunca tendrán: son de carne y hueso.
¡Cuántas veces atrapados por sueños e ideales perdemos la conciencia de las oportunidades que nos rodean!.
La perfección no existe, las relaciones son para gente realista lo bastante lista para abrir sus mentes y corazones y saber que una relación verdadera es una fantasía definitiva.
Yo mismo he tardado mucho en llegar a tan sencillas conclusiones, pero finalmente mi “mujer ideal” se ha marchado y libre de ella he podido encontrarme a mi mismo. Esto también es libertad.

martes, 16 de abril de 2013

Olvido Hormigos y su desnudo en Interviu


“Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre hace lo que debe”   (B. Fraklin)

Hace unos meses escribí un post en defensa de la concejala de los Yémenes, Olvido Hormigos y de la innoble jugarreta que suponía publicar un vídeo privado de contenido sexual en la red de redes.
En aquel momento me puse al lado de lo que en justicia considere una intromisión en la vida privada de una mujer que para más añadido, tenía una responsabilidad pública como concejala en el ayuntamiento de su pueblo.
El tiempo es un juez muy severo y ayer me desayune con que Olvido estaba en la portada de la afamada revista Interviu, enseñando por dinero lo que en su día defendió por derecho.
Yo siempre defenderé que cada cual con su cuerpo, siempre que sea de forma consentida, haga y deshaga lo que le plazca, pero no me gusta la hipocresía y la falta de coherencia; y en este caso, la mujer que pidió con todo derecho ante la ley la retirada del vídeo erótico, ayer lo ponía a disposición del que quisiera verlo en su twiter como acompañamiento a las fotos de Interviu.
Hace mucho que llegué a la conclusión de que en este mundo el 99% de los seres humanos tienen un precio, y todo radica en saber el diferente precio que se tiene. El famoso refrán castellano de “lo que haga usted por dinero no lo habrá hecho usted primero” es una máxima universal incontestable.
Humildemente durante un tiempo creí que los principios morales eran suficiente barrera para estar fuera del comercio, pero como mucho, los principios sirven para subir ese precio, es decir, para venderse por algo más de lo que nos venderíamos si careciéramos de los mismos.
Dicen que Olvido necesitaba el dinero, y que ya que el vídeo es público, al menos ahora ella tendrá un rendimiento económico con su desnudo público; al fin de cuentas, ella es soberana de lo que haga con su cuerpo.
Continuo pensando que esta mujer simplemente es una víctima de la hipocresía reinante y si algo se la puede reprochar es ser demasiado “humana”, poniendo en evidencia que con principios y pobreza no se come ni se viste uno.
Estoy convencido que muchos verán y comentarán el desnudo de Olvido, Interviu tendrá un éxito de ventas y ella podrá también rentabilizar más la portada haciéndose algunos platós en televisión; economía de mercado en estado puro.
Si en este mundo, que se desmorona a nuestro alrededor ,hay algo que permanece inalterable eso es que “el sexo vende” y no solo vende, sino que vende mucho. Es normal que en un mundo triste y en crisis se busque algo de felicidad en los placeres del sexo, pues a fin de cuentas no hay nada más igualitario; en el sexo todo ser humano tiene la capacidad de disfrutar por encima de su posición social, raza, sexo, altura, belleza...
Olvido continuará hipócritamente siendo despreciada por aquellos que al contemplar su cuerpo desnudo se verán espoleados en sus más íntimos deseos y curiosidades; en nuestra sociedad nos dignificamos a costa de despreciar a otros.
Si en su día defendí el derecho a la intimidad de esta mujer, hoy no puedo dejar de considerar que igualmente tiene derecho a vender esa intimidad, ya que como he señalado: todos tenemos un precio. Quien este libre de pecado que tire la primera piedra.
No se nos puede pasar por alto que las consecuencias de venderse deben ser también asumidas, pues la luz genera sombras y una vez que se a renunciado a un derecho ya no se recupera. Olvido será un producto mediático y su intimidad desde ahora, ya no tendrá defensa posible, los buitres disponen de una nueva víctima y ahora estará sola. Son los efectos secundarios del uso de la libertad, solo que esta vez ella al principio no la buscó, sino que fue un mal nacido quien la provocó colgando su vídeo privado.
Yo en este tema siempre he sido muy claro, para mí no hay libertad sin responsabilidad y esto implica aceptar las consecuencias derivadas del uso que hacemos de esa libertad.
Durante mucho tiempo he visto con curiosidad el ascenso mediático de Belén Esteban, el ejemplo más arquetípico de como una persona puede vender toda su intimidad (sexual, afectiva, familiar...); desgraciadamente creo que ahora toca ver la tragedia de su declive, el precio que Mefistófeles exige a Fausto.
No es crueldad no sentir una pena hipócrita por estas personas, simplemente es asumir que los privilegios que han disfrutado ahora muestran su contrapartida; que vender el alma al diablo, al principio solo tiene ventajas, pero al final, puede que en el balance general no nos haya compensado.
Pero lejos de consideraciones filosóficas, ahora toca disfrutar de cuerpo de Olvido, y como dice otro dicho castellano: “Lo que se han de comer los gusanos, que lo vean los cristianos” 

viernes, 5 de abril de 2013

El Sexo inspirado


“La invención consiste en esa capacidad de aprehender las posibilidades de un tema; y en poder moldear y formar ideas sugeridas por él” (Mary Shelley)

Desde principios de año he estado sumido en una total falta de creatividad que consecuentemente me ha llevado a no escribir casi ninguna entrada en el Blog. Por fortuna, parece con con la llegada de esta fría y húmeda primavera y su consustancial renovación, mis sentidos más despiertos me permiten volver a filtrar nuevamente las ideas en palabras.
Quizás por haber estado en un silencio amordazado por la incapacidad creadora, admiro aún más a todos aquellos que son capaces de mantenerse constantes en los menesteres de la escritura; y por eso he seguido disfrutando de ellos desde el árido desierto de la nada.
Por naturaleza, en el campo de la escritura como en otros campos vitales, por mucho que intento seguir unos parámetros de orden y racionalidad, mis deseos se rompen en mil pedazos por las ciegas fuerzas de las pasiones que de la melancolía a la alegría más desbordante, me arrastran unas veces al silencio y otras a una febril actividad.
Pero de esta silente falta de inspiración para escribir nace el tema de este post, pues la inspiración y la creatividad son tan necesarias en el campo de la escritura como en el del sexo.
La evolución científica que hemos vivido en el campo sexual en los últimos tiempos es tan inmensa que no siempre a los “avances técnicos” los han seguido los “avances de conciencia”; siendo estos últimos tan necesarios como los primeros a la hora de sacar el máximo partido al sexo y al disfrute del placer sexual.
En otros post hable profusamente sobre lo que he denominado el “sexo zombie”, ese sexo mecánico que solo lleva a la más profunda insatisfacción; sexo, que contrariamente a lo que se piensa, es mucho más común de lo que se quiere reconocer.
Mi idea del sexo y del placer me lleva a transcender la simple mecánica sexual y orgásmica tan de moda a día de hoy; no se trata de buscar como si se tratara del Santo Grial el afamado punto “G”, se trata de disfrutarlo si tenemos la suerte de encontrarlo y de no obsesionarnos si no lo hacemos.
Resulta paradójico que conforme la ciencia avanza los mitos más irracionales lo hacen en paralelo a estos nuevos “descubrimientos”. La idea más prosaica lanzada como hipótesis por un sexólogo cualquiera tiene la segura potencialidad de convertirse en una verdad sexual absoluta sin ningún tipo de contraste.
Un tema que me apasiona es el de la curiosa diferenciación que durante años se ha hecho del orgasmo femenino en clitoriano y vaginal; la controversia continua y me temo que continuará, como sucedió en una Constantinopla asediada por los turcos respecto del sexo de los ángeles. Si disfruto de un orgasmo...¿qué más me da si es de un tipo u otro?.
El sexo que debemos buscar y obtener no es el “sexo racional y mecánico” de los libros, que como mucho nos lleva a fríos orgasmos, se trata de encontrar lo que yo llamo “sexo inspirado”, el sexo como placer sensual y sexual en el que el orgasmo no es más que una pieza más. No se trata de escribir por escribir, se trata de escribir algo digno disfrutando de la escritura.
Las masturbaciones o el sexo oral pueden resultar mucho más satisfactorios que el “mete y saca” mecánico que solo nos lleva a mediocres placeres si no es convenientemente “condimentado”
No se me escapa que lo ideal es aunar calidad y cantidad, pero esta ecuación resulta muy complicada sobre todo en el caso masculino que se ve limitado por el número de orgasmos posibles por “sesión”. Hay mucho “superhombre” que alardea de capacidades prodigiosas en este campo, pero me temo que la realidad ordinaria no llega a la ficción. Mi récord llega a seis y de normal con cuatro me doy por dignamente satisfecho, vea el lector que el que escribe no es un superhombre, simplemente un hombre que escribe para hombres y mujeres reales.
Así pues, lo hermoso y placentero del sexo no está en la frialdad de los números fríos y objetivos, sino en como somos capaces de disfrutar de esos números.
La inspiración, la invención de la que habla Mary Shelley, la imaginación, son tan necesarias en el sexo como en la literatura; lo prioritario no es ser un autor prolífico, es ser un buen autor.
El sexo no deja de ser un efímero arte, como ya Ovidio señaló en su libro: “El arte de Amar”; un arte que poderosamente nos trasmite vivas sensaciones en comunión con nuestro acompañante de creación, y que nos puede trasportar lejos de la propia realidad.
Todo esto no lo puede justificar en actual “mecanicismo orgásmico” tan de moda. Un chico es admirado si señala con franqueza que se ha “tirado” a futanita 8 veces, pero la verdadera admiración vendría de haber disfrutado cuatro horas de buen sexo, sin más adjetivos.
Tras esta pequeña reflexión solo espero que mi “inspiración bloggera” esté plenamente recuperada y pueda atender como se merece este hermoso rincón de la red.

viernes, 1 de febrero de 2013

San Valentín o Reflexiones sobre el amor


“Ah, pequeño príncipe!. Así, poco a poco, fui comprendiendo tu sosegada vida melancólica. Durante mucho tiempo, tu única distracción se había reducido a la suavidad de las puestas de sol” ( El Principito)

Muchas veces con la llegada del mes de los “enamorados” he querido escribir sobre el amor, pero me ha costado entender que recurrir a la filosofía e incluso a la psicología en busca de respuestas y explicaciones no lleva muy lejos; el motor de mundo es un sentimiento por naturaleza incomprensible.
Esta vez no recurriré a Ortega ni a Stendall, pues he pensado que las mejores teorías sobre el amor no están en los libros de filosofía, sino en la novelas.
Si cada persona es un universo, cada uno tiene su propio tratado “sobre el amor” en forma de novela o libro que concuerda con su forma de entenderlo.
Igual que desde adolescente consideré “Las amistades peligrosas” como “manual de seducción”, mi concepto del amor se resume perfectamente en un pequeño cuento para mayores: El Principito
A modo de apéndices podría nombrar “ Ojalá fuera cierto” de Marc Levy y “Emma” de Jane Austen .
No soy un gran lector de novelas, y menos aún de novela romántica, pero no todo puede ser Sartre, Kant o Sade, y las novelas nos muestran mundos que quizás nunca lleguemos a conocer.
Yo como el Principito, en estos días trato de comprender mi “sosegada vida melancólica” pues no encuentro mejor definición para mi persona; aunque me veo privado en estos días de invierno de la “suavidad de las puestas de sol”
Siempre me ha gustado coleccionar frases, y las guardo en mi mente como ejercicio de conocimiento y memoria, pero muy pocas las guardo en el corazón y casi todas las de este selecto grupo nacen de este cuento maravilloso.
“Este es mi secreto. Es muy sencillo: Solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”
¡Cuánto mejor sería este mundo si aprendiéramos a mirar con el corazón!. La gran mayoría de las personas tenemos el corazón encerrado en la oscura prisión que compone nuestra personal armadura; en el fondo todos somos vulnerables “principitos” que para evitar el dolor y las decepciones erigimos defensas que nos permiten enfrentarnos al mundo con seguridad, aunque el precio que pagamos es también alto.
El amor ideal, como la mujer ideal o la vida ideal, no existen, pero tras el mágico mundo que late detrás de nuestro pecho no importa lo ideal; importan los sentimientos.
Otra frase que define lo que es estar enamorado:
“Igual pasa con la flor. Si amas una flor que se encuentra en una estrella, es agradable mirar al cielo por la noche. Todas las estrellas están florecidas”
Cuando el corazón siente, los ojos ven otro mundo de “estrellas florecidas”, no hay pues situación más agradable que las de vivir en un mundo nuevo sin perder el viejo.
Puede que mi idea del amor sea pueril, desfasada o irreal, pero no corro el peligro de caer en delirios amorosos ya que después de escribir estas líneas volveré a la comodidad de mi segura armadura. Del fuego eterno que todos tenemos, ya solo me quedan rojos rescoldos, pero no se puede olvidar que todo ser humano en su propia esencia, guarda la capacidad de hacer en un instante de un tizón un imponente incendio; ya tenga 17 años o 89.
No es casualidad que el único órgano inmune al cáncer sea precisamente el corazón.
Tampoco soy una persona tan apasionada como para sentir el amor en la forma descrita por Rousseau en “Julia o la Nueva Eloisa” o en el Werther de Goethe; el amor fatalista requiere una predisposición trágica que no va con mi carácter. El amor es una fuerza muy poderosa que mal canalizada lleva a toda clase de desastres tanto en la propia persona como en las personas que le rodean. El lado oscuro que todo poder ilimitado tiene.
Otra característica del amor es que como fuerza nacida del sentimiento no podemos dirigirla y nace sobre quien quiere nacer por encima de intereses o posibilidades. Siempre recuerdo la canción de Camilo Sesto que dice: “Siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora”. Una máxima común y real, de la que es difícil escapar.
Creo que si se tienen sentimientos por una persona y esta no corresponde a los mismos hay dos buenas salidas para romper la situación; transformar el sentimiento en amistad o alejarnos del objeto hasta que alcancemos la indiferencia ( si alguna vez la alcanzamos)
Estar con alguien que no nos corresponde nos lleva a ser unos Werther de la vida, y la vida, debe tender a la alegría y a la felicidad, no a una insatisfacción melancólica: el mundo esta lleno de flores únicas.
Por una vez, en estos días próximos a San Valentín no me he perdido en fríos razonamientos y reprimidas frustraciones; escribir este post ha sido una buena medicina ya que abriendo la puerta del corazón al universo, he liberado parte de las amarguras y decepciones que en él se esconden. Siempre buscaré encontrar el amor, aunque él no crea ya mucho en mí.
Feliz día de los enamorados a los que tengan esa suerte, que pasen unos días bonitos compartiendo su felicidad; a los demás, siempre nos quedara disfrutar de nuestras “suaves puestas de sol”. Tengamos la esperanza de que en algún lejano planeta hay una rosa que nos espera, incluso quizás, al doblar la esquina de nuestra calle...
Es este sentido, algo de cinismo debe acompañarnos al estilo de Rochefoucauld cuando también acertadamente señala “Con el amor verdadero pasa lo que con las apariciones de los espíritus: todos hablan de ellas pero muy pocos las han visto”

Trataré de volver a escribir en el Blog con una periodicidad más continuada, pero parece que con el año, las Musas se me han ido de vacaciones al Caribe.  

domingo, 13 de enero de 2013

La hora del té


“El té despierta el pensamiento, refresca el cuerpo y calma los nervios. Cuando estás deprimido, el té devuelve fuerza y coraje” (Tsing-Nung)

Llevo mucho días queriendo escribir algo, pero como suele suceder a los que caminamos por los impulsos del espíritu, cuando las Musas de la inspiración nos son esquivas, no somos capaces ni de escribir dos malas frases.
Pensaba escribir sobre Gandía Shore o sobre sujetadores y pechos, pero solo encuentro inspiración en la taza de té que tengo ante mi. No es raro que en los inicios del año suframos una especie de “crisis existencial” en la que muchas de las cosas, que hasta ahora pensábamos como absolutas, de pronto se desmoronan victimas de un relativismo también absoluto.
Si uno es lo que piensa y cree, es inevitable considerar que una crisis en los pensamientos y en los valores conduce inexorablemente a lo que podíamos considerar una “crisis existencial” de la escala de los valores que ponemos en cuestión.
Cuando el mundo en cierta forma se está marchando a la mierda, toca quizás buscar la tabla de salvación en el propio interior de la persona y comenzar una vez más la construcción de un nuevo edificio de ideas y valores con los restos de los antiguos principios.
En esta tarde un tanto filosófica quiero “despertar el pensamiento” de forma que en las ruinas de mis ideas y en mi inspirado bloqueo, no me queda otra que disfrutar de una humeante y deliciosa taza de té. Una simple taza de té en la que poder dar a los sentidos entretenimiento y a la mente calma.
¡Cuantos problemas nos evitaríamos si antes de actuar de forma completamente alocada e instintiva decidiéramos detenernos, calentar agua y disfrutar de 15 minutos de calma!
Una de las plagas de estos tiempos modernos es la de la prisa, las personas tienen tanta prisa que al final se convierten en mecanos tontos al compás de relojes digitales; si al menos tuvieran relojes de cuerda como los del “conejo de Alicia en el País de las Maravillas” algo de imprecisión e imaginación conservarían.
No hay tiempo para comer, para hablar, para quedar con amigos, todo es apresurado rápido para “aprovechar el tiempo” para no vivir en definitiva.
Así pues, invito al lector a compartir el presente té que ya esta listo para ser servido y disfrutar de un momento de intimidad en la charla de la verdad; la que siempre se tiene con uno mismo.
Buscamos desaforadamente la felicidad, luchamos con todas nuestras fuerzas para alcanzarla pero... es cuando nos detenemos cuando somos felices.
En cada sorbo de mi té “Earl Grey” puedo encontrar el recuerdo de los besos pasados y el deseo de los besos futuros, el aroma del deseo y del amor y por unos instantes, en la calma del espíritu, soy verdaderamente feliz.
Con el último sorbo se que el reloj volverá a correr, que la realidad volverá para quedarse y sin embargo, una enigmática sensación de sosiego permanecerá en mi hasta el desconocido e incierto día de mañana.

miércoles, 2 de enero de 2013

Del egoísmo en el Sexo


“Nos sentimos cargados aún con la deuda que sus pasados servicios nos han prestado hasta que hayamos podido recompensarla, hasta que podamos ser instrumentos de promoción de su felicidad” (Adam Smith)

Muchos filósofos, religiosos y moralistas a lo largo de la historia han criticado el carácter egoísta que manifiesta el ser humano en su vida ordinaria, yo por el contrario, me uno a los que consideran que el egoísmo moderado es más que necesario para conducirnos en este mundo.
Somos naturalmente egoístas en grado moderado desde el mismo momento en que cada uno de nosotros somos los mejor dotados de cara a saber nuestras necesidades y satisfacerlas.
En el ámbito sexual esto se manifiesta en que cada uno estamos en mejor disposición que nadie para conocer nuestras necesidades, nuestros gustos y como transformarlos en el mayor placer posible.
El egoísmo así es bueno mientras nos permita no solo considerar nuestra propia satisfacción, sino empatizar con la del otro; es decir, que el egoísta placer propio se vea incrementado con el placer egoísta del otro para transformarlo en un “placer compartido”
Es evidente que mi orgasmo no lo va ha disfrutar como tal el otro, pero no se nos escapa que cuando la persona con la que estamos tiene un orgasmo en cierta forma yo lo comparto por simpatía y participo de una excitación muy vívida de su placer. Suelo señalar que las claves del buen sexo radican en compartir y disfrutar de reciprocidades placenteras.
Si mi egoísmo excede lo que yo llamo el “nivel natural” lo que sucede es que centrado solo en mi propio placer, no sumo al mio el del otro y por más intenso que sea mi deleite, en realidad, me estoy perdiendo una parte muy importante del placer sexual.
Yo considero el sexo como algo intrínsecamente dinámico, libre e imaginativo y por eso deploro ese egoísmo provinciano que lleva a un placer pigmeo que, centrado en uno mismo, es incapaz de compartir nada más allá del semen.
Tampoco soy partidario de la reciprocidad absoluta que últimamente tanto se comenta, esa que señala que: “te la chupo si tu me comes” o cualquier contrapartida por el estilo.
Cada encuentro sexual responde a un momento determinado y a un contexto propio de forma que igual que un día se agradece que te hagan una manada, otro resulta mucho más excitante y placentero hacer un cunnilingus.
El sexo no sigue principios matemáticos aunque de igual forma no admite el escaqueo. Si una practica sexual no gusta y uno no se siente bien haciéndola, lo mejor es señalarlo tal cual y no poner mil escusas mientras el otro también, con algo de pesar, hace lo que tampoco le gusta. Conocí una pareja en la que el chico se quejaba amargamente de que su pareja se negaba ha hacerle mamadas, y sin embrago el si le comía el coño muy a menudo a ella. Yo le pregunte: ¿Pero te gusta comérselo?. El respondió: “Nada lo odio, pero lo hago para que se anime y alguna vez me la chupe”
Que quede claro que tan egoísta es la aptitud del que “coercitivamente” trata de obligar por diversos métodos a que el otro haga lo que no quiere hacer, como el que se deja hacer para después no hacer ni intentar compensarlo de alguna forma.
En el caso anterior, bien podría ser que a ella no le gustara practicar el sexo oral pero que obsequiara al chico con una lencería sexi o cualquier propuesta imaginativa, morbosa y placentera. Yo al chico le recomendé que practicaran el 69 y de esa forma hiciera imposible el escaqueo en caso de que se animarán a hacerlo.
El sexo pone a nuestra disposición mil variables capaces de equilibrar la forma de dar y recibir placer, lo que en el fondo en la esencia del sexo.
Normalmente el equilibrio nunca es perfecto, pero hasta el metre más experto al llenar las copas de vino, raramente las llena exactamente igual.
En este campo cuanto más se conozca una pareja es lícito pensar que más hacia el equilibrio estaremos andando, siempre que se hayan establecido bajo unas premisas de igualdad, claro.
Muchas veces he criticado al hombre patológicamente egoísta y vulgar cuyo principal deseo es meterla y correrse a los 3 minutos sin más consideraciones hacia la mujer, al igual que son criticables esas otras ocasiones, más raras, en las que el orgasmo de ella concluye con su compañero olvidado y con la polla tiesa.
En el sexo creo que la virtud esta en dar y recibir para ser capaces de compartirnos sin complejos. Dar para recibir; es una gran norma que yo siempre trato de cumplir y que en este principio de año, resulta un propósito a seguir de lo más loable.