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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Isabel Pantoja y su hija embarazada

 “Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre” (Proverbio)

Hay ocasiones en las que los acontecimientos en la vida de las personas públicas nos muestran de forma ejemplar la realidad social que vivimos.
Hace mucho que vengo señalando que en el tema sexual la sobre-saturación de información y extensión descontrolada de connotaciones sexuales a todos los ámbitos de la vida no solo no está “normalizando” la sexualidad y logrando un alto grado de cultura sexual, sino por el contrario nos está sumiendo en la más banal y prosaica ignorancia.
Desde mi personal punto de vista, una menor embarazada es la muestra evidente del fracaso rotundo de la educación afectivo-sexual que ha recibido esa niña. Una menor puede y debe experimentar su sexualidad, pero debe aprender a tomar responsabilidades sobre la misma y saber controlarla.
Parece que el caso de la hija de Isabel Pantoja y su embarazo conformarán un caso paradigmático de como la sociedad española y la juventud en particular, viven el sexo y los efectos que ello tiene.
Es claro que la mayor parte de la juventud vive el sexo de una forma sana, libre y placentera; pero no es menos cierto que cada vez son más comunes los embarazos en adolescentes y si no vivimos un autentico “baby boom” es por el uso anticonceptivo que se está haciendo de métodos abortivos empezando por la archifamosa “píldora del día después”
Un anticonceptivo como su nombre indica es un método que previene la concepción, los demás métodos señalan el fracaso de estos y la necesidad de tomar medidas excepcionales que eviten “males mayores”
Todos estamos expuestos a que un día se nos rompa el condón en plena faena y por eso esta bien poder acudir a soluciones de emergencia; pero hoy en día se a extendido entre nuestros adolescentes y jóvenes de que el sexo sin protección es perfectamente aceptable pues se puede acudir al medio de “emergencia” como si este fuera el método normal.
No se nos puede escapar además el importante matiz de que los preservativos no solo son eficaces para prevenir embarazos no deseados, sino que además protegen de infinidad de enfermedades de transmisión sexual (ETS), elemento este que no acontece con la píldora del día después.
Las “medidas excepcionales” deben de ser usadas de forma excepcional, pues de lo contrario estaremos caminando por el peligroso sendero de la ignorancia que lleva a resultados arbitrarios.
Lamentablemente en el campo sexual como en otros muchos ámbitos de la actual sociedad pos-moderna, la gente está perdiendo todo interés por los medios asumiendo el “todo vale” en relación con los fines.
Lo mejor de la intelectualidad occidental, durante siglos, a tratado de analizar y comprender la conducta humana y establecer los medios adecuados para lograr los fines que se proponían; la religión también asumió este elemento como necesario aunque invalidando acciones sobre la más que dudosa base de la superstición.
Pero nuestro tecnologizado mundo, sobre la base del relativismo moral e intelectual nacido del sueño de la razón que aconteció en el SXX, solo valora ya los fines con una visión muy estrecha de las cosas. ¡Qué lejos está el vacío hedonismo de nuestros días en relación que el antiguo epicureismo!
¿Todo esto es posible deducirlo del embarazo de una adolescente hija de una famosa?. Es evidente que no, pero no lo es menos que los “famosos” siempre han sido ejemplo y modelo de la gente común, que aspira a iluminar sus grisáceas vidas interesándose por las de los que cree más importantes. Algún día escribiré sobre el fenómeno “Belen Esteban” que lejos de ser una frivolidad, es digno de todo un tratado sociológico.
Nuestra sociedad lleva décadas conviviendo con el problema de los embarazos de adolescentes, pero hoy, gracias a esta muchacha famosa, el problema se presenta a la luz pública más allá del morbo y la anécdota.
Aún conservo la esperanza de que nuestra sociedad sea capaz de regenerarse y educar a la juventud dentro de la libertad que necesariamente lleva a la responsabilidad. El sexo, no solo es placer, es también responsabilidad y precisamente cuanto más se hace uno responsable de sus actos, más lejos puede llegar en el conocimiento y por lo tanto, más placer puede obtener.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Moral sexual gubernativa

“Huid de la antigua manía que los gobernantes tenían de querer gobernar demasiado. Dejad a los individuos, dejad a las familias el derecho de hacer aquello que no perjudique a los demás” (M. Robespierre)

Parece que los que estamos en favor de la libertad, estamos condenados a estar siempre contra el poder establecido; pero cada día que pasa, veo con dolor como las libertades van retrocediendo en favor de la miseria y el intervencionismo estatal.
La sexualidad y la moral sexual son territorio de las personas, de los individuos, y nadie debe inmiscuirse en estos territorios. Si defiendo el matrimonio homosexual, es precisamente porque supone reconocer una realidad y reponer en sus derechos a personas que de otra forma estaban discriminadas por la sola razón de amar y querer libremente.
Pero en este post debo alzar mi voz contra el intento de imposición de una moral sexual y religiosa por parte del gobierno y del parlamento. ¿Deben nuestros legisladores establecer leyes morales respaldadas por la fuerza coactiva del Estado? ¿Qué clase de democracia es esta?.
Hace unos meses se quitó el derecho a la inseminación artificial a las mujeres lesbianas y ahora usando el Código Penal se pretende subir la edad de consentimiento legal de los 13 a los 16 años; el sexo para nuestros católicos y apostólicos legisladores parece un campo de lucha moral.
¿Pero, se puede legislar sobre moral?, y ¿sobre moral sexual?. ¿Quién es el gobierno para decir con quien me acuesto, como lo hago o cuando?.
La moral católica hace mucho que esta en decadencia y en franco retroceso, pero parece que se resiste a morir y lo pretende hacer sobre la base de la imposición; para eso usa del poder civil que atesora el gobierno.
Nos condenan a la miseria y además ni tan siquiera nos dejan disfrutar de una mínima libertad sexual.¡Hasta cuando hay que soportar tanta mentira y tanta infamia!.
La única verdad que veo es que vivimos bajo un régimen tiránico que bajo formas más o menos livianas, nos trata como súbditos y no como ciudadanos.
El sexo por mucho que moleste a los puritanos, es libertad, es placer y es democracia. Hay una frase genial de Orwell en su libro 1984 que respalda mi pensamiento cuando dice: “El acto sexual, bien realizado, era una rebeldía. El deseo era un crimen mental”
El propio marqués de Sade pasó media vida encarcelado por no someterse a la hipocresía moral y sexual de su tiempo.
En el lejano 1789 establecieron los limites a la libertad, y por lo tanto los límites que deben marcar también la libertad sexual cuando en el artículo 4 se dijo: “La libertad consiste en poder hacer todo lo que no perjudique a otro. Así, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene más límite que los que aseguran a los otros miembros de la sociedad el goce de idénticos derechos.”
Seguimos inmersos en un espíritu judeo-cristiano en el que todo lo relacionado con el sexo es “pecaminoso”, y hay que esconderlo y perseguirlo.¿Por qué tanto empeño en cercenar la inclinaciones naturales del hombre, en reprimir las cosas que la madre naturaleza ha querido regalarnos?
Mi espíritu se revela contra la resignación de que este mundo debe ser un “valle de lágrimas” y que la felicidad esta en otro sitio. ¡Y si no hay otro sitio! .Y si lo hay, ¿que perjudica haber disfrutado de este?.
Kant en su libro “La religión dentro de los límites de la Razón” señala muy acertadamente: “Las inclinaciones naturales son, consideradas en sí mismas, buenas, esto es: no reprobables, y querer extirparlas no solamente es vano, sino que sería también dañino y censurable; más bien hay que domarlas, para que no se consuman las unas a las otras, sino que puedan ser llevadas a concordar en un tono llamado felicidad”.
Es una pena que hoy en día la filosofía de Kant esté tan de moda, y a la vez siga siendo tan hermética y desconocida para la gente común, cuando tantas armas nos da contra la falsedad de las "religiones reveladas".
Parece que el empeño de este gobierno es ordenar que hacer con nuestros genitales, con quien compartirlos y si se puede también reglamentar adecuadamente nuestros orgasmos.

Eso si, al menos me queda el consuelo de que frente a ellos, hay una minoría capaz de comprender lo que es el sexo y defender en este campo su dignidad y su libertad. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

El Sexo Multitarea

“Vivimos en la era del exceso de trabajo y de la incultura; una era en la que la gente es tan laboriosa que que vuelve completamente estúpida” ( O. Wilde)

El los últimos días de las vacaciones, uno tiende sin quererlo a pensar en todo lo que le espera de regreso a la “normalidad” y con ello vea turbada la calma que pretendía disfrutar.
Consideramos como normal que en nuestra vida ordinaria se nos exija hacer infinidad de tareas mientras, compartimentamos nuestro tiempo de la forma más “eficiente” para así poder atender a todos y cada uno de los compromisos adquiridos en los diversos ámbitos de nuestra vida.
La paradoja radica en que nuestro celebro y nuestra mente no están por naturaleza hechos para vivir en este ir y venir constante, en un estado de “multitarea” que indefectiblemente nos lleva al estrés; incluso esto es aplicable a la mente femenina. (la capacidad de las mujeres para hacer varias cosas al mismo tiempo sigue causándome sincera admiración)
La cuestión está en que nuestro cerebro esta preparado para centrar su atención en una cosa concreta a la vez y el hombre moderno le exige cada vez hacer , más, más y más cosas. No nos causa sorpresa escuchar frases tan aterradoras como: “La semana que viene no puedo ni ponerme enfermo ni tener una crisis, tengo la agenda a tope”.
Así las cosas, ¿alguien se puede extrañar en esta época de libertad sexual el sexo continúe mayoritariamente cayendo en la mediocridad?
Yo mismo en estos días de descanso he notado con alegría la sorpresa matinal de ver en plenitud mis erecciones mañaneras. El cuerpo humano en una “maquina” muy agradecida y a poco que se le cuide, el responde; no es un mito que el estado “erectoral” de un hombre habla mucho y claro del estado general de su cuerpo y su salud, tanto física como mental. (Con poner en Google: “problemas de erección”; uno se da cuenta de la magnitud del problema y del inmenso negocio creado tras él)
Pero pasando por alto el estado de la “maquinaria”, lo que yo denomino “sexo multitarea” se encarga de hacer del placer sexual una rutinaria sombra de lo que debe ser el buen sexo.
Yo denomino “sexo multitarea” al sexo estandarizado como una tarea rutinaria más dentro de un horario y en el que, si pudiéramos simultanearlo con otra cosa, lo haríamos.(poder mandar ese e-mail importante mientras practicamos un cunnilingus o nos hacen una felación)
Disfrutar de la vida significa disfrutar del presente, que nuestra atención consciente se centre en el aquí y ahora y no divague en la infinidad de preocupaciones pasadas y futuras que no tienen solución.
El sexo es una fuente de placer y satisfacción y nos permite compartir nuestra sensualidad más escondida, pero si lo estandarizamos o no le prestamos la atención que requiere, lo estamos rebajando a la consideración de una simple actividad fisiológica como comer, dormir o defecar.
Nada más triste que estar follando con el cuerpo mientras nuestra mente se pierde en la infinidad de problemas que la vida no se cansa de proporcionarnos; y cuando el sexo es cosa de dos, a esto se une una total falta de respeto en relación a nuestra pareja sexual.
Dignificar el sexo empieza por poner en su practica el cuerpo y la mente, en perderse en sensaciones en no dejar que el “mundo” también nos frustre este íntimo paraíso vital.
Invito pues al lector y a su compañía a que cuando se desnuden para disfrutarse el uno al otro, se desnuden también de sus preocupaciones y problemas, en el mundo en crisis que nos ha tocado vivir sé que es complicado, pero por eso es más necesario; al igual que hacer que los relojes desaparezcan y fuera del tiempo se puedan sumergir en el reino del placer.

sábado, 31 de agosto de 2013

Un Nuevo Comienzo

“Acostado en un mar de decepciones donde el viento me susurra en el oído que no me rinda y el cielo me plasma una imagen de lo pequeño que fui y me convence de lo grande que puedo ser”

A lo largo de el pasado "curso" me he visto imposibilitado a atender como se merecía este querido blog; no me escudaré en la falta de tiempo, pues si bien pude tenerlo para escribir, no me acompañaron las ganas que nacen de la inspiración.
Considero que para llevar convenientemente un espacio como este son necesarios siempre dos elementos: hábito y motivación. Si falta cualquiera de los dos, es muy posible que el abandono y la desidia ganen la batalla y todo vuelva al olvido, como le han sucedido a estas 120 Jornadas de Sodoma.
En esta nueva temporada que ahora empieza, espero atesorar hábito y motivación para impulsar como se merece la plasmación de la idea que en su día hizo nacer este blog y que hoy, más que ayer, me sigue ilusionado: hablar de la realidad del sexo y de la vida con sinceridad luchando contra el fanatismo y los mitos que aún hoy oscurecen la libertad en este campo.
Es cierto que no siempre que escribimos nos acompaña la brillantez y el ingenio, pero no lo es menos, como decía el escritor, que es conveniente que la inspiración nos pille trabajando.
Así pues, con ánimos renovados anuncio el nuevo comienzo de este espacio y mi vuelta a su adecuada atención; como el marqués de Sade, regreso a mi celda en la Bastilla para en la soledad del mundo, volcar mis pensamientos sobre el papel.
Mi idea de la escritura, parte de que para escribir adecuadamente el ser humano necesita poder volcar en el papel un cierto grado de frustración, la necesidad de viajar a mundos de imaginación, ideas o pensamientos partiendo de las decepciones de este mundo de fenómenos.
Todos habitamos nuestras propias prisiones con muros más o menos gruesos, pero espacios como este me gustaría que fueran ventanas de luz por las que mirar nuevos horizontes, y especialmente horizontes sexuales... Un prisionero poco puede decir a otro prisionero, pero su sola presencia permite recuperar la esencia de la vida, que yo creo que no es otra que la esperanza.
Confío en que todos los que lean estas líneas hayan disfrutado de la estación del sexo por antonomasia, el verano; por suerte, el placer no tiene estación y las promesas de un sensual otoño deben animarnos a todos... ¡Acompañadme en este nuevo viaje!

miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Cuál sería tu modelo de mujer?


Me despierto para dormir y lo hago lentamente.
Siento mi destino en lo que no puedo tener
Aprendo yendo a donde tengo que ir
Estas sacudidas me mantienen firme.
Yo debería saberlo.
Lo que se va es eterno y siempre está cerca.
Me despierto para dormir y lo hago lentamente.
Aprendo yendo a donde tengo que ir


Hace unos días en una conversación me preguntaron: ¿Cuál sería tu modelo de mujer?.
Esta pregunta, en apariencia simple, encierra muchos e interesantes aspectos que la respuesta nos rebela de la persona.
En el fondo todos tenemos más o menos definido un modelo de persona, tanto en el plano físico como en el mental, que nos gustaría encontrar; podemos incluso tener varios modelos pero ese ideal indudablemente existe en nosotros.
Se entiende así que un hombre tenga por ejemplo, un especial agrado por las rubias, otro por las de amplias caderas, otro por las delgadas, otro por las de ojos negros, otro por los grandes pechos...
Incluso juntando el modelo predominante de “hombre o mujer ideales”, la misma sociedad crea un estereotipo general.
Yo me centraré no tanto en las respuestas, como en la aptitud abierta o cerrada que hay en las mismas; si bien la aptitud respecto a este modelo ideal es igualmente variada y va desde la más absoluta ( y tonta) intransigencia, al simple referente de un etéreo modelo que no impide valorar el contrario.
Respecto al modelo moral o psicológico de persona, al ser la definición mucho más etérea y difusa que la física, en el inicial conocimiento de una persona resulta menos importante en la mayoría de los casos.
Así, pensando sobre este asunto he llegado a la conclusión de que verdaderamente lo importante no es el “ideal de persona” o el “modelo” que nos hemos creado sino la aptitud que tenemos en la búsqueda de ese modelo y como llega a mediatizar nuestra relación con los demás.
Quien busca una morena y encuentra una rubia, dependiendo de esa aptitud ante el ideal aprovechará la oportunidad que se le presenta o bien directamente renunciará a ella.
Limitar “a priori” nuestras relaciones sobre la base de una simple inclinación del gusto, desde luego me resulta ahora que lo he razonado, sumamente infantil. En este mundo se puede ser idealista en el pensamiento pero serlo en los fenómenos no tiene sentido.
Incluso hay veces que elegimos “anti-modelos” y estos nos sorprenden muy agradablemente y además, tienen algo que nuestra “ mujer u hombre ideales” nunca tendrán: son de carne y hueso.
¡Cuántas veces atrapados por sueños e ideales perdemos la conciencia de las oportunidades que nos rodean!.
La perfección no existe, las relaciones son para gente realista lo bastante lista para abrir sus mentes y corazones y saber que una relación verdadera es una fantasía definitiva.
Yo mismo he tardado mucho en llegar a tan sencillas conclusiones, pero finalmente mi “mujer ideal” se ha marchado y libre de ella he podido encontrarme a mi mismo. Esto también es libertad.

martes, 16 de abril de 2013

Olvido Hormigos y su desnudo en Interviu


“Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre hace lo que debe”   (B. Fraklin)

Hace unos meses escribí un post en defensa de la concejala de los Yémenes, Olvido Hormigos y de la innoble jugarreta que suponía publicar un vídeo privado de contenido sexual en la red de redes.
En aquel momento me puse al lado de lo que en justicia considere una intromisión en la vida privada de una mujer que para más añadido, tenía una responsabilidad pública como concejala en el ayuntamiento de su pueblo.
El tiempo es un juez muy severo y ayer me desayune con que Olvido estaba en la portada de la afamada revista Interviu, enseñando por dinero lo que en su día defendió por derecho.
Yo siempre defenderé que cada cual con su cuerpo, siempre que sea de forma consentida, haga y deshaga lo que le plazca, pero no me gusta la hipocresía y la falta de coherencia; y en este caso, la mujer que pidió con todo derecho ante la ley la retirada del vídeo erótico, ayer lo ponía a disposición del que quisiera verlo en su twiter como acompañamiento a las fotos de Interviu.
Hace mucho que llegué a la conclusión de que en este mundo el 99% de los seres humanos tienen un precio, y todo radica en saber el diferente precio que se tiene. El famoso refrán castellano de “lo que haga usted por dinero no lo habrá hecho usted primero” es una máxima universal incontestable.
Humildemente durante un tiempo creí que los principios morales eran suficiente barrera para estar fuera del comercio, pero como mucho, los principios sirven para subir ese precio, es decir, para venderse por algo más de lo que nos venderíamos si careciéramos de los mismos.
Dicen que Olvido necesitaba el dinero, y que ya que el vídeo es público, al menos ahora ella tendrá un rendimiento económico con su desnudo público; al fin de cuentas, ella es soberana de lo que haga con su cuerpo.
Continuo pensando que esta mujer simplemente es una víctima de la hipocresía reinante y si algo se la puede reprochar es ser demasiado “humana”, poniendo en evidencia que con principios y pobreza no se come ni se viste uno.
Estoy convencido que muchos verán y comentarán el desnudo de Olvido, Interviu tendrá un éxito de ventas y ella podrá también rentabilizar más la portada haciéndose algunos platós en televisión; economía de mercado en estado puro.
Si en este mundo, que se desmorona a nuestro alrededor ,hay algo que permanece inalterable eso es que “el sexo vende” y no solo vende, sino que vende mucho. Es normal que en un mundo triste y en crisis se busque algo de felicidad en los placeres del sexo, pues a fin de cuentas no hay nada más igualitario; en el sexo todo ser humano tiene la capacidad de disfrutar por encima de su posición social, raza, sexo, altura, belleza...
Olvido continuará hipócritamente siendo despreciada por aquellos que al contemplar su cuerpo desnudo se verán espoleados en sus más íntimos deseos y curiosidades; en nuestra sociedad nos dignificamos a costa de despreciar a otros.
Si en su día defendí el derecho a la intimidad de esta mujer, hoy no puedo dejar de considerar que igualmente tiene derecho a vender esa intimidad, ya que como he señalado: todos tenemos un precio. Quien este libre de pecado que tire la primera piedra.
No se nos puede pasar por alto que las consecuencias de venderse deben ser también asumidas, pues la luz genera sombras y una vez que se a renunciado a un derecho ya no se recupera. Olvido será un producto mediático y su intimidad desde ahora, ya no tendrá defensa posible, los buitres disponen de una nueva víctima y ahora estará sola. Son los efectos secundarios del uso de la libertad, solo que esta vez ella al principio no la buscó, sino que fue un mal nacido quien la provocó colgando su vídeo privado.
Yo en este tema siempre he sido muy claro, para mí no hay libertad sin responsabilidad y esto implica aceptar las consecuencias derivadas del uso que hacemos de esa libertad.
Durante mucho tiempo he visto con curiosidad el ascenso mediático de Belén Esteban, el ejemplo más arquetípico de como una persona puede vender toda su intimidad (sexual, afectiva, familiar...); desgraciadamente creo que ahora toca ver la tragedia de su declive, el precio que Mefistófeles exige a Fausto.
No es crueldad no sentir una pena hipócrita por estas personas, simplemente es asumir que los privilegios que han disfrutado ahora muestran su contrapartida; que vender el alma al diablo, al principio solo tiene ventajas, pero al final, puede que en el balance general no nos haya compensado.
Pero lejos de consideraciones filosóficas, ahora toca disfrutar de cuerpo de Olvido, y como dice otro dicho castellano: “Lo que se han de comer los gusanos, que lo vean los cristianos” 

viernes, 5 de abril de 2013

El Sexo inspirado


“La invención consiste en esa capacidad de aprehender las posibilidades de un tema; y en poder moldear y formar ideas sugeridas por él” (Mary Shelley)

Desde principios de año he estado sumido en una total falta de creatividad que consecuentemente me ha llevado a no escribir casi ninguna entrada en el Blog. Por fortuna, parece con con la llegada de esta fría y húmeda primavera y su consustancial renovación, mis sentidos más despiertos me permiten volver a filtrar nuevamente las ideas en palabras.
Quizás por haber estado en un silencio amordazado por la incapacidad creadora, admiro aún más a todos aquellos que son capaces de mantenerse constantes en los menesteres de la escritura; y por eso he seguido disfrutando de ellos desde el árido desierto de la nada.
Por naturaleza, en el campo de la escritura como en otros campos vitales, por mucho que intento seguir unos parámetros de orden y racionalidad, mis deseos se rompen en mil pedazos por las ciegas fuerzas de las pasiones que de la melancolía a la alegría más desbordante, me arrastran unas veces al silencio y otras a una febril actividad.
Pero de esta silente falta de inspiración para escribir nace el tema de este post, pues la inspiración y la creatividad son tan necesarias en el campo de la escritura como en el del sexo.
La evolución científica que hemos vivido en el campo sexual en los últimos tiempos es tan inmensa que no siempre a los “avances técnicos” los han seguido los “avances de conciencia”; siendo estos últimos tan necesarios como los primeros a la hora de sacar el máximo partido al sexo y al disfrute del placer sexual.
En otros post hable profusamente sobre lo que he denominado el “sexo zombie”, ese sexo mecánico que solo lleva a la más profunda insatisfacción; sexo, que contrariamente a lo que se piensa, es mucho más común de lo que se quiere reconocer.
Mi idea del sexo y del placer me lleva a transcender la simple mecánica sexual y orgásmica tan de moda a día de hoy; no se trata de buscar como si se tratara del Santo Grial el afamado punto “G”, se trata de disfrutarlo si tenemos la suerte de encontrarlo y de no obsesionarnos si no lo hacemos.
Resulta paradójico que conforme la ciencia avanza los mitos más irracionales lo hacen en paralelo a estos nuevos “descubrimientos”. La idea más prosaica lanzada como hipótesis por un sexólogo cualquiera tiene la segura potencialidad de convertirse en una verdad sexual absoluta sin ningún tipo de contraste.
Un tema que me apasiona es el de la curiosa diferenciación que durante años se ha hecho del orgasmo femenino en clitoriano y vaginal; la controversia continua y me temo que continuará, como sucedió en una Constantinopla asediada por los turcos respecto del sexo de los ángeles. Si disfruto de un orgasmo...¿qué más me da si es de un tipo u otro?.
El sexo que debemos buscar y obtener no es el “sexo racional y mecánico” de los libros, que como mucho nos lleva a fríos orgasmos, se trata de encontrar lo que yo llamo “sexo inspirado”, el sexo como placer sensual y sexual en el que el orgasmo no es más que una pieza más. No se trata de escribir por escribir, se trata de escribir algo digno disfrutando de la escritura.
Las masturbaciones o el sexo oral pueden resultar mucho más satisfactorios que el “mete y saca” mecánico que solo nos lleva a mediocres placeres si no es convenientemente “condimentado”
No se me escapa que lo ideal es aunar calidad y cantidad, pero esta ecuación resulta muy complicada sobre todo en el caso masculino que se ve limitado por el número de orgasmos posibles por “sesión”. Hay mucho “superhombre” que alardea de capacidades prodigiosas en este campo, pero me temo que la realidad ordinaria no llega a la ficción. Mi récord llega a seis y de normal con cuatro me doy por dignamente satisfecho, vea el lector que el que escribe no es un superhombre, simplemente un hombre que escribe para hombres y mujeres reales.
Así pues, lo hermoso y placentero del sexo no está en la frialdad de los números fríos y objetivos, sino en como somos capaces de disfrutar de esos números.
La inspiración, la invención de la que habla Mary Shelley, la imaginación, son tan necesarias en el sexo como en la literatura; lo prioritario no es ser un autor prolífico, es ser un buen autor.
El sexo no deja de ser un efímero arte, como ya Ovidio señaló en su libro: “El arte de Amar”; un arte que poderosamente nos trasmite vivas sensaciones en comunión con nuestro acompañante de creación, y que nos puede trasportar lejos de la propia realidad.
Todo esto no lo puede justificar en actual “mecanicismo orgásmico” tan de moda. Un chico es admirado si señala con franqueza que se ha “tirado” a futanita 8 veces, pero la verdadera admiración vendría de haber disfrutado cuatro horas de buen sexo, sin más adjetivos.
Tras esta pequeña reflexión solo espero que mi “inspiración bloggera” esté plenamente recuperada y pueda atender como se merece este hermoso rincón de la red.