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jueves, 12 de enero de 2012

El tamaño del pene o los mitos de una pobre sexualidad


“Su cuerpo era hermoso, muy blanco, el culo más hermoso del mundo, sus huevos gordos, y su miembro musculoso podría tener diecisiete centímetros de largo por quince de grueso; estaba coronado con una cabeza de al menos cinco centímetros, y mucho más gorda que la mitad del miembro, y casi siempre al descubierto” ( Juliette-El marqués de Sade)

En alguna otra entrada he definido la sexualidad imperante en nuestra sociedad como una constante adoración de la simple genitalidad. Frente a los infinitos elementos que componen la sexualidad humana, todo se simplifica y resume en el uso y disfrute de los genitales sin otras consideraciones; de esta forma se entiende la importancia que se concede actualmente a los órganos sexuales, a su forma,  tamaño...
Así coños y vergas, vaginas y penes son el referente más importante de la anatomía sexual y erótica. 
En este campo las mujeres quedan por la naturaleza interna de sus genitales protegidas, pasando no sus genitales, sino su pubis más propiamente dicho a ser el objeto de deseo y visión del hombre. No es común que un hombre pregunte: ¿ Tienes la vagina grande o pequeña?, ¿Cuánto te mide?
Por el contrario, aparece la mitificación del tamaño, la forma y textura de los genitales masculinos, dado que estos son externos y en una sociedad cada vez más inculta las realidades se confunden con la fantasía.
El tamaño del pene se convierte en tema de la principal importancia para muchos, para gloria de algunos, complejo de otros y objeto de atención de muchas mujeres. El normal comentario de “mira que paquete tiene” hace referencia a que los genitales masculinos están en primera línea de interés.  
El pene es objeto de interés tanto de las mujeres como de los propios hombres como los pechos lo son también de interés tanto de los hombres como de las mujeres.
Y entonces llegan las preguntas: ¿ Cuál es el tamaño normal de un pene? ¿ El tamaño importa? ¿ Estaré en la media?
Señala en una frase Theodor Fontane: “Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que este de moda”. En este asunto es más verdad que nunca.
El tamaño, salvo que el pene sea verdaderamente pequeño, importa muy poco en relación con la capacidad del hombre para dar y recibir placer, más cuando se sabe que la vagina donde concentra su sensibilidad es en los primeros centímetros de su entrada; y eso sin contar la principal importancia del clítoris, muy lejos de las profundidades vaginales.
En este post pondré las medias de tamaño de pene así como también las medias por raza que en este caso si son relevantes. El mito de que los negros la tienen más grande es verdad, simplemente es una realidad, al igual que la raza asiática peca de lo contrario pero, ¿ alguien en su sano juicio piensa que el sexo de unos y otros difiere respecto a lo placentero?. La raza caucásica está a mitad de camino entre la raza negra y la raza oriental.
Por otro lado, el tamaño de las vaginas de las diferentes razas es también  diferente,  y mientras las mujeres de raza negra tienen vaginas más grandes, las mujeres orientales las tienen más pequeñas. Los datos que he encontrado son los siguientes respecto a las medias de los penes:

Tamaño en estado de erección:



Pequeño 14 cm ó menos 28,3% de los varones
Normal 15 cm -17 cm 50,3% de los varones
Grande 18 cm -20 cm 15,2% de los varones
Enorme más de 20 cm 6,2% de los varones



Estas estadísticas muestran el resultado de la encuesta del "Informe Kinsey". Según ellos el tamaño medio en erección, tomado de la base del pene hasta la punta del glande, es de 15,64 cm de largo


Diferencias entre razas


El registro etnográfico tiene numerosas distinciones anatómicas... Éstas incluyen la ubicación de los órganos genitales femeninos (las orientales al frente y alta; negras atrás y abajo); ángulo y textura de la erección (los orientales paralela al cuerpo y dura, los negros en ángulos rectos al cuerpo y flexible); .... musculatura (los orientales mínima, los negros máxima); y tamaño de los genitales (los orientales los más pequeños, los negros los más grandes). Promediamos los datos etnográficos sobre penes erectos y encontramos que los promedios fueron aproximadamente:


Orientales 10 a 14 cm de largo 3 cm de diámetro
Caucásicos 14 a 15,2 cm de largo 3,8 cm de diámetro
Negros 16 a 20 cm de largo 5 cm de diámetro

Esto simplemente son datos estadísticos que satisfacen la curiosidad que se pueda tener en este campo pero como he dicho, el tamaño no es relevante a la hora del placer salvo que sea un condicionante psicológico para el mismo.
Un pene grande puede producir más inconvenientes que uno por debajo de los normal, si contar el uso que se da a esa polla y el vigor y dureza que alcanza. Una erección sostenida en el tiempo es mucho más relevante que el tamaño más o menos grande de un pene; una polla pequeña y dura es en este campo mejor que una grande y morcillona.
También es curioso como casi todos los desnudos integrales masculinos  son con vergas en reposo, que conforman un nuevo mito aun más falso que el anterior.
El tamaño de un pene en reposo no muestra absolutamente nada del tamaño y envergadura que ese pene puede llegar a alcanzar en erección. Un pene grande en flacidez puede aumentar muy poco en erección al igual que un pene pequeño en flacidez puede alcanzar un prodigioso tamaño en erección.
El algunos desnudos masculinos para darse el pego de que se tiene un gran pene en flacidez se recurre a una simple técnica: poner en la base del pene una goma que presiona el pene y así aumenta su tamaño en reposo.
Otra solución es poner el pene en erección y hacer las fotos cuando se esta perdiendo la misma, mil artimañas para alimentar un absurdo; si el tamaño no importa, el tamaño en flacidez ...
Un elemento interesante que por último me gustaría comentar sobre este tema es el de cómo se hacen las mediciones. Hace algún tiempo que me enteré que la forma de medirse el pene esta estandarizada para asegurar que las medias que se toman son correctas.
Calculo que el 99% de los hombres se han medido el pene dada la cultura de la genitalidad en la que estamos inmersos, y también que el 75% de los mismos seguramente lo ha hecho de forma incorrecta. Yo siempre digo que si se tiene curiosidad en hacer algo lo mejor es hacerlo bien, sobre todo ahora que toda la información que se quiera está al alcance en un solo clip..
Si alguien tiene curiosidad que pinché el siguiente enlace: http://www.adn.es/sexo/20080505/NWS-2506-pene-mide.html
Hay varias formas de hacer estas mediciones pero desde mi punto de vista la que presenta este artículo es la más “real” y la que yo mismo he utilizado.
No es raro que  en conversaciones en las que solo hay hombres se comenten seriamente los diferentes tamaños. Si sirve como ejemplo la última vez que surgió este tema en mi presencia, de los cuatro hombres allí reunidos, había dos quinces, un dieciséis y un diecisiete; es decir que se dijo la verdad, al menos conforme a las medias.
En cualquier caso, la única verdad, lejos de mediciones y estadísticas está en saber disfrutar plenamente de lo que se tiene y hacer disfrutar con ello, pues respecto al principal órgano sexual, el cerebro,  todos medimos igual.
Lo que es absurdo es acomplejarse si se esta por debajo de esos 15 cm o por el contrario, alardear si se está por encima. Evidentemente, los “miembros musculosos” como los que describe Sade, no solo no garantizarían placer...serian un serio problema en la realidad.
Estar satisfecho con lo que se tiene es un elemento de la seguridad en uno mismo, un importante  ingrediente del placer y de la sexualidad. El tamaño del pene no lo decidimos nosotros pero el uso que de él hacemos, sí.

domingo, 8 de enero de 2012

Feliz 2012: un año de buenos propósitos.



“Estaba en casa... en un país seguro, en las profundidades de un bosque habitable, en el corazón de bosque al que sólo llegaban los pájaros; era como si estuviera e las mismísimas entrañas de la Tierra” ( Los ciento veinte días de Sodoma)




Pido disculpas por mi larguísima ausencia pero la vida es un ir y venir, y aunque ahora no estoy menos ocupado que hace unos meses, tengo el propósito de volver a escribir regularmente en el blog y atenderlo como es debido.
Empezamos un año muy incierto en muchos campos y precisamente en esta época de cambio y depresión es más necesaria que nunca la evasión, la sensualidad y la sofisticación que solo dan la imaginación y el placer.
Dan ganas de encontrar el bosque al que se refiere el texto de Sade que abre este post y esperar en él el fin de estos tiempos aunque, a falta de bosque, siempre nos quedará  mirar con ojos lujuriosos la imagen del calendario que ilumina cada mes.
Deseo lo mejor a los lectores para este año que hace poco comenzamos, y como señala una frase que me resulta muy inspiradora: “La noche es más oscura justo antes del amanecer”.
Después de una larga noche, incluso la más sensual y placentera, es el amanecer el que nos regresa a la realidad; podemos despertar para volver a disfrutar en la luz del día o para huir aprovechando las últimas tinieblas.
Yo trataré de cumplir con mis propósitos y recuperar la constante reflexión que en el pensamiento y la acción llevan al sexo y a la sensualidad.
Sin ir muy lejos, en los momentos finales del año pensé que quizás haya mejor forma de empezar el año que comiendo las absurdas doce uvas... pero al final... fui de los que se comió las doce uvas...

martes, 4 de octubre de 2011

Un relato: El Mirón


(NOTA del autor: Desgraciadamente últimamente no tengo tiempo para atender este blog como se merece pero aprovechando el relato que hice para el blog "Quiero tus ojos" me permito reeditarlo aunque ya no sea en primicia. Me encantaría poder escribir relatos como este más a menudo pero vivimos castrados en la creatividad a base de "actividades más productivas" Espero que guste.)

Como casi todas las noches, tras adormilarse frente al televisor, Luis decidió irse a acostar. Por costumbre, antes de meterse en la cama miró en dirección a la ventana de su “musa” al otro lado del patio de luces; las persianas de su dormitorio como siempre, estaban bajadas.
Con la frustración del mirón burlado él también se disponía a bajar su persiana cuando vio como una tenue luz azulada salía de la única ventana abierta del piso de su mojigata amazona.
La posible imagen de aquella deseable mujer acostada en el sofá atenta a la televisión, por vista, aún continuaba enardeciendo su imaginación; de forma que pese a estar somnoliento  se fue en busca de los prismáticos.
Puso una silla al lado de la ventana y se sentó en la impune oscuridad de su habitación; dirigió entonces su atención al otro lado del patio. ¡ Cómo describir la sorpresa que hizo saltar a su corazón del pecho!
Su vecina estaba en el sofá como había supuesto, pero en esta ocasión la bata no estaba cerrada dejando al descubierto su cuerpo desnudo; aquel cuerpo con el que Luis había soñado tantas  y tantas veces.
Sus sostenes, sus braguitas de encaje, habían sido el pequeño fetiche a observar en la cuerda de la ropa... pero aquella noche, el rotundo y fantástico misterio le estaba siendo desvelado.
Los prismáticos no eran muy potentes, y la luz del televisor no permitían una visión clara, pero era perceptible que “la diosa” estaba desnuda sobre el sofá mientras acompasadamente hacia unos extraños movimientos.
El deseo y la excitación más salvaje de adueñaron de aquel sorprendido voyeur que dando tumbos por la oscura habitación  se encamino al armario en busca de su viejo telescopio. Aunque no veía nada  y los golpes se sucedían sobre su cuerpo, poseído de una poderosa energía encontró su telescopio y en un minuto, todo volvía a estar dispuesto para ver, para mirar, para sentir...
El espectáculo que se le ofreció fue entonces sublime; su vecina, desnuda sobre el sofá tocaba rítmicamente su sexo mientras una de sus manos acariciaba su vientre y sus turgentes pechos. ¡Cuantos días había soñado con ver aquello!, ¡cuantas pajas se había hecho con aquella imagen!.
Centro su objetivo en los pechos, y casi pudo distinguir como sus pezones erectos reflejaban el placer que aquel cuerpo estaba disfrutando...
Luis no pudo contenerse más y quitándose los pantalones dejo en libertad su polla, la ley de la gravedad ya no le importunaba pues la erección era intensa y su capullo hinchado se sentía descubierto. Con la intensidad de la terrible excitación que le dominada, empezó a marturbarse con violencia mientras su objetivo se deslizaba por el cuerpo de aquella Venus en dirección a su pubis.
Una delicada mano cubría gran parte de aquel coño dejando ver  algo de su bello púbico; sus dedos, pulgar e índice, acariciaban la zona del clítoris mientas el dedo corazón se perdía en la vagina...
La lujuria  y el placer traspasaron el espacio entre aquellos dos seres perdidos en las sensaciones del sexo más íntimo; en la oscuridad de la noche, aquellos solitarios  cuerpos se hermanaron en busca de la infinitud del placer.
Luis pronto sintió como le sobrevenía  una imparable convulsión, sin tiempo para reaccionar, un grito acompaño su intensa eyaculación;  hasta dónde había regado con su leche la alfombra, solo la luz de la mañana lo diría, pero su rojo e hinchado capullo aun goteaba semen cuando se derrumbó sobre la silla.
Simultáneamente, al otro lado del patio, una mujer se perdía en la voluptuosidad de un orgasmo largamente buscado; tras media hora de un sensual juego de caricias e imaginación, los espasmos se apoderaron de ella. Se corrió con fuerza e intensidad, mojando su mano con el liquido del placer que brotaba abundante de su vagina.
Permaneció tumbada en silencio mientras regresaba del cielo a las sensaciones del mundo...
Eran las doce de la noche y todo había terminado, una primaveral noche empezaba para dos solitarios que habían compartido un instante; un orgasmo








viernes, 2 de septiembre de 2011

La invitación


He encontrado un texto muy hermoso titulado “la invitación” de Oriah Mountain. Espero que os guste, a mi personalmente me ha encantado y he decidido compartirlo pues; “no solo de sexo vive el hombre”


“No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con lo que tu corazón anhela.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa qué planetas están en la cuadratura de tu Luna.
Quiero saber si has llegado al centro de tu propia tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores. Quiero saber si puedes vivir con el dolor, con el mío o el tuyo, sin tratar de disimularlo, de atenuarlo ni remediarlo.
Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con frenesí y dejar que el éxtasis te penetre hasta la punta de los dedos de los pies y las manos sin que tu prudencia nos llame a ser cuidadosos, a ser realistas, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.
No me interesa saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar tu propia alma (...).
Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea agradable, cada día, y si puedes hacer que tu propia vida surja de su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle a la plateada forma de la luna llena:”¡Si!”
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperanza, agotado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.
No me interesa saber a quién conoces ni cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.
No me interesa saber ni dónde ni cómo ni con quién estudiaste. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.
Quiero saber si puedes estar solo contigo y si en verdad aprecias tu propia compañía en momentos de vacío.”

martes, 30 de agosto de 2011

La Masturbación

“Eso se podría conseguir con la simple vibración de mi mano.¡Mira cómo se excita a medida que lo sacudo!  Este movimiento de denomina masturbación y, en la jerga de los libertinos, menear,” (Filosofía en el tocador-El Marqués de Sade)

 De todas las prácticas sexuales sin duda la más común es la masturbación, pues es la más accesible al solo necesitarse a uno mismo y ser igual de placentera que las demás sino incluso más.
Precisamente por su facilidad de ejecución, la moral judeo-cristiana desde tiempos pretéritos ha condenado la masturbación  inventando y ejecutando crueles castigos para sus practicantes, aunque, pese a ello, la naturaleza se ha impuesto incluso en las épocas de mayor represión. Siempre hay algún osado que decide pajearse aunque ello le ocasione “ceguera”, el deseo del orgasmo es muchas veces incontenible y descubre entonces la falsedad de esta afirmación haciéndola pública.¿ Hemos de suponer que todas las personas que llevan gafas son obsesivos masturbadores?
Otro mito señala que solo aquellos que no disfrutan de una vida sexual satisfactoria recurren a la masturbación; pero si bien es la adolescencia la “edad dorada” de las pajas, en ello no solo influyen las menores posibilidades de sexo, sino principalmente las hormonas desatadas que dan una “constante potencia de fuego”
Bien es cierto que en los tiempos en los que las circunstancias obligan a una carencia de sexo compartido, uno recurre con mayor frecuencia a la masturbación, pero disfrutar del sexo individualmente permite también mantener tonificados los genitales  y en perfecto “orden de batalla” para disfrutar de la lluvia después de la sequía.
Yo personalmente en el sexo en pareja no excluyo nunca la practica de la masturbación, bien recíproca o la excitante visión compartida de un acto tan íntimo.
La cantidad y variedad de juguetes sexuales que  permiten mejorar la masturbación de ambos sexos daría por si solo para varias tesis doctórales pues en el mercado se puede encontrar de todo. Placer, placer y más placer es lo que nos anuncian estos juguetes sublimes cada vez mejores y más sofisticados que tanto nos hacen disfrutar.
No me gustaría terminar, sin hablar de la desigualdad que lamentablemente aun existe entre los hombres y las mujeres a la hora de practicar el saludable onanismo; parece que años de represión han hecho que un número aún importante de mujeres consideren algo “malo” masturbarse, afortunadamente cada día hay más chicas que deciden tocarse y disfrutar, desde estas lineas las animo vivamente a ello.
Debo confesar que por “salud” cuando llevo un tiempo sin eyacular recurro a la masturbación además de por placer, para evitar desagradables “mojaduras”de cama: las poluciones nocturnas no son un mito son una verdad.
Es una realidad fisiológica que una abstinencia prolongada produce que, la noche más insospechada, un intenso sexo onírico nos haga eyacular sin miramientos un semen más líquido que el ordinario. Lo bueno de las poluciones es que manifiestan que se ha tenido un intenso sexo en la libertad que siempre dan los sueños.
Termino ya esta entrada pues de tanto hablar del tema me han entrado ganas de meneármela, ya continuaré escribiendo sobre tan prolijo asunto en otra ocasión...

domingo, 21 de agosto de 2011

Inmoralidades


“¡Temías la locura de la inmoralidad! Pues bien, follando, mi querida, es como permanecerás en la memoria de los hombres” ( Filosofía en el tocador-El Marqués de Sade)

Por casualidades de la vida esta mañana di en poner la radio justo cuando un sacerdote que participaba  de la misa Papal señalaba: “Los jóvenes que han participado en el JMJ han mostrado una gran urbanidad; tras de si no han dejado ni basura, ni condones, ni litronas...”
Como buen seguidor de Voltaire no seré yo quien censure las actividades de cualquier secta religiosa que decida celebrar culto, pero estas absurdas pretensiones de “superioridad moral” me irritan profundamente.
Definitivamente si Dios es tal cual lo pintan estos “santos”, yo me bajo al infierno a divertirme un rato. (Prefiero una orgía infernal que una acampada celestial) 
Creo más sensato con todas sus exageraciones el ateismo materialista de Sade,  pues presuponer que hay un Ser que se preocupa de nuestra actividad sexual es suponer mucho.
Si a los peregrinos del JMJ no les gusta ni  follar ni beber, me parece estupendo, pero igual de bien me parecería si en la responsabilidad personal de cada uno, decidieran follar y beber durante estos días. ¿Puede haber alguna superioridad moral en este hecho?.
Opino que no hay ninguna, yo como Kant considero que: “Todo lo que, aparte de la buena conducta de vida, se figura el hombre poder hacerse agradable a Dios es mera ilusión religiosa y falso servicio a Dios”.
Actúa con bondad, no hagas daño a los demás, y ayúdalos en lo que puedas...pero lo que hagas en la cama y como te diviertas, si respetas esto,¿puede ser tan terrible?.
Estoy cansado de ver ejemplos de castos hombres y virtuosos hipócritas que cuando salen de la iglesia se dedican a jorder al prójimo, no es en las rodillas donde esta el sentido trascendente de la existencia.
El ateo, el agnóstico y el creyente están en igualdad de condiciones respecto a la conducta debida. Si el ateo decide matarse a pajas o el creyente decide morirse a base de ayunos es cosa de su particular locura.
He decidido que nunca más voy ha aceptar la “superioridad” de nadie; y menos que nadie, de unos sacerdotes presuntamente castos que en ocasiones deciden montárselo  en los seminarios.
Participar en una orgía, acostarse con zutanita o ser homosexual no significa nada desde el punto de vista de una verdadera moral racional. Ser mala persona y hacer daño conscientemente a los demás si lo es, aunque seamos castos y no bebamos ni una gota de alcohol. 
Los católicos se llenan la boca condenando el presunto “relativismo moral” de una sociedad que no sigue ciegamente sus igualmente “relativas” normas.
Es curioso que en la época de la ciencia, donde el hombre ha descubierto tantas cosas y a desarrollado de manera sobresaliente la tecnología, el ser humano se encuentre perdido en el mar de lo desconocido sobre las cuatro grandes preguntas: ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, qué me está permitido esperar? y ¿qué es el hombre?.
Quizás deberíamos pensar menos, y como dice la frase del Divino Marqués que introduce este post, pasar a la posteridad follando...

sábado, 20 de agosto de 2011

Tormentas, virginidad y JMJ.


“La prosperidad del despreciable no es sino una prueba a la que nos somete la Providencia, es como el rayo cuya luz engañosa embellece por un instante la atmósfera para precipitar luego en los abismos de la muerte al desventurado a quien deslumbra”
(Los infortunios de la virtud-El Marqués de Sade)


En esta pesada tarde en la que se anuncia la tormenta y el sofocante calor impide todo sosiego, retorno a la escritura del blog que durante unas semanas he dejado abandonado.
Regreso cuando en Madrid con motivo del JMJ (Jornadas Mundiales de la Juventud) hay más vírgenes que de costumbre, pero pensando sobre el asunto, concluyo que seguramente hay muchas menos de las que parece y menos de las que llegarón.
Desde hace muchos años, aprendí que en temas sexuales las apariencias no tienen ninguna consonancia con la intimidad del sexo.
La virginal chica que parece que no ha roto un plato en su vida puede resultar una experimentada amazona que te folla sin miramientos, mientras que una “chica mala” puede ser una delicada amante de una ternura casi infinita.
En este mundo de apariencias, casi nada es lo que parece y el reino de la hipocresía todo lo domina.
Las imágenes idílicas de los peregrinos que andan por Madrid cantando y rezando tienen una trascienda sexual; jóvenes en la flor de la edad y con las hormonas desaforadas pueden tener mucha fe, pero la naturaleza siempre reclama sus compensaciones.
Algún día tratare sobre la castidad pues creo que de las costumbres sexuales es una de las más singulares, y de ella se pueden derivar un gran numero de otras. Tratar de eliminar del hombre su sexualidad es querer negar al propio hombre, y con ello, se crean un gran numero de singularidades.
Miremos más allá de las cortinas de la hipocresía para ver la verdad desnuda, y si es menester, acostarnos con ella.
(Mi más sincero agradecimiento a los 50 seguidores que amablemente me han regalado su adhesión, muchas gracias a todos)