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miércoles, 18 de abril de 2012

La Bisexualidad

Sobre la Bisexualidad: inmediatamente dobla tus posibilidades para una cita el sábado por la noche”  (Woody Allen)



Siempre he creído que si la orientación sexual fuera determinada exclusivamente por la razón todos los seres humanos seriamos bisexuales. Sin embargo socialmente declararse bisexual es aún mucha veces peor visto que hacerlo como homosexual; el homosexual al menos “sabe” lo que le gusta mientras que el bisexual es visto como un degenerado, obseso del sexo que con tal de meterla de da a carne y a pescado.
Si la declaración de bisexualidad la hace una mujer los prejuicios se acrecientan para que a los ojos de la ignorancia general se la vea como una ninfomana dispuesta a acostarse con lo primero que vea.
Entre heteros y homosexuales el bisexual aparece como el comodín susceptible de ser “reconducido” al buen camino. Otra idea muy extendida es que la ambigüedad sexual del bisexual viene determinada por no “saber” lo que quiere, por no ser decidido y no haber encontrado de verdad la persona del sexo que le conviene.
No es raro que en algunos círculos homosexuales ser bisexual esta mal visto en el sentido de ser un traidor sin principios firmes que no merece ser considerado como una opción de sexo o pareja.
Cuando hablo de bisexualidad debo aclarar que me refiero con ello a una opción sexual definida y no como algo accidental;  pues el tener relaciones con alguien del mismo sexo o del contrario no tiene por que determinarnos necesariamente.
Que yo haya tenido sexo con un hombre no me hace homosexual, como que un gay tenga relaciones con una mujer no le hace heterosexual; es la decidida atracción y gusto por un sexo lo que determina nuestra orientación y quizás sea por eso el elemento más difícil de definir al tratar de la bisexualidad.
En cualquier caso frente a la “imaginación” colectiva de que ser bisexual significa follar noche si, y noche también en el sentido que manifiesta la frase que preside este post; la realidad estropea tan idílica idea.
A modo de ejemplo supongamos que un hombre heterosexual tiene posibilidades con el 70% de las mujeres que son heterosexuales y con el 15% de las que son bisexuales, lo que le permite decir que tiene posibilidades con el 85% de las mujeres; seria el 42´5% respecto al todo el género humano.
Ahora pensemos que el sujeto se hace bisexual  y veamos la realidad del aumento de sus posibilidades para “pillar”.Considerando los mismos porcentajes este nuevo Casanova tendría posibilidades con el 30% de los hombres, el 15% de bisexuales y el 15% de homosexuales  pues el 70% de hombres heteros quedan fuera de su alcance. 
Añadimos pues solo un 15% al general con lo cual del 42´5% pasamos al 57´5%, muy lejos del doble que antes de este razonamiento habíamos pensado. ¿Es esto doblar nuestras posibilidades?
Como sucede en muchos temas de sexo, la realidad choca muchas veces con la imaginación producto de simples ideas absurdas sin más fundamento que el de los prejuicios.
Habrá bisexuales promiscuos como los hay gais o heteros pero la orientación sexual poco tiene que ver realmente en ello.
Si se entabla una relación con un bisexual entiendo que la premisa fundamental para que todo funcione bien radica en no tratar de cambiar al otro; no hay que redimir a nadie ni convertirle a la “orientación sexual correcta”, hay que aceptar a esa persona tal cual es y tener la suficiente confianza en uno mismo para sentirnos felices de que esta persona libremente nos haya escogido a nosotros entre la diversidad de personas que hay en este mundo.
Quien no entiende los que significa la libertad y vive en los prejuicios difícilmente podrá entender nada más allá de sus dogmas; pero para que la persona se desarrolle libremente debemos  aceptar la diferencia.
Ser bisexual es una opción sexual que a la hora de acometer una relación no solo no limita, sino que enriquece esa relación a poco que la otra parte tenga una mentalidad abierta.
Liberémonos de los prejuicios y no nos limitemos a repetir un montón de ideas absurdas, es entonces cuando veremos que lo mismo da ser bisexual, que homosexual, que heterosexual, que lo importante no es ser esto o aquello, es ser uno mismo y aceptándonos como somos, aceptar también a los demás.
Ostras y caracoles son majares igual de deliciosos con tal de saberlos paladear y disfrutar.


lunes, 9 de abril de 2012

La Homofobia y el obispo de Alcalá de Henares

“El clericalismo es pues, la constitución de una iglesia en cuanto en ella rige un servicio de fetiches, lo cual  se encuentra en todas partes donde la base y lo esencial no lo constituyen principios de la moralidad, sino mandamientos estatutarios, reglas de fe y observancias” (Immanuel Kant)

En mi anterior entrada ya comentaba que en lo relativo a religión y moral no admitía por parte de los católicos ninguna superioridad sobre los que no lo son, y muchos menos que ellos tuvieran las llaves de la “salvación”.
Y entonces llego el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, y cargó contra la homosexualidad en los oficios de Viernes Santo retransmitidos además por televisión española.
Este individuo dijo sin ningún rubor:
"Quisiera decir una palabra a aquellas personas llevadas por tantas ideologías que acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana. Piensan ya desde niños que tienen atracción hacia las personas de su mismo sexo y, a veces, para comprobarlo se corrompen y se prostituyen o van a clubs de hombres nocturnos. Os aseguro que encuentran el infierno"
Lo peor no es que dijera semejante barbaridad, es que verdaderamente la dice porque se la cree, y esa es la doctrina mayoritaria de eso que damos en llamar iglesia. No tengo dudas de que si Jesucristo regresara a la tierra y viera lo que han montando entorno a sus enseñanzas no dudaría en tomar un látigo e irse derechito al Vaticano.
¿Cómo es posible tanto fanatismo, tanta sinrazón?. Si por ser homosexual uno es condenado al infierno, yo aunque no lo soy, me solidarizo y también pido ese privilegio; prefiero vivir junto a gentes libres que viven plenamente su sexualidad que rodeado de gentes de “OPUS DEI” que se escandalizan con solo ver un desnudo.
Yo me considero moral y espiritualmente bisexual, aunque mis preferencias sean heterosexuales, pero desde siempre he respetado a los que sienten una atracción por gentes de su mismo sexo. En alguna de mis entradas menciono que una de mis fantasías es hacer un trío junto a dos lesbianas; de esta forma si no existiera la homosexualidad, habría que inventarla solo para admitir este sueño. Por otro lado los homosexuales que tengo el gusto de conocer me parecen personas maravillosas, y lo que ellos hagan en su cama como lo que yo haga en la mía, no incumbe a ningún obispo retrógrado.
La iglesia ha perdido hace mucho la carrera del progreso y afanada como está en mantener unos planteamientos completamente obsoletos, está en manos de unos integristas que  la llevan directamente a trasformarse en  una institución minoritaria dentro de una sociedad plural que ya no admite coacciones.
Cualquiera que se pase por una iglesia puede observar que la media de edad de los feligreses supera los 70 años, con lo cual, en poco tiempo los “usuarios” de sus servicios habrán desaparecido.
Lo que no ha perdido la iglesia es su posición de poder, pues aun tiene fuertes asideros donde afianzar sus privilegios, pero a la decadencia social sucederá inevitablemente esta.
¿Es tan malo que una persona disfrute libremente de su sexualidad?. ¿Qué razón tiene dar tantísima importancia a la represión de la libertad sexual por parte de personas “a priori” célibes?.
Amo demasiado la libertad en todos los ámbitos para entender que aun haya personas que traten de imponer sus principios a otras mediante la superstición y el adoctrinamiento. La diferencia en entre ese obispo y yo es que yo respeto sus opiniones aunque me parecen una barbaridad pero el desprecia las mías y desde luego no las respeta.¿Cuándo entenderemos que hay que respetar las diferencias y que sin ellas no hay libertad?
De todas formas no quiero terminar esta entrada sin declarar que mis criticas hacia la iglesia se circunscriben sobre todo a su jerarquía, pues la iglesia de base esta realizando una indudable labor social en estos tiempos de crisis, y desde luego, no se merece estos “burros” como pastores de su rebaño.

viernes, 6 de abril de 2012

Semana Santa


“Todo lo que,  aparte de la buena conducta de vida, se figura el hombre hacer para hacerse agradable a Dios es mera ilusión religiosa y falso servicio de Dios” (Emmanual Kant)

En estos días de procesiones e incensarios no dejo de sentirme como un extraterrestre perdido en sus propias creencias.
Por un lado me gustaría disfrutar de esta “religiosidad” pues no dejo de ver que hay muchas personas que sienten de corazón estas jornadas, por otro, tampoco me desagradaría disfrutar de un convencido ateísmo y reírme de todo como si contemplara una mala comedia, pero en el fondo, me considero un ser religioso.
Si existe un Ser Supremo, dudo mucho que si es de verdad “amor” disfrute viendo como algunos penitentes se causan daños y padecimientos. Desde luego, mucho más sentido tiene ese sufrimiento si en el se busca una placer sexual en él, pues la causa y el efecto están en la misma persona.
Quizás el penitente no busque agradar a Dios sino en realidad disfraza su placer y su reprimido masoquismo.
¡Cuántos canallas y malas personas se esconden tras estos devotos penitentes!.
Desde mi punto de vista toda la Semana Santa es un gran acto comunal de sadomasoquismo, pues la “pasión y muerte” de Jesucristo no es más que un cúmulo de villanías,  sufrimientos y torturas.
Desde el respeto no he podido evitar unas líneas sobre este asunto pues la Semana Santa y sus actos religiosos son una realidad que no se puede obviar.
Mi sentido de la religiosidad se esconde en más en el corazón de las personas que en sus rodillas y yo vivo más la religión en sentido filosófico, moral y político que como “camino de salvación”; por eso no dejo de ser en este campo un "rara avis in terra"
Como en algún otro post he señalado, admiro profundamente las creencias de los católicos apostólicos y romanos pero no admito que se consideren por encima de mi ni sus aires de superioridad moral.
A diferencia de ellos yo no me considero por encima de nadie, ni pienso que yo estoy en lo cierto y ellos en el error,  somos hombres que sentimos que algo más se esconde tras las cortinas de este mundo pero estamos ciegos respecto lo que habrá detrás.
Por eso soy tan contrario a usar la religión como medio para controlar la vida de las personas, y en el campo sexual esto es más que evidente respecto a la religión judeo-cristiana.
¿Alguien puede creer que follar con condón ofende a Dios?. Qué el sexo es malo y pecaminoso es una idea tan peregrina que señala abiertamente el grado de corrupción de quien la formula.
Siempre digo que nada hay menos erótico que un cuerpo desnudo para aquel que tiene un alma limpia de prejuicios y buenos pensamientos; pero aquel que vive en la represión, queda escandalizado por ese mismo cuerpo desnudo. La idea de que en el paraíso el hombre estaba desnudo y solo después se "comer la manzana" del árbol del bien y del mal se avergüenza por ello es metaforicamente genial.
Que cada cual disfrute y desarrolle su religiosidad, pero sin tratar de salvar a los demás pues como bien señala Kant, es la “buena conducta de vida” lo que debe preocuparnos y no caminar descalzos detrás de una bella obra de arte. Hagamos que la vida sea un camino de rosas y no un valle de lágrimas.

lunes, 2 de abril de 2012

La Venus de las Pieles

“Que la mujer, tal y como la ha creado la naturaleza y como se relaciona en el presente con el hombre, es un enemigo, y sólo puede ser su esclava o su déspota, pero nunca su compañera. Sólo podrá ser esto último cuando goce de los mismos derechos, cuando haya igualdad en la formación y en el trabajo” (La Venus de las pieles-Leopold von Sacher-Masoch)


Debo reconocer que antes de leer “La Venus de las pieles” solo comprendía la mitad de las ideas, sentimientos y filosofía que se esconde tras la palabra bifronte que damos en concretar en “sadomasoquismo”
Hace muchos años que descubrí al marqués de Sade y con él, todo lo relacionado con el “sadismo”; pero solo hace unas horas he descubierto a Leopold von Sacher-Masoch y lo que hay detrás del “masoquismo”.
Siempre he considerado que la juventud del espíritu esta en no asustarse a la hora de descubrir cosas e ideas nuevas; cuando uno pierde la ilusión del descubrimiento, de la sorpresa, del asombro, sin duda camina hacia la vejez del alma.
El relato que hoy preside este post, como las buenas narraciones, una vez leído necesita un tiempo para ser reposado y para emprender una necesaria segunda lectura.
Es curioso que mientras Sade nos muestra hasta la obscenidad el sexo, la pornografía y un atroz materialismo, en esta obra no hay más que un sutil erotismo muy oculto y nada explícito; el principal interés del autor esta en desnudar el alma de los protagonistas y buscar la verdad sobre el motor del mundo: “el amor” .
La cita del libro que he seleccionado para abrir este cometario muestra muy claro como este hombre del sXIX, fue un avanzado a su tiempo respecto a sus ideas.
Todos en el fondo de nuestro alma tenemos un lado de esclavo y un lado déspota, seamos hombres o mujeres, la esencia esta en saber, en libertad, cual es el personal camino que nos puede llevar a la plenitud y satisfacción, tanto sexual como sentimental.
Ahora puedo entender con claridad las relaciones de sumisión-dominación y por eso, también puedo comprender mejor las relaciones de igualdad o de “compañerismo”
Desde lo más profundo del ser, vemos que no hay que buscar a la mujer (u hombre) en sentido singular sino en realidad encontrar a esa nueva  “mujer moderna”(u “hombre moderno”); un ser que comparta en plano de igualdad la plenitud sexual, sentimental y moral de una relación.
Por desgracia, no veo en este mundo “personas modernas”, solo hipócritas imposturas que esconden viejos usos, viejos clichés, viejas conductas...
Nuestra sociedad nos vende la búsqueda de un “amor” ideal que por fantástico es imposible; un sexo sublime que nos lleva a un mínimo de cinco orgasmos simultáneos al día, y que en realidad, para una amplia mayoría, no pasa de un polvo mediocre los sábados por la noche...¿es esto modernidad?
Simplemente hemos pintado las viejas relaciones desiguales con un barniz de modernidad, pero con rascar un poco vemos los mismos prejuicios de siempre; lo roles masculinos y femeninos siguen ordenándolo todo.
Si yo en una relación asumo algún rol femenino y ella algún rol masculino lo único que estamos demostrando es que, libres de prejuicios,  somos “dos seres iguales” con necesidades, deseos y pensamientos; personas que libres de prejuicios buscan la complicidad y felicidad común.
Quién busca una novia o un novio en el lenguaje antiguo busca un esclavo o una déspota; para encontrar un “compañero” hay que buscar un amigo, un amante y un confidente.
De todas formas estoy agradecido por vivir en una época en la que es posible encontrar personas del sexo opuesto educadas como yo, y con iguales principios y valores; en los tiempos de Masoch esa mujer era simple creación teórica,  hoy aunque escasas, viven junto a nosotros y pueden ser encontradas.
Siento pena por los hombres que aún se aferran a los viejos postulados  y por las mujeres que los aceptan como principios inmutables; la insatisfacción y el fracaso de muchas relaciones esta en no saber lo que se busca, y encontrar como consecuencia “cualquier cosa”.
Las relaciones de igualdad y las S/d comparten la esencia misma que hay en la naturaleza humana, aunque cada una se desarrolla en un sentido diferente una idea parecida de “amor”.
Pido perdón si este post ha resultado algo confuso, pero un  torbellino de emociones e ideas se agolpa en mi mente tras esta lectura maravillosa.
Tan solo me queda mostrar público agradecimiento a la buena amiga que me recomendó esta deliciosa lectura, vivo ejemplo de la mujer moderna que tanto he reivindicado en estas líneas.

viernes, 23 de marzo de 2012

Sexo Zombie


“Negar el sexo es negarnos a nosotros mismos” (El marqués de Sade)


En mi anterior post usé como sinónimo de sexo mediocre, mecánico e insatisfactorio la  expresión “sexo zombi”
Que nadie lea pues este texto en busca referencias a la gran serie "Walking Dead"  o temas relacionados con los necrófilos; aunque en cierta forma este asunto da más miedo.
Es evidente que en temas de sexo los zombis abundan más de lo que nos creemos si bien en lugar de comer cerebros se limitan a romper ilusiones, crear insatisfacciones, espantar el placer y hacer niños
Hará un mes que vi un reportaje de lo más aleccionador  en el que aparecía una mujer de unos 37 años con una niña de 5 que acudía a una prestigiosa sexóloga con la intención de descubrir lo que es un orgasmo. Sexo evidentemente había tenido, pero salvo que fuera un caso de disfunción sexual, muy normal no era aquello.
¿Cuántas parejas aparentemente perfectas con hijos, incluyen mujeres que no conocen lo que es el placer sexual?
Quizás en tiempo de nuestras abuelas, cuando un tupido velo de ignorancia cubría todo lo relacionado con el sexo estas cosas pudieran tener una justificación, pero...¡en pleno siglo XXI!
Creemos que estamos en un mundo avanzado pero a cada paso vemos que detrás de las luces, hay muchas sombras; el miedo a decir las verdades, a reconocer los problemas y a darles solución.
En el reportaje, la mujer con ayuda de la sexóloga y un vibrador llego a tener un orgasmo y desde entonces, por lo que señalaron, disfruto de un nuevo universo sexual plenamente unido al placer.
Yo no entiendo como hay hombres que consideran  sexo el penetrar a una mujer, en el mejor de los casos durante cinco minutos, y después de correrse dar el acto por terminado. ¿ Es eso sexo? . Precisamente esto es un caso clarísimo de lo que yo defino como sexo zombie, un sexo propio de muertos vivientes  sin más razón que un egoísmo enfermizo y un sometimiento absurdo por parte de la mujer.
A los hombres que se vean reconocidos en el párrafo anterior les recomiendo que cuanto antes se compren una muñeca hinchable y de esta forma ahorren tiempo, dinero y de crear mujeres insatisfechas y afectivamente frustradas.
Después algunos se escandalizan del indudable éxito de los vibradores entre el público femenino, nada mejor que saber que se llegará hasta el final mientras duren las pilas.
El tiempo del sometimiento sexual de la mujer al hombre debemos darlo por concluido pero no solo de palabra y pensamiento, también de acción.
Nuestra cultura judeo-cristina, durante casi 2000 años se ha dedicado a considerar el sexo como algo “intrínsecamente malo” y solo aceptable desde el punto de vista reproductivo, y aún hoy somos víctimas de este pensamiento.
Resulta curioso que unos señores “a priori” célibes se consideren con derecho de dictar normas a los sexualmente activos, incluso pretendiendo saber de lo que hablan.
Estoy cansado de tanto sometimiento a prejuicios absurdos, a limitaciones intolerables y normas ridículas; el sexo tiene como finalidad principal el placer y la diversión, por lo tanto, el sexo en pareja o en trío o en ... no tiene otra finalidad que el compartir ese placer y esa diversión. Uno no es más virtuoso por hacer tal o cual practica sexual.
Dejemos de “divinizar”  o “demonizar” el sexo; como parte de cada uno de nosotros es una forma de relacionarnos con el mundo y con los demás, simplemente hagámoslo accesible y disfrutémoslo. Yo en una mujer busco una compañera sexual, no una muñeca, ni un juguete.
Si alguna mujer víctima del sexo zombie lee estas líneas, me permito aconsejarle que cuanto antes hable con el zombie y juntos retornen a la “vida sexual”, de lo contrario, mejor prescindir del zombie y cambiarlo por un hombre o un práctico vibrador.

lunes, 19 de marzo de 2012

Prejuicios y mediocridades del sexo en pareja.


-¡Oh!, ¡mi tierna y deliciosa mujer! –le digo extasiada--, mastúrbame, te lo ruego; mira cómo me trastornas; jamás había conocido a una persona cuyos sentimientos fuesen tan parecidos a los míos. (...) Tú eres la que más me conviene para mi felicidad, eres la mujer que buscaba; no me abandones nunca... ( Juliette-El marqués de Sade)


Hace algunas entradas que defendí el postulado de que en el sexo en pareja “a priori” pueden alcanzar mayores cotas de satisfacción que en el sexo esporádico con desconocidos.
Pero con oportunidad me han hecho ver que por lo general “el acto” raras veces alcanza la “potencia”; y el sexo mediocre esta quizás incluso más extendido entre las parejas que entre los solteros.
Vivimos en una sociedad aparentemente liberada de prejuicios sexuales, pero que tras la pequeña pátina la realidad es muy diferente.
Todos conocemos algún amigo que teniendo pareja, en ocasiones comenta alguna insatisfacción respecto al sexo; desde que no hay el ardor o la frecuencia deseados a que ciertas practicas sexuales no se hacen.
Como premisa fundamental en el sexo siempre he considerado que no se deben hacer las cosas más que por gusto, y la coacción a la hora de proponer practicas sexuales es intolerable. Pero precisamente si uno tiene pareja, uno puede disfrutar de la confianza para disfrutar en plenitud del sexo, sin más límites que los de la imaginación y los del placer.
Es lamento general, al menos en la parte masculina, que el sexo oral no es bien admitido por las mujeres; aunque es verdad que entre hombres tampoco es raro escuchar comentarios negativos y reticencias a la hora de practicar el cunnilingus.
Una sociedad egoísta hace el sexo egoísta, en sentido que buscando mi propio placer  evito las molestias de buscar también el del otro, y ya si ponemos prejuicios de por medio... hemos creado un monstruo.
Me acuerdo que en el despertar sexual,  se comentaba como signo de vicio y perversión decir que tal chica la “chupaba”, y claro, quedaba estigmatizada pues nadie quería como “digna novia” a una “comedora de pollas” , sin embargo, todos querían que se la chupara, pues los que tenían “dignas novias” estaban a dos velas.
Es como la paradoja de que nadie ve porno, y después las paginas más vistas de internet son de porno...
Doble moral, hipocresía, eso es lo que hay y lo que se lleva incluso entre núcleos de confianza como debe ser una pareja. Y después ves con estupor como muchos hombres ven como “normal”  visitar a “profesionales” para hacer las cosas que sus respectivas les niegan; error sobre error.
Yo “a  priori” no niego ninguna practica, después hay cosas que me gustan más que otras, como hay comidas que gustan más que otras, pero en el sexo, carecer de prejuicios es un valor que por raro, considero vital. Tener la confianza con la persona con la que se comparte intimidad de hablar sin límites de sexo y trasformarlo mediante acciones en placer.
Si en cosas tan simples como el sexo oral se ven ya estos prejuicios no quiero ni pensar las limitaciones de practicas sexuales más “raras”, se imponen. Más de uno se quedó sin pareja por insinuar que le gustaría probar  a metérsela por detrás, o que no le importaría que usaran el vibrador con él ...
Yo en este aspecto soy un firme defensor de los juguetes sexuales pues dan un colorido y una variedad muy interesante; otro prejuicio es que los juguetes son sobre todo para usar en “juegos solitarios” aunque este mito parece que poco a poco va desapareciendo.(No hay cosa que me parezca más sensual que pintar un cuerpo desnudo y después borrar lo pintado...).
Como suele pasar, los que tienen imaginación y ganas no suelen tener muchas oportunidades, y los que tienen todas las oportunidades,  no tienen ni imaginación ni ganas; los que logran la unión de las dos, no tengo dudas de que disfrutaran plenamente de un sexo en pareja pleno al estilo del que ya he comentado en alguna ocasión.
La primavera es una buena época para el sexo, pues parece que la misma naturaleza nos invita a que nos unamos a la “fiesta”, por desgracia, detrás de las luces de libertad seguimos en las tinieblas y,  muchas veces, las parejas practican un sexo zombi, mecánico y absurdo.

jueves, 2 de febrero de 2012

Sexo y Filosofía


“Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca simplemente como un medio” (Emmanuel Kant)

Seguramente Emmanuel Kant cuando escribió esta segunda formulación del imperativo categórico pensó en todo menos en el sexo. En el campo sexual y afectivo fue el filósofo de Konisberg una persona singular sin más interesases que los de la pura especulación filosófica.
Según entiendo yo el sexo, creo plenamente en que nunca hay que tratar a las personas como medios de placer sino como fines.
Hoy sin embargo el pensamiento general es ambiguo, incluso contrario, pues la filosofía utilitarista, como en tantos aspectos de la vida moderna, ha invadido el ámbito sexual de forma arrolladora: el sexo simplificado como la búsqueda del propio placer sin limitaciones, sin reproches, sin complicadas consideraciones...
El propio marqués de Sade en todo su obra nos muestra el camino de materialismo ilimitado en el sexo, los héroes sadianos son seres amorales pues no tienen límites en la búsqueda del propio placer; el sexo desligado y alienado de las personas.
Sin embargo no es incompatible la búsqueda del placer con la máxima kantiana, creo que puede intensificarlo y complementarlo. ¿ A quién no le gustaría prolongar el placer más allá del orgasmo?
Los protagonistas de Sade nunca tienen un periodo refractario y pueden concatenar orgasmo tras orgasmo gracias a la imaginación de su creador, pero en la realidad ese periodo existe y más en el caso de los hombres; como después de la borrachera viene la resaca.
Si uso como un medio de mi placer a otro ser humano, una vez satisfecho y desaparecida toda excitación, mi objeto sexual se trasforma en una molesta compañía que recupera el status de persona y entonces... hay que deshacerse de él/ella cuanto antes aún a costa de malas excusas. (El típico: “ha estado bien, ya te llamaré”)
Si yo he disfrutado con esa persona en la consideración de que era un fin en sí mismo, satisfechos mis apetitos y mi excitación, no tendré nada que reprocharme más allá de comentar amigablemente lo sucedido sin sobresaltos abruptos ni reproches de ninguna clase. No harán falta excusas, y tanto si hay ganas de otro encuentro como sino, quedará la satisfacción de lo bien hecho.
Puede que sea una idea desfasada pero yo entiendo el sexo como un recíproco hacer en el que es igual de gratifícate dar que recibir placer. Conforme a esta idea no tiene sentido considerar a la persona con la que se comparte la intimidad sexual como un medio, solo se puede entender como  un fin siguiendo la idea kantiana.
Para mí, cada persona es un universo por descubrir, y en el sexo y en la forma de disfrutarlo, todos somos  hermosamente diferentes. Cada cual tiene sus gustos, preferencias, posturas, formas y evidentemente sus personales y únicas: “zonas de especial sensibilidad”
Es curioso, pero en este campo de las “zonas de especial sensibilidad” he de reconocer que los hombres somos mucho más prosaicos que las mujeres; estoy cada vez más seguro que para satisfacer plenamente a una mujer, no basta con atender a cumplir las “reglas generales” sino conocer específicamente las “reglas particulares” de esa mujer en concreto.
Por eso no es tontería considerar que la mejor forma de disfrutar en plenitud el sexo es dando algo de continuidad a las personas como compañeras de placeres, pues el conocimiento es lo que permite lograr ese plus que separa el sexo normal, del sexo plenamente satisfactorio.
Evidentemente el “aquí te pillo, aquí te mato” es una forma de sexo igual de respetable que la que yo comento, pero salvo por el morbo propio de la situación, no le veo más que desventajas.
Yo soy morboso en el sentido de que me encanta recrearme en el conocimiento de los secretos del cuerpo ajeno y descubrir las claves de su placer; de esta forma disfruto de dos placeres, el mío y el del otro.
Encuentro tan gratificante saber las “teclas” que hay que tocar para dar placer que a veces pienso que no me cansaría nunca de tocarlas; ¡ y luego hay quien reduce el sexo a un simple mete y saca!
Es una opinión extendida que las parejas estables que llevan mucho tiempo juntas caen inexorablemente en la monotonía y en el sexo aburrido, pero igual que en el sexo esporádico todo depende de las capacidades de los protagonistas. Si la pareja es prosaica, monótona, gris, convencional y poco imaginativa,  evidentemente si sexo será muy mediocre; ahora, si siguen el campo de juego que yo he señalado, sin miedos, sin prejuicios y con imaginación...una vida  puede no ser suficiente para disfrutarse mutuamente con un sexo en pareja excelente.
Desde luego siempre es más cómodo inclinarse por las novedades del cambio de personas, que por el esfuerzo que supone al ingenio  disfrutar cosas nuevas o mejorar las que se han hecho con la pareja.
Me permito hacer unos malos versos a modo de resumen para los que buscan encontrar el amante perfecto en una noche:

“Normalmente, amantes de una noche,
salvo loables excepciones,
en la aurora son decepciones.”

No digo que uno busque sexo continuado con el primer inútil sexual que uno se encuentre, que hay algunos/as que no hacen la “O” con un canuto, pero el margen de mejora que hay respecto a un encuentro sexual “normal” merece la pena considerarse, siempre que puedan agregarse al sujeto más cualidades que las meramente sexuales.
Como se ve por esta entrada, un poco de filosofía respecto al sexo nos lleva a interesantes conclusiones, pues el sexo y la filosofía comparten casa común en la mente humana.
Un poco de teoría no viene del todo mal, aunque es incuestionable que lo mejor del sexo está en la practica.