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lunes, 18 de junio de 2012

La Prostitución


“Los hombres tienden a desear una mujer con cuerpo de virgen pero mentalidad de puta”(El marqués de Sade)

En estos días he oído que el ministerio del interior tiene interés en prohibir la prostitución callejera, esa que se concentra en determinadas carreteras periféricas de las ciudades.
Precisamente hace unos días fui a comer con unos amigos y cuando regresamos de la agradable velada pasamos por una de esas “carreteras” en nuestra ciudad. Eran tan solo las seis de la tarde pero ya había putas ofreciéndose visiblemente; un espectáculo poco edificante pero que se corresponde con una realidad que no gusta ver.
Si la prostitución debe ser legalizada o prohibida es un tema sobre el que soy incapaz de tomar postura; entiendo los argumentos a favor de la legalización y prohibir nunca es una solución pero igualmente la prostitución no deja de parecerme una forma de esclavitud y de sometimiento.
Lo que tengo claro es que de ningún modo pondría el foco de atención en la prostituta y si en el cliente que usa sus servicios; en mi idea del sexo como encuentro de personas libres no puede entrar el sexo pagado.
La prostituta, al alquilar su sexo por dinero se trasforma en un objeto para el comprador, pues ya no hay dos voluntades, solo una. No se trata de dar y recibir placer, tan solo de usar el “objeto” para obtener un placer egoísta y frío.
Siempre en mi vida trato de no juzgar a nadie conforme a mis juicios morales, pues estos juicios solo pueden ser aplicados a un único ser: yo mismo. No pretendo que mi moral se extienda más allá con lo cual, si alguien se va de putas, es su problema y no seré yo quien juzgue su acción.
Tengo amigos que abiertamente me han confesado que se han ido de putas y han quedado muy satisfechos, y por eso nuestra amistad  no ha cambiado. Yo conforme a mi pensamiento actual no podría hacerlo ya que inmediatamente después del orgasmo el tribunal de mi conciencia me condenaría a los remordimientos;  un pírrico placer no merece tan alta traición.
Pero por encima de disquisiciones morales me parece curioso que una prostituta es menos prostituta conforme cobre más por sus servicios y sea más elegante. Las putas de lujo ni tan siquiera se llaman putas sino “escorts”, mientras a las que yo vi en la carretera se las califica sin miramientos de “putas baratas” y “rameras”.
Esta claro que si una modelo que se vende por un dineral y te recibe en un piso de lujo en el centro de una gran capital no molesta a los “puritanos ojos” de la sociedad, mientras que las putas perdidas en las carreteras radiales, medio desnudas aun en los día de más crudo invierno y que se venden por unos poco euros ofende gravemente esa hipócrita moral. Si robas diez euros eres un ladrón, si robas 1000 millones eres un banquero y te darán una indemnización.
No condenamos a las putas por el ejercicio de la “profesión más vieja del mundo”, sino porque nos molestan, su visión descarnada nos enseña que detrás de las luces de esta brillante sociedad de placer y diversión se esconden sombras donde hay mucha miseria, mucho sufrimiento y mucha mierda.
El ministerio del interior pretende eliminar la prostitución callejera, pero por más que legisle al respecto es imposible que lo logre. Mañana podría reunirse este parlamento de pandereta lleno de lameculos que no han trabajado en su vida y decidir que el cielo es verde y no azul; los medios de comunicación lo repetirían y los tertulianos comentarían admirados el verde esplendoroso del cielo. Conservo la esperanza de que una minoría aún podríamos tener el criterio de ver el cielo azul, es decir de ver la realidad que los demás han renunciado a ver por comodidad o ignorancia.
No es el ministerio del interior el que puede terminar con la prostitución, en todo caso seria labor del ministerio de educación; enseñando que el ser humano es sagrado y que su sexualidad como el resto de su persona ni se compra ni se vende, se da gratis a cambio de compartir, una especie de trueque de placer.
El día en que nadie vendiera sexo por dinero ni nadie lo comprara, el hombre habría avanzado significativamente en el respeto que se tiene a si mismo y a su libertad.
Invitaría a cualquiera que sienta un mínimo interés por el tema a visitar los foros donde los “usuarios” cuentan sus experiencias y hacen sus recomendaciones. Hay se verá como se despersonaliza de tal modo la sexualidad que las putas pasan a ser simples objetos sobre los que se pueden hacer los más burdos comentarios.
Trascribo uno que me parece el modelo del todo general y que dentro de lo grosero es de lo mejorcito respecto a vocabulario y donde cuenta una “aventura”:
Resumen de la experiencia:
Paso por XXXX con ganas de follar ya que clubs hace meses que no voy.... veo una nueva lumi, paro y veo sabe hablar poco español me costo entender 20 euros el completo
la subo y empeze a preguntar de donde era y su nombre( en ningun momento se puso borde) solo me decia vamos a follar tocandome el rabo y poniendo cachondisimo. Al lio se quita el sujetador tetazas tenia, me la empezo a comer con goma muy bien dejando baba no estaba mal , al rato varias posturas y joder que putada follarla a 4 patas con el culazo que tenia no tenia sitio en el coche, luego la propuse por culo o acabar en sus tetas pero dijo que no lo hacia nada de eso por más dinero, pues nada acabando la faena bien, es novedad y no esta mal a si que aprovechar antes que este muy usada Un saludo

Esta es la realidad esa que como digo nadie quiere ver, pero a poco que se escarbe, queda completamente al descubierto.

martes, 12 de junio de 2012

La libertad y las relaciones


“No se puede amar sin libertad, no se puede amar estando prisionero” (Jorge Bucay)

Hay ocasiones en los que siento que la sociedad en estos tiempos de crisis camina hacía la involución en todo lo relacionado con los valores; poco a poco la gente se acostumbra a no pensar y asume sin más, las “verdades” que otros les proporcionan.
En un mundo de sentimientos trivializados hasta extremos pueriles no dejo de sonreír ante afirmaciones tópicas como: “La base de la pareja reside en el amor”
Usamos un concepto de amor decimonónico para después pasarlo por el tamiz de lo superficial y el utilitarismo más desgarrador. Entonces se escuchan cosas como: “Se ha roto la pareja porque se acabó el amor”. ¿Pero de que amor hablamos? ¿Qué relación existe en esa pareja que hoy se rompe?.
Pueden darse tres tipos de relaciones en una pareja y solo en dos de ellas es necesario el “amor”.
  1. Una relación de amor sin sexo (francamente minoritaria)
  2. Una relación se sexo sin amor
  3. Una relación de sexo con amor
 Parto de la base de que los tres tipos de relación son igualmente respetables, no hay ninguno preferible a otro pues son los individuos los que determinan la conveniencia para ellos de un  modelo u otro.
Establecidas así las cosas si el nexo común no esta en el amor, ¿dónde está?. Desde mi punto de vista el elemento común a toda relación verdadera esta en la libertad; en la libertad del individuo para elegir, para compartir, para darse a otro.
LA libertad no consiste en hacer lo que a uno más le place sino en autolimitarse conforme a las normas que uno se impone a si mismo.
Muchos de los mal entendidos que surgen en las parejas nace precisamente de una falta de comunicación por la que cada cual entiende de forma diferentes sus deseos, sentimientos e ideas. Las cosas que se hacen por obligación en estos temas terminan tarde o temprano degenerando en frustraciones.
Si libremente estoy con una persona lo estoy porque la prefiero a cualquier otra y soy feliz con ella a la vez que me siento bien a su lado. Esto puede darse de forma más limitada si la relación es puramente sexual, pero se dará en toda su extensión en el caso de una relación de amor y sexo.
Señaló Josef Zinker: “El amor es el regocijo por la sola existencia del otro”
En este sentido como analicé en la lectura de “La Venus de las Pieles” , toda relación basada en la libertad es la que realmente nos permite ser felices.
Aparentemente la relación que nos parece menos conforme a este paradigma de libertad es la D/s pero precisamente se ajusta también a lo que he señalado perfectamente. El esclavo libremente se somete a su amo que también libremente acepta su responsabilidad; para ajustarse a lo que yo estoy señalando solo le falta un elemento que normalmente se da en estas relaciones: la posibilidad de rescindir esa situación unilateralmente por cualquiera de las partes en cualquier momento.
Es decir, si me someto es por libertad, en su ejercicio y con mi plena voluntad de hacerlo.
Lo mismo sucede en una relación basada en la más absoluta igualdad, pues mientras estamos juntos libremente disfrutamos de los placeres de la compañía de un igual en muchos casos complementario.
En alguna otra ocasión he comentado que adoro vivir en una época en la que es muy común encontrar mujeres educadas conforme a los principios de la igualdad y plenamente libres de viejos prejuicios y dogmas, capaces de pensar por si mismas de forma mucho más acertada y brillante que el común de los hombres. Esas “mujeres modernas” me han parecido siempre sumamente atractivas pues unen al encanto físico el encanto intelectual que yo personalmente solo siento por un igual.
Como amo la libertad y la igualdad en las relaciones no puedo comprender a aquellos que con aptitudes machistas pretenden la inferioridad del otro sexo, de igual forma me opondré siempre al feminismo recalcitrante que busca  sustituir una injusticia por otra.
La base de una pareja no reside en el amor sino en el vínculo que libremente ellos establecen, pues gracias a la libertad ese vínculo toma fuerza y de mantiene; el día que ese vínculo se rompe, la libertad que los unión se trasforma en la libertad que los separa.
¿Significa esto que las relaciones son por naturaleza cortas?. Simplemente durarán lo que el vínculo que los unió de mantenga, un día o quizás toda la vida.
En una relación en la que interviene el amor, evidentemente este será un elemento importante en la misma y determinará la fuerza de ese vínculo, pero el amor que se siente el primer día no puede ser, ni es, el mismo que después de años 30 de relación, el amor cambia, evoluciona, se trasforma, pero la libertad y las ganas de estar con una persona determinada sobre todas las demás de este mundo, puede ser igual que las del primer día, aunque las razones sean ahora diferentes que entonces.
Las personas se esfuerzan en culpar al otro del fracaso de su relación, pero realmente cuando un “vinculo” se rompe el fracaso es de los dos.
La clave de todo reside en que yo, plenamente libre, podría pretender a cualquier mujer del mundo, pero en uso de mi libertad he decidido que la única mujer que siento en mi corazón y me importa, eres tú.

miércoles, 6 de junio de 2012

El cine y el porno para mujeres de Erika Lust


Debo reconocer que soy un diletante respecto a la crítica cinematográfica, pero desde hace mucho me he interesado por la cinematografía erótica. Era un adolescente cuando vi por primera vez “Emmanuel” y desde entonces sigo enamorado de esa Sylvia Kristel de los 70.
Desde hace algunos años vengo escuchando y siguiendo las creaciones de Erika Lust y su llamado “porno para mujeres”, una pretendida pornografía diferenciada del genero.
Así cada año aparece una producción de esta directora, guionista y escritora.
  1. Cinco historias para ellos
  2. Barcelona Sex Project
  3. Las esposas
  4. Life Love Lust
  5. Cabaret Desire
(Estas son las películas que he visto y que creo componen casi toda su filmografía).

La verdad es que por ahora, conforme a mi idea del erotismo y la pornografía, nada nuevo hay bajo el sol en ellas, y si bien estas películas tienen una factura “más elegante” que las películas de porno “normales” no supone un cambio respecto al modelo general.
La estructura argumental del porno sigue siendo inexistente consistiendo simplemente en un cúmulo de nexos más o menos gratuitos entre escenas de sexo. La escena concreta nos puede resultar mejor o peor, más excitante o menos, pero no deja de ser más de lo mismo.
La película que más se acerca a mi concepción del erotismo-pornografía de nueva factura y que se une al cine “normal” es la película “ 9 Songs” del director británico Michael Winberttom, cine erótico con sexo explicito pero con una idea de “cine” moderno, rodada con delicadeza y un aceptable hilo argumental; desgraciadamente también falla respecto a la ligazón de las escenas sexuales.
Si la diferencia entre erotismo y pornografía radica en si se ve o no una penetración, podríamos señalar que si bien en el “erotismo” si se han creado películas de “Cine”, en la pornografía aún esta por llegar esa película. ("Soñadores": modelo de una gran película en al que el erotismo es más que manifiesto y a la que le falta muy poco para llegar al modelo que yo propongo)
A cualquiera, a poco que haya visto cine, se le vendrán a la cabeza unas cuantas películas donde evidentemente hay escenas de alto voltaje y de un gran erotismo sin llegar ni remotamente a la visión de “sexo explícito”.
Se han tratado de llevar actrices porno al cine ordinario para elaborar este tipo de películas, pero ese porno se queda entre dos caminos sin llegar a ningún sitio.
Si un porno “más sensible” es un porno de mujeres o no, es un debate en el que no entro, simplemente es verdad que  se agradecen escenas de sexo bien rodadas y de buen gusto, como las que he visto en las películas de Erica Lust.
¿Existe un porno específico de género?. Esta directora así lo pretende aunque yo no lo creo pues, hombres y mujeres, pese a tener  una genitalidad diferente no tenemos un cerebro tan distinto; la pornografía no excita nuestros genitales, sino nuestra mente.  
Que estas películas suponen una renovación del genero... es harina de otro costal y yo personalmente creo que ni mucho menos se puede considerar que llega a tanto; Erica usa actores porno y por lo tanto, cae en los vicios del porno ordinario, sin guiones sólidos capaces de sustentar una historia. 
Se que lo que propongo es una quimera, pero mi idea de “película” capaz de unir el cine “normal” y el porno pasa por actores tal cual y no actores porno. Una película con argumento, con interés en la historia y en al que haya una o varias escenas de sexo explícito pero argumentalmente necesarias.
Imagine el lector una película en la que haya una buena historia y en la aparezcan sus actores favoritos, después únale escenas de sexo explicito pero no gratuitas sino necesarias en la historia... esa sería la “película”. Nacería un genero completamente nuevo y brillante en el que el sexo explicito que hipócritamente se esconde y se margina al porno, aparecería como una realidad más. Quitemos esas mojigatas escenas de sexo calenturiento y pongamos sexo de verdad en ellas, tal cual,  explicito y bien rodado.
Seguimos metidos de lleno en la hipocresía más asquerosa, nadie ve pornografía pero las páginas más consultadas en Internet son las pornográficas. ¿Los ordenadores van a ellas solos?.
Cuando nos ruborice más ver en la pantalla un beso apasionado que una penetración, habremos avanzado mucho como humanidad, pues el sexo habrá dejado de ser un tabú y simplemente lo consideraremos una realidad más del hombre. Seguramente pocas personas usarán entonces la pornografía para sus solitarias satisfacciones, y la gran mayoría disfrutará de un sexo sano y sumamente satisfactorio.
Soy un soñador, pero soñar es el primer paso hacia la utopía que lleva a las realidades.

viernes, 1 de junio de 2012

El Marqués de Sade

¿Por qué dejar que mis intereses personales y mis propias inclinaciones estén libradas a lo que la sociedad me permite o no me permite?. ¿Por qué no sentirme a mí mismo libre de salir a procurarme aquello que me gusta?.Por qué tengo que condicionar mi placer al permiso de otro?.¿Quién es el otro para decirme qué puedo tener o qué no puedo tener?.
¿Por qué no ser realmente como digo que soy y juntarme solamente con aquellos que comparten conmigo mi propia manera de encontrar las cosas que necesito, para juntarnos a disfrutar de ellas sin depender de la aprobación de los otros?. (El Marqués de Sade)

Un 2 de junio de 1740  nace Donatien-Alphonse-François de Sade,  el escritor que sirve de inspiración a este blog; un hombre radicalmente libre que paradójicamente pasó la mitad de su vida en prisión.
En este autor como en ningún otro se da una radical dicotomía entre el hombre y el mito, entre el autor y su obra. Bien es cierto que la causa principal de la prisión del marqués está en su apetencia por hacer de sus fantasías sexuales, realidades. Pero su error fue no hacer como los libertinos de aquel tiempo, ocultar sus vicios; Sade es demasiado burdo a la hora de ocultar sus placeres, y su familia logra que lo encarcelen.
Durante sus largos años de prisión no tengo dudas en que llego en un deseo de libertad a lugares difícilmente accesibles para personas no sujetas a tan terribles limitaciones materiales.
Así el Marqués, une a sus pulsiones sexuales ya por naturaleza muy intensas, una imaginación febril, un materialismo radical y un sincero amor por la libertad.
Si el modelo de “hombre” de Sade es un monstruo, lo es precisamente por exceso, es decir por ser radicalmente humano; la libertad para él significa la supresión de todo límite tanto físico como moral. Todo esta permitido a este “hombre libre” pues sin limites, debe naturalmente hacer lo que más de apetece ya que es el juez  supremo de sus actos y quien determina lo correcto e incorrecto.
En esta idea radical necesariamente los demás seres humanos pierden su condición de personas para convertirse en simples objetos, solo podrá oponerse a nosotros si materialmente tienen fuerza para ello.
El mundo sadiano es un mundo de poder, donde se necesita la capacidad para ser libre, es decir, el poder para que los demás objetos-persona queden sometidos a nuestra voluntad arbitraria.
La filosofía materialista del Marqués es tremendamente simple pues no necesita buscar el concepto del bien ni del mal, ni de lo justo ni de lo injusto; mis deseos son el principio y fin de todo; haga lo que haga no tengo que responder ante nada ni ante nadie. Dios muere en el altar del hombre, pues su presencia es incompatible con mi libertad.
Elemento a considerar es que este autor del SXVIII establece la igualdad absotula entre hombres y mujeres, tanto en el campo moral como en el sexual; la libertad trasciende géneros y tanto las mujeres como los hombres tienen derecho a ella conforme a las premisas que he indicado. 
Los protagonistas de las novelas de Sade son pues el reflejo de lo que he señalado, seres absolutamente indiferentes ante el sufrimiento de los demás y buscadores incesantes de su propio placer por encima de todo y de todos.
Para cualquiera que quiera acercarse a la obra del marqués recomendaría “Justina o los infortunios de la virtud”, una novela que si bien tiene contenido sexual no creo que pueda dañar sensibilidades.
Por el contrario siempre he dicho que la lectura de “Las 120 jornadas de Sodoma” o “Juliette y las prosperidades del Vicio” es una lectura que atenta completamente contra la sensibilidad de cualquier persona media hasta la nausea.
Se suele pensar en Sade como un autor “erótico”, pero salvo “La filosofía en el tocador” o leemos obras de lo más inofensivas y edificantes (La marquesa de Gange) o nos adentramos en obras que traspasan los límites del erotismo.
A nivel general el Marqués de Sade y su obra son unos grandes desconocidos; todo el mundo ha oído hablar de este autor, muy pocos lo han leído, y menos aún se han internado en su mundo y en la filosofía que trasciende las pajas, los orgasmos y las escenas sexuales.
Aún hoy en día tener un libro del Marqués es algo raro, y en nuestra biblioteca no aparecerá entre los libros más visibles. Precisamente fue al día siguiente de adquirir el libro de “Las 120 jornadas de Sodoma” cuando abrí este Blog; aquel día como el Marqués, me sentía prisionero en una pequeña celda de la Bastilla y decidí bajar a las más oscuras simas del alma humana.
En mi pequeña biblioteca hay bastantes libros de Sade así como biografías, es mi pequeño tributo al hombre; el escritor, como ser inmortal, estará siempre con el lector  que se pierda entre las páginas de su obra.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Cunnilingus

“__ Déjame hacer_ me dice al fin, después de haberme tumbado en la otomana, las piernas muy abiertas__, déjame probarte, amada, que sé dar placer a una mujer.
Entonces dos de sus dedos trabajaron mi clítoris y mi ojete, mientras su lengua, sumergida en mi coño, sorbía ávidamente el flujo que excitaban sus titilaciones. Nunca en mi vida había sido excitada de esa manera; descargué tres veces seguidas en su boca, con tales orgasmos que creí desvanecerme” (Juliette-El Marqués de Sade)


Hace algunos días me vi inmerso en una conversación relativa al sexo oral; en un primer momento todos coincidimos en que las “mamadas” eran una de las mejores y más placenteras practicas sexuales. Inmediatamente después, surgió la lamentación  relativa a  que no todas las chicas están dispuestas a practicar tan deseada actividad, y que tal cosa era de lo más absurda y demostraba los prejuicios que aún anidan en lo relativo a las  practicas sexuales.
No hubo dudas en que si bien en el sexo hetero las felaciones son un ingrediente más, en el sexo “homo” eran un ingrediente principal; como conclusión a este primer dialogo se llegó a la conclusión de que las mejores mamadas indudablemente debían hacerlas los hombres pues “nadie mejor que un hombre para saber que hacer con una polla”.
Esto nos llevo a pensar que  “sensu contrario” las que mejor hacían el cunnilingus eran las mujeres, y fue entonces cuando comprobé las enormes reticencias que había en los hombres en relación a practicárselo ellos mismos a una mujer.
Es decir, que frente a lo que nos venden en la realidad, las mujeres son reticentes a hacer mamadas mientras que los hombres lo son a hacer cunnilingus.
Hay ocasiones que es suficiente escarbar un poco en la realidad para comprobar que las apariencias esconden realidades diferentes a las que nos venden. Yo muchas veces he escrito en este blog que frente a la apariencia de “libertad sexual” se esconde una pobreza y un puritanismo sexual muy acentuado.
Por otro lado se nos vende que practicar una felación o un cunnilingus es menos comprometedor que tener sexo completo, cuando desde mi punto de vista el grado de intimidad que hay que tener para estas practicas es mayor que el que hay que tener para el simple folleteo. Salvo que con estas practicas evidentemente no hay riesgo de embarazo, respecto a las enfermedades de trasmisión sexual (ETS) el riesgo no solo es igual sino mayor, entre otras cosas porque muchas veces se evita usar profilácticos.
No dejo de considerar que el hacer una mamada o un cunnilingus a un desconocido sin protección es jugar a una ruleta rusa en la que el riesgo de que nos toque “premio” es singularmente alto, y sin embargo mientras para follar si usaríamos condón en el sexo oral hay muchas más dudas.
Una vez escuche a un conocido gay decir que el prefería las mamadas a pelo porque con condón parecía que estabas “comiendo goma”.... ; otro me señaló que un día que se fue de putas le comió el coño a una.... ¿Cómo hay aún tantos insensatos sueltos por el mundo?.
El sexo esta para ser disfrutado, pero desde mi punto de vista se disfruta más si hay una mínima seguridad en su practica; bien es cierto que nunca hay seguridades al 100%, pero no por eso debemos arriesgarnos a que nuestra sexualidad pase de ser una fuente de placer a una de dolor.
Aun sin considerar las ETS, creo que la intimidad que hay que tener con la persona a la que se practica el sexo oral debe ser sino muy estrecha, al menos si de confianza.
Más concretamente en relación con el cunnilingus que titula esta entrada he de confesar que es una practica que no he realizado todo lo que me hubiera gustado, pero de siempre he seguido el principio que acabo de señalar: “hay que tener más intimidad con alguien con el que se practica el sexo oral que con alguien con el que simplemente se practica sexo”.
Por otro lado, una mamada con condón es sencilla en comparación con un cunnilingus; bien es verdad que hay barreras de látex y que también se puede cortar un condón para el mismo fin, pero no se escapa la tremenda incomodidad que supone para el que lo hace y la que lo recibe, pues esta “barrera” permite chupar pero impide que la lengua se mueva libremente por las intimidades femeninas.(los flujos igual que son peligrosos también son excitantes y sabrosos.)
Que un hombre tenga destreza a la hora de “comer un coño” es un elemento indispensable a la hora de “cumplir” en el sexo, pues igual que no hay mejor “preparación” para el folleteo que una mamada , un buen cunnilingus es indispensable para calentar el más “lento” placer femenino. Tener la suficientes recursos para tocar las “teclas” que llevan una mujer  al orgasmo es lo que nos permite evaluar convenientemente si llegamos al aprobado en estos menesteres o simplemente sabemos “chupar” con buena intención.
No tengo dudas de que conforme se avance en la libertad sexual de verdad, el cunnilingus se equiparará a las “mamadas” en popularidad y lo que es aún mejor para las mujeres, en la periodicidad de su práctica.

domingo, 20 de mayo de 2012

La primavera la sangre altera

“En mayo, florecen los pubis de los ángeles” (Rafael Pérez Estrada)



Muchas veces nuestra vida urbanita nos limita la contemplación de la naturaleza y la inexorable influencia que esta ejerce sobre nosotros.
Esté año, la prolongación del tiempo frío a provocado que la llegada del calor haya sido más repentina y el “destape”general mucho más llamativo; pasar en unos días del abrigo a las mangas de camisa es sin duda un cambio radical.
Yo suelo definir las estaciones de la siguiente forma: El invierno es elegante; la primavera es sexual; el verano es fogoso y por último el otoño es melancólico.
No tengo dudas de que la primavera es la estación del sexo por antonomasia, solo nos basta observar a la mayoría de los animales que en estos días buscan su ración de sexo anual; un sexo concentrado e intenso.
Ya dice el refrán castellano que “la primavera la sangre altera”  y aunque me faltan datos estadísticos para apoyar esta conjetura, pienso que en estas fechas la actividad sexual de las personas es la más intensa del año. El hombre es un animal racional, y como animal, no muy diferente a un gato o un perro en sus necesidades básicas.
Salir del invierno es salir del “puritanismo estético” en el que los abrigos y vestidos ocultaban lo que el clima bonancible ya permite mostrar en todo su esplendor.
Los ojos si bien es verdad que no siempre ven belleza, si al menos admiran cuerpos que se muestran en su rotundidad; la carne se nos muestra sin velos en todo su esplendor.
Los hombres que gustan de “camisetas ajustadas” esa hora cuando pueden lucir palmito sin delatar como en el invierno un exceso de narcisismo.
La palidez poco a poco va dando paso al bronceado y el tiempo de las piscinas, playa y baño ya se atisba en el horizonte; este es el tiempo en que los cuerpos se buscan y en el que gracias a este movimiento general, las oportunidades crecen proporcionalmente  al libido que en cada ser humano ha encendido la naturaleza animal.
Por mi naturaleza interna soy hombre de “otoño” pero frente al sentimentalismo otoñal, la primavera nos muestra los placeres que están al alcance de quien quiera buscarlos.
Mi único consejo para disfrutar plenamente de este tiempo es no perder el rumbo, y en el caso de los hombres, reducir en su justa medida los calentones de la entrepierna.
Estos días muchas conversaciones con compañeros de género versan sobre el “calentamiento general” de la sangre que no hay duda que experimentamos y supongo que a las mujeres en parte, también les sucederá lo mismo. (a fin de cuentas no somos tan diferentes).
Yo como señalé en el post sobre “seducción” aconsejo continencia en el sentido de mantener las ideas claras a la hora de hacer los acercamientos hacia el otro sexo, nada me parece tan vulgar como las torpes actuaciones de algunos movidos solo por la neurona que no tienen en la cabeza. Como en los cuentos, hay muchos Faunos y Sátiros por nuestras calles buscando ninfas del bosque...y no tan ninfas
Esta es la época de la “fresas con champagne”, hagamos que el placer sea también distinguido  y ayudemos a que duré lo más posible más allá de orgasmo mecánico. Estamos en primavera y como dice la frase que encabeza este post: en mayo, florecen los pubis hasta de los ángeles.

domingo, 13 de mayo de 2012

Andrej Pejic o un andrógino sublime

“Las flores raras no suelen ser las más bellas, aunque excepcionalmente surge alguna que se convierte en el objeto más intenso de deseo” (El marqués de Sade)

Hace unos días vi en unas fotos donde se presentaba una colección de vestidos de novia al bello Andrej Pejic. ¿Qué se pude decir de un hombre que está considerado una de las 100 mujeres más hermosas del mundo?.
Ya he tratado en algún post el tema de la bisexualidad, pero independientemente de la orientación sexual de este modelo es indiscutible que “ a priori” el 100% del género humano esta a sus pies. Puede gustar tanto a una mujer heterosexual como a una lesbiana, aun hombre gay como a un irredento hetero, la andróginia es ambigüedad y por lo tanto permite traspasar las barreras de genero sin forzarlas lo más mínimo.
Otra consideración tendría la transexualidad pues esta implica pasar de un lado a otro forzando la propia naturaleza de las cosas; un transexual no aspira a la andróginia sino a asumir los rasgos definitorios del sexo que siente.
Andrej Pejic es como es, un hombre andrógino que con solo vestirse, gracias a su natural físico, se trasforma en una hermosa mujer u hombre según se precise.
Personalmente debo reconocer que estoy fascinado por la  belleza de esta singular criatura, y aunque me considero bisexual solo de pensamiento, este modelo me inspira deseos sexuales reales; no tengo dudas de que pasaría las noches que hiciera falta con este hombre.
Tengo también que reconocer que cada persona es un mundo y son quizás mayoría las personas que sienten atracción precisamente por lo contrario de la andróginia, es decir por personas que muestran bien definidos sus caracteres sexuales. En este sentido, el gusto de muchos hombres por las mujeres de grandes senos, o las mujeres por hombres de musculosa y rotunda figura, nos lo muestra. Y en este campo también da igual la orientación sexual, pues mujeres de rotundas curvas  son deseadas por hombres y mujeres igualmente.
No obstante, independientemente del gusto de cada cual, no puede el lector negar que este modelo es una “rara flor” y dentro de su genero "especialmente bella".